miércoles, 13 de julio de 2005

¡EXPERTOS DETERMINAN QUE MIENTRAS USTED LEE ESTE TíTULO SU EMPRESA HA PERDIDO 0,89 U$!





(Advertencia: Este artículo incluye un medidor de pérdida económica, donde se va cantando periódicamente el dinero que le hace perder a su empresa mientras lo lee. Búuu, júuuu, júuu, pobre empresa, me voy a poner a llorar)


Bueno, ahora sí que estamos arreglados. Un grupo de BUCHONAZOS del gran país del Norte ha decidido medir minuto a minuto en qué pierden el tiempo sus empleados. La conclusión es sorprendente: Pierden el tiempo en Internet. Pará de pensar, cráneo. (Dinero perdido por tus empleadores hasta ahora: U$ 1, 20)


La excusa más común de los oficinistas estadounidenses es que no tienen suficiente trabajo. Todo lo que puedo decir es que así cualquiera pierde el tiempo; El verdadero perdedor de tiempo pierde tiempo cuando está sobrecargado de trabajo. (Dinero perdido por la empresa: U$ 32. Ooooooooh, tu jefe no va a poder pagar la tercera cuota de su yate)


¡El verdadero perdedor de tiempo debe hacer esfuerzos descomunales para perderlo, sobre todo teniendo en cuenta que no tiene tiempo para perder, que tiene fechas límite cada cinco minutos! Un perdedor de tiempo profesional logra estirar estas fechas hasta el límite de lo tolerable para poder dedicarse de lleno al jueguito del Panda Asesino o escribir “jajaja” para fingir que nos reímos por mesenger. (Dinero perdido por la empresa: U$ 245. Parece que acaba de pasar el “minuto de trabajar en serio”. Qué peeeeeena, tus empleadores no van a poder irse al Caribe el próximo fin de semana largo. Poooooooooobres)


Esta tarea titánica no puede lograrse fácilmente a menos que uno ponga todo su esfuerzo, toda su concentración en dilatar el momento de empezar a trabajar. Para ello contamos con la ayuda de Internet, el mesenger, el teléfono, el mensaje de texto, la máquina de café, las escapaditas a la cocina para ver si hay galletitas, el baÑo, el almuerzo, la conversación sobre fútbol, la conversación sobre política, la conversación sobre que este anda con esta y esta con este y ese tipo de cosas, la discusión sobre ortografía antes de escribir un apellido, el cumpleaÑos ocasional, la reunión creativa, y por supuesto el sauna – aunque no sé si todos tienen sauna en su oficina… A veces olvido que esta página es leída por muchos pobres diablos. (Dinero perdido por la empresa: U$ 3.076. Ooooooooooooooooh, cuánta desazón, tu supervisor no va a poder encargar a Japón ese “robot esclavo sexual” con el que estaba taaaaaaan ilusionado. Ooooooooo. Aaaaaaaaaaah. Pooooooooooooooooobre)


Sin embargo no olvidemos que todas herramientas han sido en realidad provistas por el propio sistema para que nuestras pérdidas de tiempo sean cada vez más cortas. No olvidemos que si el oficinista de hace veinte aÑos tenía que ver el dibujito animado de las berenjenas que bailan no le bastaba con tocar un botón. ¡No, el pobre infeliz tenía que sentarse a una mesa de dibujo, dibujar cuadro a cuadro cada berenjena, fotografiarlas (no tenían escáners), luego editarlas con una moviola, conseguir un proyector de súper 8 – que seguro no andaba porque estaba en el sótano del tío Roberto – conseguir otro, una pantalla portátil y luego un lugar más o menos discreto para proyectarla! ¡Y había grandes probabilidaades de que la película sufriera grandes críticas en la “preview” por parte del equipo técnico – porque el tipo tenía que tener un equipo técnico – y hubiera que hacer modificaciones! (Dinero perdido por la empresa: U$ 45.988: Ooooooooohhh, el equipo gerencial no va a poder financiar la construcción de ese rayo de la muerte con el cual eliminar a posibles “trepadores”. Poooooooobres. Qué peeeeeena. Qué tristeeeeeeza. Qué congooooooooojaaaaa)


Ni hablar de la máquina de café; en lugar de apretar un botoncito y leer “sagoma de rhea” o “máquina funciona” en el display de cristal líquido, debía moler cada grano de café con un mortero de piedra, calentar el agua, colarlo con una media – que debía pedirle a Sandra de contaduría, con todo el bochorno que eso implicaba, sobre todo al devolvérsela – y luego fundir una jarra de vidrio – para producir cristal líquido y allí escribir la frase “sagoma de rhea” con un palo! (Dinero perdido por la empresa: U$ 2.657.902. Ooooooooooooh, tu empresa no va a poder financiar ese ejército de clones asesinos parapoder invadir países veciiiiinos, no sabés lo mal que me sieeeeeento. Aaaaaaaaaah)


Por eso, la próxima vez que un informe de estos amenace nuestro derecho laboral básico de mirar berenjenas bailarinas o perforarnos el estómago con ese líquido inmundo recordemos esos tiempos infaustos, cuando para lanzar insultos discriminatorios a nuestros amigos más queridos no contábamos con el mesenger y debíamos sentarnos frente a frente con grandes carteles de cartulina cuya confección nos llevaba TODA LA SEMANA! (Dinero perdido por la empresa: U$ 39.799.002. Aaaaaaahhhh, tu empresa acaba de quebraaaaar. Se viene una ola de despiiiiiidos. Poooooobre. Qué peeeeeeeeena. Búuuu, júuuu, júuuu. Una horda de desempleados viene a linchaaaarme. Ooooooooooooh. Me están moliendo a paaaaaaalos. Aaaaaaaah. Este último “aaaaaaaaah” es de dolor físico en serio)


Publicado a las 11:21 p.m.


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