lunes, 15 de noviembre de 2004

¿EN QUE REPARTICIóN HAY QUE ANOTARSE PARA SER “DE CULTO”?





Luego de un comienzo trastabillante, percibo con inquietud, a través de comentarios que revolotean a mi alrededor, que el programa “Mosca y Smith” está amagando la posibilidad de convertirse en un programa “de culto”. Básicamente esto consiste en ser un programa comentado con entusiasmo por críticos de rock y estudiantes universitarios de carreras humanísticas.


Las seÑales: Productores y realizadores jóvenes, referencias generacionales y una estética fácil de incorporar a los folletos proto-culturales y postales gratis que se reparten en los locales gastronómicos de Palermo Hollywood.


Ya hemos vivido este flagelo repetidas veces con programas como “Cha cha cha”, “Vulnerables”, “Todo x dos pesos”, “Okupas”, “South Park” y “Resistiré”; No quiero que piensen que tengo algo en contra de estos hitos de la televisión; Está todo bien con esos programas. Lo que pasó, pasó. Pero, seamos sinceros, ¿cuántos programas “de culto” puede soportar una sociedad?


Aclaremos algunas cosas. No he visto “Mosca y Smith”, básicamente porque a las diez de la noche no puedo sentarme a ver televisión sin quedarme dormido a los cinco minutos. Es un tema personal muy doloroso para mí, pero estoy demasiado viejo, no sólo para el rock and roll, sino para la televisión. También estoy demasiado viejo para ir a fiestas (después de las once no me muevo de casa ni a palos), para usar jeans (es físicamente imposible) y para el alcohol (que me produce un efecto muy parecido a la televisión). La buena noticia es que me puedo comer, escuchen esto, TRES huevos fritos juntos (clara y yema incluidas) sin consecuencias mortales.


Así que esto no es una crítica a nivel estético (aunque la idea de ver a Pablo Rago -que en mis entraÑas siempre será “el de Clave de Sol“- haciendo una “composición” me perturba profundamente), sino filosófico. Sencillamente no puedo aceptar la existencia de otro programa “de culto”. Por definición, no puede haber ochocientos programas “de culto”, porque ser “de culto” significa que pertenece a una pequeÑa elite de programas descubiertos por una pequeÑa elite de apiolados. Tiene que haber un límite numérico, y sugiero que lo tracemos ya mismo: No más programas “de culto” por los próximos CINCO AÑOS como mínimo.


Quiero que además seamos coherentes. O hacés un programa de culto (o sea, que lo ven los dos o tres apiolados que mencionamos hace un rato), o hacés un programa para LA MERSA. El caso de “Resisitiré”, que era para la mersa y además “de culto”, era una aberración de la naturaleza; el equivalente mediático de la Ternera de Dos Cabezas; por el bien del mejoramiento de la especie, no podemos permitir que se repita.


Y no es que no le desee éxito a los Sres. Agulla & Baccetti y a todas esas personas que seguramente trabajan muy duro. Tengan éxito. Sean felices y conozcan las mieles de la fortuna. Pero para eso tienen a la mersa a su disposición; por favor, úsenla, no sean tímidos.


Pero si tengo que escuchar, como seguramente va a ocurrir dentro de CUATRO MESES, a un licenciado en Ciencias de la Comunicación de treinta y dos aÑos enfundado en una remera de Ren y Stimpy - y que debería estar ocupado en cosas más importantes como detectar para qué siniestro grupo económico trabaja tal o cual senador, desmenuzando sus declaraciones con sofisticadas técnicas de análisis semiótico – perder el tiempo contándonos “cómo Mosca & Smith cambió el lenguaje de la televisión” voy a GRITAR.


Ahora es cuando uno aÑora a la castigada generación de la crítica psicobolche, que tenía clarísimo que cualquier cosa que saliera por televisión (salvo “las producciones de la BBC de Londres“) era una ESTUPIDEZ.


Publicado a las 11:50 p.m.


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