“La Srta. “Vero” lo describe como “una sustancia gelatinosa verde que venía dentro de un vaso de plástico con tapa. Además de la sustancia en cuestión traía un globo ocular, para dar más impresión. Se lo promocionaba como moco de elefante, pero nunca supe si eso era cierto”. Mientras que la Sra. Marcela Pinillos acota que su “verdadera gracia, sin embargo, era su naturaleza a la vez asquerosa y horripilante: asquerosa por
que rememoraba aquella sustancia de viscosidad, verdosidad y untuosidad variables, y tema frecuente de las canciones asquerositas que inventábamos durante la infancia. Horripilante por que también rememoraba La Cosa, ese malvado e informe extraterrestre de la película homónima de los aÑos 50, que reptaba por ahí comiendo gente.” (En realidad la Srta. Pinillos se refiere a la película “La Mancha Voraz”. E.P.)
Es interesante pensar que el “Miki Moko” es a la infancia lo que el rock comercial a la adolescencia; tal como el rock, la mención de sustancias asquerosas es una de las formas de rebeldía con que cuentan los prepúberes; el “Miki Moko” no es más que la incorporación de esa arma por parte del Sistema, para volverla inofensiva. Hoy en día las asquerosidades son moneda corriente en los canales de cable infantil, lo que demuestra una vez más el excelente resultado de esta estrategia.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario