VAN TRES DíAS DE LA TOMA DE REHENES
Hemos logrado comunicarnos con el Dr. Tranca, actualmente tomando rehenes en el Ingmar Bergman Square Garden, en reclamo de su Premio Nobel al Ejercicio Ilegal de la Medicina que le fuera “chafado” (según sus palabras) y entregado a la Dra. Rímolo. Uno de los miembros de la Academia le ha prestado su laptop, así que los dejo con él:
Disculpen la tardanza en atenderlos, pero ejercer la medicina y conducir una toma de rehenes al mismo tiempo no es moco de pavo (por usar un término más propio de las ciencias veterinarias). Ya bastante tengo tranquilizando al nenaza de Billy Crystal, (que conducía la entrega de los premios) que cada cinco minutos le agarra un ataque de histeria y lo tengo que bajar a tierra a cachetazos. Según me traducen acá tiene que estar el domingo en no sé dónde, pero yo no tengo la culpa de que me hayan querido afanar. A llorar a la iglesia, mimo callejero sobrevalorado.
Por suerte cuento ya con la ayuda de varias chicas del grupo de secuestrados, que han sabido reconocer en mí a un hombre de verdad; Creo que esto se llama “Síndrome de Estocolmo”, fíjense qué loco, que justamente estamos en Estocolmo (Se ve que acá el Síndrome ese es más fuerte). Ellas me ayudan a controlar un poco a los que se ponen medio nerviosos. Igual no es complicado porque la mayoría son suecos, y viste cómo te achancha el exceso de beneficios sociales.
En fin, paso a contestar sus consultas no sea cosa que se larguen a lloriquear y francamente no estoy de humor.
“Tengo una amigo a quien apodan ‘la pelvis biónica’, que como usted podrá imaginarse es una máquina sexual. En fin, está intrigado y quiere saber si el producto que publicitan en la tele (el ‘Rejuvensex’) sirve efectivamente… Yo creo que lo que más le gusta es la gordita que dice ¡No!!! ¡Otra vez no!!!’. ¿Qué le aconsejaría?” (Srta Ana)
Nivel de masculinidad de la consulta: 15 %
DR. TRANCA: Mirá, nena, a ver cómo te lo explico: Esta gente no va a invertir miles y miles de dólares en fabricación y después publicidad, contratación de Erik Estrada, obra social de la gordita, etc. para andar vendiendo una cosa que no sirva. Es una cuestión de sentido común. Además hay que respetar un poco el esfuerzo ajeno; yo no sé qué hiciste vos en la vida aparte de andar de pachanga para ponerte a dudar del trabajo de los demás. Eso sí, no creo que sirva para tu amigo, que si anda gimoteando frente a todo el mundo que le falta el aire ante el mínimo esfuerzo marital es porque muy muy muy hombre no debe ser. Después te paso con mi secretaria Ornella para que cuando vuelva a Buenos Aires (confío que con mi Nobel) te combine un copetín conmigo, así tenés oportunidad de comparar. ¡Siguienteee!!!
“A pesar de diferencias anteriores con ud.- y considerando que ud. es un reverendo pelmazo, igual me solidarizo con ud., debido a que Ud. tiene una trayectoria mayor que la de esta Doctora con pelo oxigenado. Desde acá montaremos operativos para pedir su liberación, cualquier depósito de bebida alcohólica será tomado por la fuerza (fábricas, licorerías, bares e incluso, por qué no estaciones de servicio: la nafta es una bebida muy espirituosa, sino pregúntenle al Torino). Todos juntos por nuestro repulsivo compatriota.” (Germán, El sexólogo de San Fernando)
Nivel de masculinidad de la consulta: 0 %
DR. TRANCA: Mi querida seÑora (lamentablemente no se pudo hacer nada con su masculinidad, ahora completamente desaparecida; eso le pasa por no seguir los consejos de su médico. Igual soy un profesional moderno y abierto y puedo asegurarle que ser una mujer no tiene nada de malo), no largo todo y me tomo el primer avión para devolverle su solidaridad a castaÑazos, en primer lugar porque es una dama recién estrenadita y hay que darle una oportunidad, y en segundo lugar porque estoy un poco ocupado haci{endole una doble Nelson a un rehén que se cree Charles Bronson, pobre.
La sola insinuación de que necesito su ayuda me causa tanta gracia que por poco me tiembla el dedo del gatillo; espero que se dé cuenta de lo irresponsable de su actitud. Le aconsejo además que no intente ningún tipo de “operativo” porque va a lastimar a alguien, o se va a hacer pupita en el dedo gordo del pie en cuanto trate de abrir alguna puerta de una patada gritando “¡Todos al suelo!”. Deje este tipo de cosas para los hombres, y en todo caso si me quiere ayudar teja una carpetita de bienvenida para cuando llegue blandiendo mi Nobel. Hágale unas florcitas si quiere. Saludos a su marido. ¡Siguienteeee!!!
“Le hago una pregunta al Dr. Tranca, que aunque no es sobre medicina ilegal, él sabe un kilo de todo lo relacionado con todo. Aparecieron hace un par de meses unas seÑales en las principales avenidas de la capital (o sea, Argentina) que son como unos cuadrados blancos pintados en el piso, con unas letras D en rojo. Nadie se gastó en explicar que son y para qué están. ¡Y no encuentro lógica alguna, de que si son salidas peatonales o de bomberos o si te avisan de niebla o qué! Dr. Tranca (benévolo por naturaleza y meritorio de mis adulaciones, Amén): Ud. Tiene algo que ver con todo esto? Si lambo las seÑales que están en el piso, ¿me veo beneficiado por la ingestión de asfaltina? ¿Hay contraindicaciones?” (AiTo)
Nivel de masculinidad de la consulta: 22 %
DR. TRANCA: Sos un imbécil.
Espero haber logrado despejar todas sus dudas; ahora si pueden vivir sin un papi que les diga lo que tienen que hacer, digamos, por 15 minutos, les agradecería que me DEJEN EN PAZ, c****o, que no sé si se dan cuenta que estoy con un temita serio (Me quieren comunicar con mi ex para que me pudra la cabeza. Se ve que la conocen bien).
Chau, délen para adelante y tranca,
Su amigo el Dr. Tranca.
Publicado a las 09:12 a.m.
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