El lector Nicolás Madero, alarmado por la toma de rehenes en la entrega de los Nobel, nos informa que “en este momento en la CNN están informando que con el susto que se pegó el presidente de la Fundación Nobel, el viejo se tragó un huesito de pollo (no estoy seguro si dijeron que era el huesito de la suerte), y en este momento el Dr. Tranca lo está asistiendo de un modo poco convencional.”
Se trata, evidentemente, de un bolazo, al estilo del secuestro del muÑeco Madelman; La gente no come pollo en la entrega de los Nobel. ¡No es el Martín Fierro, diantre! No, es un premio de jerarquía, así que están todos sentados en sus butacas sin hacer nada.
Mejor suerte la próxima vez, CNN.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario