viernes, 31 de marzo de 2006

¡PLANETIZACIóN – QUE ES COMO LA NACIONALIZACIóN, PERO DEL PLANETA – DEL PATRIMONIO DE LOS MILLONARIOS ESOS QUE VIAJAN AL ESPACIO YA!





(La acción transcurre en un cohete de esos que llevan MULTIMILLONARIOS que pagan para viajar al espacio)


MR. CLUTTERBUCK (Interpretado por el que hace de dueÑo de casa en “La Fiesta Inolvidable”): ¡Qué experiencia EXTRAORDINARIA! Es este tipo de cosas las que te hacen pensar en lo PEQUEÑOS e INSIGNIFICANTES que somos. ¿No lo cree, Sr. Gates?

BILL GATES (Interpretado por el que hacía de hijo mayor de “Los Walton”): Sí, sí, aunque no tan INSIGNIFICANTE como su FORTUNA al lado de la mía, ¿no, Clutterbuck?

MR. CLUTTERBUCK (Indignado): ¿De qué haba? ¡Pagué TRES MILLONES de dólares más que usted – prácticamente el cambio que se me cae de los bolsillos – para que me den el asiento de la ventanilla!

EL REY DEL CORNED BEEF (Interpretado por tipo ese de pelo blanco que hace del mafioso que De Niro y Joe Pesci matan a patadas en “Buenos Muchachos”) ¡Papel Picado, Clutterbuck! Eso es lo que está ganando mi empresa desde que comencé la frase hasta ahora.


(Vlutterbuck lo mira disgustado. Luego finge estornudar)


MR. CLUTTERBUCK: ¡Atchís! Oooh, creo que en lo que duró ese estornudo acabo de ganar diez millones más.

BILL GATES: Me encantaría acompaÑarlos en esa pueril competencia, pero tengo tanto dinero que no puedo ganar más. Sólo puedo perderlo, de a diecisiete millones por minuto. Pero tengo tanto que no se me acaba nunca.


(Empiezan a discutir a los gritos, acusándose de mentirosos)


DR. SOMMERSTEIN (El científico que maneja la nave, interpretado por el actor que hacía de Willy Tanner): Eh… Por favor… Intenten no pelearse… Cada miligramo de oxígeno es esencial para nuestra supervivencia…

MR. CLUTTERBUCK: De acuerdo, Doctor.

BILL GATES: Tiene razón (yo lo sé porque yo también soy prácticamente un científico).

EL REY DEL CORNED BEEF: Eso, no discutamos; No quiero humillarlos.

DR. SOMMERSTEIN: Les agradezco, seÑores, es esencial que cuidemos… ¿Qué está haciendo, Mr. Clutterbuck?

MR. CLUTTERBUCK (Se hace el desentendido): Nada, nada, algo que hago en mi casa todos los días, utilizo un billete de 100 para encender mi “Cohiba”.

EL REY DEL CORNED BEEF (También enciende un habano cubano, pero con un gran fajo de billetes): Aaaah, disculpe, Clutterbuck, pero uso otra técnica, ya que la llama que produce un fajo de dos mil dólares es más profesional, ¿no?

BILL GATES: (Haciendo una fogata con una pila de billetes de un metro y medio de altura) Aaaah, espero que no les moleste el fueguito, pero el HELADO ESPACIO EXTERIOR me está dando escalofríos.

DR. SOMMERSTEIN: (Desesperado) ¡SeÑores, por favor! ¡Sean razonables! ¡El oxígeno es limitado y debe alcanzar para los cuatro!

MR. CLUTTERBUCK: Los cinco.

DR. SOMMERSTEIN: No, somos cuatro.

MR. CLUTTERBUCK: Usted no está contando a Percival, mi mayordomo. No viajo a ninguna parte sin Percival. ¿No es cierto, Percival?

PERCIVAL: Sí, seÑor.

DR. SOMMERSTEIN: ¡Esto es una locura! ¡Estamos perdidos! ¡Esta nave no está diseÑada para aguantar tanto peso!

EL REY DEL CORNED BEEF: ¿Significa que no debí cargar mi Taunus de colección (un clásico) en el garage de la nave, que estaba lleno de trastos?

DR. SOMMERSTEIN: ¿Qué garage de la nave? ¡Oh, no! ¡Desmanteló el equipo de gravedad artificial!


(Empiezan a flotar descontroladmante)


EL REY DEL CORNED BEEF: Ahora resulta que no puedo traer mi coche, que me acompaÑa desde hace veinte aÑos a donde quiera que voy. ¡Voy a pedir que me devuelvan la mitad del dinero!

BILL GATES: ¡Yo también! Lo único que falta es que me digan que yo no podía traer el transmisor mental con el que controlo a la humanidad a través de las computadoras person… Perdón, perdón, hablé de más. Hagan de cuenta que no dije nada.

MR. CLUTTERBUCK: Rey, no va a comparar ese cacharro con Percival. ¡Percival, haga una crê flambée para demostrarle su talento!

PERCIVAL: Sí, seÑor.


(Flotando en el aire, Percival flambea un panqueque de manzana, pero debido a la antigravedad, este sale flotando y pega contra el rostro del Dr. Sommerstein)


DR. SOMMERSTEIN: ¡Aaaaahhhh!!!

MR. CLUTTERBUCK: ¡Percival, tenga más cuidado!

PERCIVAL: Estoy desolado, seÑor.

MR. CLUTTERBUCK: Me temo que deberé descontar de su sueldo los gastos médicos que necesite el seÑor.

PERCIVAL: Sí, seÑor.

DR. SOMMERSTEIN: (Quitándose de los ojos pedacitos de panqueque de manzana) Estamos perdidos… Ustedes no entienden… La nave está cayendo. ¡Y todo su dinero no sirve de nada en este momento! ¡De nada! ¡De nada! ¡Como no le sirvió a la Primera Clase del “Titanic”! ¡Como no le sirvió a los poderosos financistas que trabajaban en el World Trade Center! ¡Moriremos todos! ¡Idiotas! ¡Idiotas!

MR. CLUTTERBUCK: Pero esos que usted dice no tenían TANTA plata.

EL REY DEL CORNED BEEF: Claro, nosotros tenemos mucha. Tanta como para pagar un viaje al espacio. Es distinto.

BILL GATES: (Saca un fajo de quince millones y se lo pone en el bolsillo al Dr. Sommerstein) Aquí tiene; ahora sálvenos y en casa le esperan cinco milloncetes más.


(A los cinco minutos, el Dr. Sommerstein logra aterrizar la nave, llegando todos sanos y salvos -excepto por el accidente del PANQUEQUE DE MANZANA. La moraleja de esta historia es que el dinero todo lo compra y que estamos TODOS CONDENADOS)


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