martes, 23 de enero de 2007

¡Famoso escritor dispara contra el anticuado concepto de .plagio.!





Por primera vez, el Maestro no me recibe en su palacete, sino que viene a mi modesto departamento en Coghlan. Y con un enorme bolso, detalle que esta cronista ve con algo de preocupación. Pronto el Maestro disipa las dudas: .¿No me prestás un ratito tu lavarropas?., auxilio que le presto aliviada (por unos instantes, flotó en mi cabeza la idea de que quisiera instalarse aquí).


Su vida ha dado un vuelco importante desde su divorcio de Nushi, (N. del E.: la veinteaÑera ex esposa húngaro-indochina de P., con quien mantiene una batalla legal por la posesión de su mansión en Montecarlo, su departamento en la Avenida Libertador, su edificio Art Decó en Miami y su cuadrilla de hortelanos ilegales), ¿verdad, Maestro?

P: Así es, querida. Me he reencontrado con mi libertad. Con mi independencia, mi hombría. También, hay que reconocerlo, me he reencontrado con algunos apuros económicos que creía haber superado y que me han obligado a instalarme en un .pintoresco., por decirle así, hotelucho de Constitución.


¡Qué vueltas da Fortuna a veces, Maestro!

P: Sí, sí. (Otea mi departamento) Este es un tres ambientes, ¿no? Está lindo. Parece amplio.


No, apenas entro yo y mis gatas. Cambiando de tema, Maestro, su separación también parece haberle dado un fuerte ímpetu a la escritura. ¡Qué regreso! ¡Cuatro libros en una quincena!

P: Ah, sí, sí. Viéndolo a la distancia (hace tres semanas) me doy cuenta que mi relación con Nushi era un poco asfixiante. Como que ahogaba mi creatividad.


Aparte está el tema de los honorarios de los abogados.

P: Eso también. Pero yo creo que las increíbles maratones pansexuales, los viajes hacia los siete rincones del mundo, las fantasías constantemente hechas realidad y la insaciabilidad innata de mi ex no me dejaban volar. La verdad que no se lo deseo a nadie. Tal vez, es verdad, debería haberlo pensado antes de casarme con una ex bailarina de strip tease que además era miembro de una banda de chantajistas, pero viste cómo es el amor. ¿Esto es un sofá cama?


No. Háblenos un poco de su último libro, Palabras de Odio.

P: Noticia vieja. Mi último libro es El Cementerio de las Arbitrariedades, que acabo de llevar a un pequeÑo editor de Olavarría, por dos mangos. Hay que ver lo que cobran estos abogados de mierda, si me perdonás por la expresión. Pero si querés, hablemos de Palabras de Odio.


Hay quien dice que es un plagio descarado de Palabras de Ira, de Ricardo Barboza.

P: Plagio, plagio. Yo creo que a esta altura, hablar de plagio.


¿A esta altura de qué?

P: A esta altura de mi gira promocional del libro. Decía que seguir con conceptos retrógrados como .plagio. es completamente reaccionario. Nadie inventa nada. Todo es un gran reciclamiento de la cultura, todos nos retroalimentamos de todos. ¿Acaso alguien acusó de .plagio. a Cervantes por haberse inspirado en los libros de caballería? ¿O a Borges, por haber escrito Pierre Menárd, autor del Quijote? ¿O a Alberto Cortez, por poner la palabra .Quijote. en su canción A Partir de MaÑana? ¿O Melville, por transcribir, casi calcadas, las experiencias quer tuvo en su labor como ballenero?


No es lo mismo. Su novela es realmente, por decirlo con suavidad, muy parecida.

P: Yo admito que la novela de Barboza tuvo alguna influencia en mí. Cuando la leí pensé .¡Qué bueno que sería una novela igual, igual a esta, pero que en vez de Londres, transcurra en París! Y que el personaje principal se llame, en vez de Donald, Pierre, Pierre Menard.. Son influencias que uno no puede evitar. De hecho, más allá de algunos nombres de personajes, no quise cambiar casi nada, porque hubiera corrido el riesgo de arruinar la novela original, que era perfecta. Es casi un homenaje. Por eso le dediqué el libro a Barboza.


