Por primera vez en la historia de esta Enciclopedia presentamos este “coso anatómico”, conocido por la masa del público como “huequito” o “esta parte” (mientras se la frota con el dedo índice).
Su nombre técnico, “surco interlabial”, da cuenta de el por qué de la existencia de este enigmático hoyito bajo la nariz. Probablemente, si no existiera, no podríamos dar besitos, ni silbar, ni imitar a Guillermo Francella. Las personalidades extremas y perversas, como Adolf Hitler, Chaplin o J. Jonah Jameson, optan por cubrirlo de vello, como diciendo “yo no doy besos” o “sólo beso a menores de edad” o tal vez “no silbo”. El “huequito”, finalmente, es un “no coso”; no tiene, en realidad, entidad priopia, sino que sirve para darle elasticidad y soltura a otro órgano con más prestigio y fuente de inconmensurables placeres. Sin embargo, como un extra que no tiene el menor complejo de robar cámara, en lugar de ocultarse o permanecer en segunda línea, ha optado por estar ahí al frente de todo el mundo, saludando a cámara e imposible de soslayar: está, literalmente, debajo de nuestras narices.
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