La Secretaría de Control de Robots ha recibido esta denuncia del lector Murray QuiÑones:
“¿Es que nadie ha notado la aterradora similitud entre el comportamiento estúpido y reiterativo de un robot y el de una tortuga?
“¿No se dan cuenta de que en realidad la tortuga es el siguiente eslabón biológico en la evolución de los autómatas, inconfundiblemente dirigido a esclavizarnos?
“¡Estamos condenados!”
En lo personal, esto me provoca una especie de alivio: sería una explicación, conspirativa pero explicación al fin, al fenómeno que nos impulsa a elevar a estos inertes fragmentos del Muro de Berlín al rango de “mascota”.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario