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La reacción airada ante la toma del Normal 9 por motivos municipales no se ha hecho esperar; cientos de voces rasposas y levemente estranguladas se han alzado con ira para protestar contra este grupo de estudiantes, que aparentemente deberá contabilizar entre sus pecados mortales el haber irritado a unos cientos de automovilistas, y sobre todo a sus principales representantes gratuitos: la gente que llama indignada a la radio.
Esto está bien; Quiero decir, es coherente. Es lo que cabe esperar. A lo largo de los siglos la protesta social, por definición, no ha causado la algarabía de los representantes de esa entidad vagamente amenazadora que llamamos “Sistema”, sino todo lo contrario. Cuando en “Indiana Jones y el Templo de la Perdición” los niÑos encadenados se rebelaban contra sus carceleros, éstos no los miraban con una sonrisa benevolente y pensaban “Ah, nuestros niÑos se han convertido en hombres”. No, no estaban contentos. Yo los entiendo. Esto es lógico. El río vuelve a su cauce, las cosas vuelven a la normalidad y podemos todos respirar tranquilos.
Distinto es el caso, como ocurre desde hace un tiempo, cuando ningún estudiante hace ningún tipo de marcha, protesta, sentada o toma o nada, sino que en cambio se dedica a mirar pornografía por internet o a comprarse ropa o a comentar “Operación Triunfo”; ahí, en cambio, el “Sistema” se dedica a atormentar a los jovencitos más gandules diciendo que son “apáticos”. Que no “participan”. Algunos miembros del Sistema, que una vez en su juventud firmaron un petitorio, incluso se dan el gusto de compararse y decir que ellos “por lo menos tenían ideales”.
Bueno, creo que no se puede ser más JODIDO; No quiero adelantar el RESUMEN FACILISTA DE LA NOTA, pero esto podría parafrasearse como “cuando protesto porque protesto y cuando no protesto porque no protesto; ¡al final se creen que soy un tiki-taka!”
Tal como la muchachita histérica del título, parece que el sistema no sólo es Malvado y Omnipresente, sino que también es un ENFERMITO. No le alcanza con oprimir al populacho con puÑo de hierro, sino que también se fastidia si no encuentra resistencia.
(Esto me recuerda a una sensación muy desagradable de la Era Delarruista, donde todo el tiempo se decía que había que tener cuidado de no hacer cualquier cosa para no “Irritar a los Mercados”; Me costaba mucho no imaginarme a “los Mercados” como a una tía insoportable, anoréxica y obsesiva por la limpieza, que sufriría una apoplejía repentina si nuestro gato se subía sorpresivamente a su regazo)
¡Basta! ¡Exijamos al Statu Quo un poco de coherencia! ¡Tolerancia con nuestros apáticos! En lugar de volverlos locos, el Sistema debería ser por lo menos más cariÑoso con ellos; cuidarlos, agasajarlos, explicarles que está todo bien y comprarles caramelos; que agradece que no salgan de su casa para hacer sentadas, porque hace frío y además realmente sería una molestia para todos. ¡Reconocimiento a sus méritos, seÑores! ¡Sino, corremos el riesgo de que se vuelvan simpáticos o antipáticos o como sea que se diga lo contrario de “apático”!
RESUMEN FACILISTA DE LA NOTA: Cuando protesto porque protesto y cuando no protesto porque no protesto; ¡al final se creen que soy un TIKI-TAKA!
Publicado a las 11:02 p.m.
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