A raíz de mi comentario sobre el Congreso de la Lengua me han llegado varios mails de rosarinos indignados explicándome que, aparentemente, a Rosario no se iría a través del Túnel Subfluvial.
Como me irritan las REACCIONES CORPORATIVAS, lo primero que pensé fueron varias respuestas para MOLESTARLOS más:
-”Escuchame, a Mí me vas a decir cómo se llega a Rosario. Soy prácticamente un Ciudadano Ilustre de Rosario, voy todas las semanas y SIEMPRE entro por el Túnel Subfluvial. Asesorate bien antes de decir pavadas.”
-”Ah, no tenés Túnel Subfluvial y me lo decís como si fuera una reivindicación. Es como si yo estuviera orgulloso de que no tengo una cámara digital.”
-”Como si a alguien le importara.”
-”¿Entonces exactamente de QUé se vanaglorian? ¿Del Monumento a la Bandera? ¡Ah, ya sé! ¡Del rosarigasino!”
-”Primero Fito Páez y ahora esto.”
-”Yo lo único que quiero saber es con cuánto se pusieron para que el Congreso de la Lengua lo hagan ahí.”
-”Mirá, yo no creo que la Argentina termine en la General Paz. Ahí empieza. Eso es lo malo.”
Después mis asesores de imagen me dijeron que en Rosario vive bastante gente (según sus cálculos, por lo menos 1.000 personas) y no me convenía ganarme su enemistad.
Así que nada, jamás diría nada contra esa maravillosa ciudad donde viven las mujeres más hermosas del país (Parece que les gusta que les digan esto). Y además, ¡qué importa! ¡Somos todos argentinos! ¡Viva Rosario! ¡Viva Buenos Aires! ¡Viva la Argentina!
Bueno, ahora que con un poco de diplomacia tengo a todo Rosario COMIENDO DE MI MANO, las malas noticias: No puedo retractarme de lo del Túnel Subfluvial. Es una cuestión de principios y de credibilidad: Una de las leyes básicas del Periodismo es que la información no debe ser publicada hasta no ser debidamente chequeada. Está bien: Ponele que EL Tunel Subfluvial, ese que todos conocemos, no sirve para ir a Rosario. Pero yo no te puedo decir, así, de buenas a primeras, si en Rosario no hay un Túnel Subfluvial. O sea, otro. Les pido que entiendan mi situación.
Por eso estoy gestionando que unos inspectores de la ONU (o en su defecto, mi asistente Kiriatos) se alleguen hasta allá para hacer un barrido de la ciudad y dilucidar si tienen un Túnel Subfluvial o no. La tarea puede llevar semanas, o meses (sobre todo, si, como sospecho, están tratando de ocultarlo), así que les pido un poco de paciencia que su tema se lo voy a solucionar en cuanto me sea posible. ¡Así que por un rato olvidemos el asunto y charlemos de cosas más interesantes! Por ejemplo, qué loco lo del gobierno, ¿no?
(La próxima vez va a ser mejor que me meta con Córdoba, que seguro ahí no son tan quisquillosos. Además tengo unos chistes MUY INGENIOSOS sobre Angeloz, nazis y alfajores)
Publicado a las 11:37 p.m.
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