Inauguro por este medio un nuevo género de crítica de cine irresponsable: la crítica fatalista. Efectivamente, ¿cómo resistirse a ir a ver la película de Patoruzito? No sé si será mínimamente aceptable… Pero es Patoruzito, maldita sea. Lo único comparable sería el largometraje en animación 3-D de .Pelopincho y Cachirula.. (¿Me están oyendo, potenciales ejecutores de esta producción?)
Mi única preocupación es que con el casi seguro lanzamiento de toda clase de licencias patroruzescas se inicie una persecución de las cientos de miles de empanaderías clandestinas en todo el país autobautizadas .La Chacha. (muÑequito de cartel artesanal con la efigie de la noble nodriza incluido), obviamente sin los permisos ni pago de copyright correspondientes.
Estas empanaderías son ya parte de nuestro folklore gastronómico, así que roguemos porque prime la tolerancia y no se vean obligadas a rebautizarse (vía pincelada hecha a las apuradas) como .La Chancha., .La Chacra., .La Chachi. o la muy poco marketinera .La Chancra..
Nos vemos el lunes, con los resultados finales de la mutación bigótica de nuestro amigo el progre.
Buen fin de semana largo. (O .Buen fin de semana. ¡Largo!.)
jueves, 8 de julio de 2004
¡TOLERANCIA TOTAL A NIVEL GASTRONóMICO EN TODO EL PAíS DEL PATORUZISMO CLANDESTINO YA!
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