Luego de arduas deliberaciones el jurado ha llegado a una decisión: Tanto Diego como María Agustina deben marcharse. Las razones aducidas por los lectores, además, han sido bastante válidas: “Diego se la da de alternativo mientras usa una remera con la publicidad del Banco de Galicia (Murray Q.).”; “Hay que echar a María Agustina porque Isabel está más buena (Nicolás Madero)”.
Escuchemos las emocionantes palabras de Diego:
“Al final yo tiré buna onda desde el principio y así es como me retribuyen. No importa, yo siempre fui de frente y además tengo un tío que es abogado así que le voy a hacer un agujero así de grande al canal. Y los pibes que se quedan que se cuiden porque les puede pasar algo. O a sus familias.”
María Agustina: “No importa, fue una hermosa experiencia. Lo que importa es que ahora mi amiga Isabel renuncia y se viene conmigo. ¿Vamos, Isa? Dale. ¡Dale, che, ya está, fue una hermosa experiencia pero nos tenemos que ir! (Largo silencio) Isa… ¿Qué pasa? No… No… ¡No me podés abandonar así!!! ¿Qué vas a hacer sin Mí??? (Se le tira encima. Los otros la agarran) ¡Asquerosa perra traidora y desagradecida, vas a saber quién soy!!! ¡Déjenme!!! ¡Déjenme que le dé su merecido!!! ¡Arghhhh!!!”
Isabel: “No lo puedo creer… Esto es un sueÑo hecho realidad… ¡Al fin me saqué a esa peste de encima! Soy libre! ¡Se terminó esta pesadilla! ¡Puedo vivir! ¡Puedo vivir!” (Llora de felicidad)
Nicolás, el psicópata: “Mis primeras astutas manipulaciones están dando resultado… Las máscaras de afecto y bondad empiezan a resquebrajarse para dar paso a los sentimientos de destrucción mutua, que sólo pueden terminar en un hondo pozo de infelicidad extrema controlado desde lo alto por mi mente cruel y sobrenatural… Y además sigo pisando al perro.”
Margarita se metió en el confesionario (en realidad, en el cuartito de los escobillones; a los organizadores del reality les da como no sé qué explicarles a los participantes que no hay, mayormente, “confesionario”): “Me puse re mal de que se fuera Isabel. La verdad es que me había hecho re amiga de ella, que siempre estaba al lado mío. Hubiera preferido que se fuera Valentina, que me parece una envidiosa y una mala onda y además me parece que practica cosas Umbanda.”
No sabemos bien a quíén se refiere, porque no hay nadie llamado “Valentina”. Además habría que avisarle que la que se fue era María Agustina, no Isabel. Suponemos que con el tiempo estos malentendidos se irán aclarando.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario