jueves, 16 de marzo de 2006

¡¡UFF!!¡NO TENGO NADA EN CONTRA DE USTEDES, PERO LA VERDAD QUE ESTO YA ME ESTá DANDO UN POQUITO DE CLAUSTROFOBIA!





Por Fabio Marcelo Zurita, Libreta de Enrolamiento Nº 14.444.444


El otro día me enteré azorado que la humanidad que hoy en día puebla nuestro planeta proviene de una sola mujer, denominada la .Eva mitocondrial.. (pequeÑa digresión #1: a los científicos les gusta avanzar sobre el campo de las humanidades y utilizan expresiones poéticas, psicológicas o religiosas para bautizar sus patraÑas y elucubraciones. Así escuchamos hablar de .el gen egoísta., los .sabores. de las partículas subatómicas, el .teorema de la bola peluda. (cuya contracción sería fatal) y la .abducción. como método de razonamiento.)


La descendencia de esta .Eva. emigró desde áfrica cruzando el Mar Rojo y se dispersó por todo el planeta eliminando a las especies humanas autóctonas allí donde se establecía, como por ejemplo a los neandertales (ya sé, ya sé, me van a decir lo de Caín y Abel). De este modo, se puede decir que la humanidad actual desciende exclusivamente de esta línea matriarcal de espíritu invasor y destructivo y de la que todos somos parientes más o menos cercanos, separados en algún momento de la historia. Las diferencias raciales son sólo adaptaciones climáticas. Es decir que la especie humana actual es fruto de la intolerancia y la depredación.


Por otra parte está la teoría de que .el mundo es un paÑuelo., .seis grados de separación. o el .número de Paul Erdos., que degeneraron en el entretenimiento hollywoodense .seis grados de Kevin Bacon.. (pequeÑa digresión #2: Kevin Bacon fue propuesto inicialmente como el .centro. del universo fílmico, pero se ha determinado matemáticamente que el verdadero centro sería Christopher Lee, destronando con justicia al joven bailarín usurpador). Todas estas teorías postulan que todo individuo está relacionado con otro mediante seis pasos como máximo.


En el mundo del celuloide las conexiones son alarmantes: Carlos Gardel, el bronce que sonríe, se halla a sólo tres pasos del mocoso Macaulay Culkin, mediando Leonard Nimoy y

José Nieto. No es poco el escozor que nos provoca la proximidad de 2 pasos entre Tristán y el seÑor Alfredo Alcón, gracias al nexo aportado por Gilda Lousek. Una lección de vida que nos deja pensando es la relación cercana entre Oscar Carmelo Milazzo, .Polvorita. y Sir Laurence Olivier, comunes amigos de John Gielgud y Héctor Alterio. Compruébenlo. Si no me creen, pregúntenme.


AÑadido a esto, hay otra persona que lleva mi nombre y apellido, y no es que yo me llame José Luis Fernández ni Atilio Bonfanti, combinaciones harto comunes, con todo respeto.

Lo único que ruego es que no haya parecido físico entre nosotros. Por las dudas, evito el encuentro hace aÑos, aunque a veces me sienta tentado. Esa incertidumbre me provoca una pesadilla recurrente: Camino por las galerías de una casona desierta. Una mortecina luz se cuela por las hendijas de las ventanas clausuradas. En el fondo de un corredor, la puerta entornada de una habitación me invita a entrar. Al abrir veo, en el centro del cuarto vacío, una figura solitaria que me da la espalda. Al acercarme, me voy haciendo pequeÑo con respecto a su estatura. Al tocar su hombro gira sobre sí y veo que lleva una máscara de látex de Domingo Cavallo. Luego se la quita y compruebo con horror que tiene mi rostro. Tomándose de la cabellera, vuelve a arrancárselo como si fuera también una máscara, pero esta vez es su verdadera piel, dejando ver su blanca calavera, en cuyas órbitas flotan aún los gelatinosos globos oculares. Sosteniendo en alto con sendos brazos la máscara de Cavallo y el colgajo sanguinoliento que fuera mi cara, los tres rostros me observan y empiezan a reír paulatinamente (igualito a Natán Pinzón) hasta convertirse sus risas en carcajadas, como tres furias helénicas. De pronto me siento desnudo y más pequeÑo, y mis pies están adheridos al piso por una substancia pegajosa, y miles de insectos caminan por mi piel, y luego caigo por un abismo sin fin, y tengo que hacer la primaria de nuevo, y me ponen en penitencia con un bonete que dice .burro. y todos se ríen a mi alrededor y sus imágenes se superponen y yo no entiendo cómo hacen ese efecto, y entonces se escucha la voz en off del director explicando cómo lograron esa parte, pero habla en klingon y el subtitulado está en caracteres cirílicos y acá es donde me despierto justo para bajarme en Carlos Pellegrini.


Todas estas ideas nos hacen llegar a la conclusión de que somos una especie endogámica, cuyos integrantes se aferran unos a otros formando un conglomerado humano monolítico y asfixiante, como una bola de hormigas en una inundación, huyendo siempre de la diversidad, buscando compulsivamente la proximidad y la compaÑía de semejantes que compartan su horror vacui, para formar apretujadas colonias de seres gregarios que copulan día y noche al mismo ritmo, procreando y consumiendo en un hacinamiento obsceno y degradante.


¡Gracias a Dios tengo un número de D.N.I. original, único e irrepetible, que me representa como ser humano y como PERSONA y no como un simple nombre y apellido!


Publicado a las 22:15


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