¡Esta vez la Comisión para el Mejoramiento del Trabajo Ajeno invoca el nombre de Juan Gujis y se introduce de lleno en el glamoroso mundo de la publicidad!
CASO 1: Una promoción, concurso, o algo de ese género propuesto por una conocidísima mara de suavizante para la ropa, donde por primera vez conocemos el nombre del niÑo animado que protagoniza sus campaÑas. Lo llamativo del caso es que la propia marca revela por primera vez el nombre de la criatura, que no es otro .Chuavechito. (El niÑo pertenece a esa raza de personajes que se llaman como la palabra o latiguillo que repiten siempre, como el pokemon Pikachu). Lo más chocante es que ese es el nombre con que ha sido bautizado por los espectadores que le tienen bronquita a este personaje (y que son legión). Estaríamos ante el clásico intento de neutralizar esta mofa festiva y ajena apropiándose del arma de denigración hasta volverla inofensiva. Pero, ¿es justo para los odiadores de Chuavechito, a quienes le estamos quitando la posibilidad de sublimar su furia? ¿No nos estamos arriesgando a acorralarlos y obligarlos a desatarla en forma más violenta e incivil?
RESPUESTA DE LA COMISIóN: Se pide a los creativos que se dignen a rebautizar a su criatura, de modo que sus enemigos puedan seguir diciéndole .Chuavechito. con una media sonrisa. De ser posible, que el nombre sea lo más cursi y estúpido posible, para que estos enemigos, imposibles de reducir, tengan un motivo más para regocijarse en su inquina. Puedo asegurar que de algún extraÑo y retorcido modo, se sentirán agradecidos y hasta tal vez compren su producto, como la gente que escucha Radio 10 para indignarse.
CASO 2: Se trata de un afiche publicitario burlón publicado por Boca Juniors. O por River Plate. No estoy muy seguro, porque al parecer ambos equipos tienen motivos para burlarse del otro, y, como verán, el mensaje del afiche es un poco confuso (y además, qué caray, apenas alcancé a verlo de reojo desde el colectivo). El asunto es que aparecen unos pollitos que dicen .Esto nos pasa por hacer enojar a papá..
El problema que veo yo es que lo primero que me viene a la cabeza, sin demasiado análisis, es que el papá de los pollitos es el gallo, es decir, la Policía Federal Argentina. Por lo que estos creativos han realizado accidentalmente una campaÑa para la Policía; y por cierto una campaÑa que la representa como una figura paternalita e intimidante; no sé si la mejor manera de integrar a esta institución a la sociedad en estos momentos de zozobra, excepto para algunas personalidades medrosas que se someten con agrado a figuras de ese tipo.
RESPUESTA DE LA COMISIóN: Aquí lo que ve la Comisión es un problema básicamente económico, ya que una institución (River o Boca, a quién le importa) le encargó este afiche a unos cráneos que terminaron haciendo una campaÑa para otra institución que no lo había pedido. La Comisión sugiere que la agencia devuelva voluntariamente el dinero a la primera, y pase luego la factura a la segunda, esperando que ésta no considere que una campaÑa publicitaria es lo mismo que una pizza.
CASO 3: Una extraÑa tendencia que estamos presenciando es la exagerada pretensión de .status. social en los niÑos protagonistas de algunas propagandas de chicles. Por algún motivo, todos parecen vivir en exclusivos barrios privados con arbolados parques de varias hectáreas y tienen sus habitaciones empapeladas de banderines de clubes de rugby de zona norte. Uno podría entender este intento de captación de la clase alta en campaÑas de productos más caros, como celulares con cámara fotográfica, tarjetas de crédito doradas, líneas aéreas, yates, islas en el Pacífico o elíxires de la Vida Eterna, pero, vamos, ¿cuánto sale un chicle? ¡Avísenle a esta gente que los kioskeros prefieren entregarlos como parte del cambio antes que deshacerse de sus monedas! No soy ingenuo, sé que en muchos casos el público ABC1 es una pieza codiciada, pero el público OPQ7 también puede adquirir este producto sin caer en la ruina (o sin aumentar significativamente su ruina habitual). ¿Hacía falta montar esta producción e invadir con cámaras, cables y planchas de telgopor y qué se yo cuántas molestias más las fortalezas amuralladas de estas pobres personas que ya están bastante preocupadas por ver un secuestrador express en cada prójimo que se les cruza?
RESPUESTA DE LA COMISIóN: De nuevo, la comisión ve aquí un tema económico (en realidad, el Presidente de la Comisión empieza a creer que sus miembros están deseando empezar a cobrar, a pesar de que desde el principio se les dijo que era un cargo honorario, y estos planteos son una especie de indirecta). Como ya es tarde para reversionar estos cortos publicitarios con habitantes de la Villa 31, la única forma de mantener cierta coherencia interna es aumentar el precio de estas golosinas, vendiéndolos a doscientos o trescientos pesitos, cifra que puede justificarse con un packaging de mejor calidad.
La Comisión da por cerrada la sesión del día de hoy y piden una reunión con el Presidente de la misma, para plantearle que algunos han escuchado que éste es el único que cobra. El Presidente intentará explicarles lo mejor posible, que, bueno, él tiene antigü viene de otro lado, además ellos arreglaron otra cosa, ahora no te podés poner a reclamar esto, en todo caso lo hablo con el Manager pero me parece complicado por ahora, mejor es esperar unos meses, etc.
Publicado a las 11:47
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