¿Ah, sí? ¿Dónde figura la dedicatoria?

P: Ah, se la escribí a mano en un ejemplar y se lo envié. Para mí las dedicatorias son algo muy personal. Curiosamente, no tuvo la delicadeza de agradecerme, ni siquiera cuando nos vimos en la audiencia por el juicio que me está haciendo. Son esas miserias del mundo de los escritores.


Pero Maestro, a veces ni siquiera disimula. ¡En La Revolución de Descartes, calcada de La Rebelión de Descartes, aparece como autor el autor original!

P: Eso fue un pequeÑo olvido de cuando mandé los .originales. .por llamarlos de alguna manera .a mi editor. En la segunda edición está corregido. Por otra parte, creo que no hay que olvidar el .toque. personal que de un tiempo a esta parte le agrego a las novelas.


¿Se refiere a esa escena recurrente en que la joven ex esposa de un consagrado y noble escritor es atropellada por diferentes vehículos, muriendo luego de dolores horribles?

P: ¡Sí! Esa. Yo creo que es muy vívida. Justamente estoy pensando en escribir una novela que se trate sólo de eso: de una meretriz impúdica que recibe su merecido castigo por querer aprovecharse de un buen hombre. Ya vengo publicando la primera parte, que cuenta sus primeros meses de casamiento.


Justamente, su ex ha denunciado en distintos medios que esos capítulos están copiados de su diario, que .desapareció. misteriosamente después de que usted se fue del Palacio P.

P: Y dale con ese concepto reaccionario. ¿Por qué no verlo como un recurso literario? ¿Por qué no ver la Imitación como una de las bellas artes?


¿Y cómo sería eso?

P: (Hace una voz finita. Se supone que como hablo yo) .¿Y cómo sería eso?.

¿Qué?

P: .¿Qué?.


¡Ah! Ya veo. Ta bien. Muy gracioso.

P: .¡Ah! Ya veo. Ta bien. Muy gracioso..


¡Basta!

P: .¡Basta!.


Esto es completamente infantil, Maestro, Cortelá, en serio.

P: .Esto es completamente infantil, Maestro, Cortelá, en serio..


Bueno, usted siga, si quiere, yo tengo cosas que hacer, chau, ¿eh?

P: (Se levanta, como yo, y hace una parodia burdísima de mis movimientos. Parece un homosexual de los sketchs de Sofovich) .Bueno, usted siga, si quiere, yo tengo cosas que hacer, chau, ¿eh?.


Soy un viejo estúpido, copión e impotente.

P: .Soy una periodistucha de cuarta de un suplementucho literario que vive en una covacha y cuya único logro en la vida es entrevistar a un autor consagrado, con quien tengo toda clase de fantasías reprimidas..


Terminada la entrevista, me alejo, con la mirada fija en un punto indeterminado del espacio, y permito quedarse al Maestro, que por otra parte no sé si está vivo, mientras me entrego a la Policía. Esta entrevista será seguramente un atenuante en el probable juicio por homicidio que seguirá a continuación .aunque al clavarle el sacacorchos en el ojo sólo pretendía hacerle saber mi indignación.


Nota del Editor: El Maestro se recupera satisfactoriamente en el Hospital Italiano, y ha aprovechado su convalecencia para escribir una nueva novela corta basada en sus últimas experiencias. Nuestra compaÑera, actualmente hospedada en el Pabellón de Homicidas Violentos del Moyano, ha hecho saber su intención de iniciar juicio al autor, que habría plagiado íntegramente las primeras y únicas dos páginas de su libro de esta entrevista. El libro de P., en tanto, será publicado por partes en las próximas ediciones de este Suplemento.


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