martes, 19 de julio de 2005

¡CORRESPONSAL EN EL EXTERIOR PONE UNA AGENCIA DE “TURISMO PIQUETERO” EN EUROPA Y ASí LE VA!





APandolfi.jpg Escribe Agustín Pandolfi

Corresponsal en el exterior de “Yo contra el Mundo”.

volvepandolfi@ubbi.com


Barcelona. 18 de julio.

Estoy IN-DIG-NA-DO. Leí la nota de la “Viva” del domingo (mi vieja me la manda todos los domingos puntualmente junto con un táper de callos a la madrileÑa de “El Imparcial”, lo único que todavía no he podido resignar) sobre el “turismo piquetero” y te juro que la sangre me hierve en las venas.


¡Así que esa es la Argentina que queremos – bueno, ustedes; yo estoy acá – mostrarle al exterior! ¡Después nos quejamos y queremos que vengan – bueno, vayan – capitales del exterior – bueno, para mí del interior! ¡Después nos creemos que somos Gardel, que somos europeos, que estamos en el primer mundo – bueno, yo sí estoy -, que la Bombonera es el estadio más grande del planeta y que Borges es argentino! ¡Pero por favor! Noooooooo, yo no vuelvo más, mamita querida.


Acá es otra mentalidad. Acá es diferente, es distinto, es otra cultura, están a aÑos luz de nosotros. Acá turismo se hace en la playa, en la montaÑa, en la ruina griega. No te sacan plata llevándote a acampar con un montón de delincuentes.


Por eso nos pareció con el Winston (que acá manda un saludo a todos sus falsos compatriotas uruguayos por el 18 de julio) que capaz era una buena idea hacer “turismo piquetero” acá, como muchos tipos que vienen a dar clases de tango (a ver si nos abrimos a otra actividad, porque el oficio de volanteador tiene un techo profesional). Me parece que es una buena forma de dar a conocer la realidad social argentina, sólo que acá tiene más sentido – porque están lejos -, y aparte a los clientes les saldría más barato.


Como acá cortás una calle y vas preso dijimos que lo mejor era hacerlo en “las Ramblas“, que es como si fuera una calle pero con vereda. Una vereda en medio de la calle. Es complicado de explicar. Son esas cosas de Europa que te vuelan la cabeza.


Tampoco íbamos a quemar un neumático – acá quemás un neumático y vas preso – aunque sí dijimos que nos podíamos tapar la cara (al lado nuestro había una estatua viviente disfrazada de espantapájaros, así que peor que eso no puede ser). Lo que hicimos fue quemar algunos volantes que nos habían sobrado. Yo empecé a hacer mi imitación de un piquetero, que consiste en comerme las eses y decir “Eeeeeh, no quiero laburar”, “Eeeeeh, te voy a romper el auto”, “Eeeeeeh, aguante lo pibe chorro” (mis compaÑeros de oficina se volvían locos con esta sátira). En cambio el Winston me dijo que le parecio “reaccionario”: desde que ganó Tabaré Vázquez se quiere hacer el zurdito. De cualquier manera acordé en suavizar la actuación un poco para no espantar a potenciales clientes progres, así que saqué lo del auto. Viste cómo hay que transar con el sistema.


Por ahora me parece que la gente no entiende muy bien, pero ya estamos empezando a ser retribuidos por nuestro trabajo: hoy un seÑor me tiró unos billetes y me dijo “tome, pobre hombre, cómprese algo”. Le hice caso: fui a la fiambrería, entre, le pedí cien gramos de pata negra, el tipo me lo cortó con una máquina, me lo pesó, me lo envolvió,le pagué, pim pam pum y en un pedete estuve en la calle! ¡Sin políticos corruptos, sin miseria, sin limpiavidrios, sin piqueteros – bueno, salvo yo! ¡Como debe ser! ¡Como son las cosas en un país en serio!


Por ahí no es mucho, pero reconozco que tampoco somos “el Maradona de las Ramblas“.


Publicado a las 11:54 p.m.


Post original

No hay comentarios.:

Publicar un comentario