En mi reciente paso por los más rutilantes casinos de Montecarlo y Acapulco tuve la chance de toparme con un grupo de jóvenes junto a una manta llena de alimentos en descomposición: verduras rancias, cabezas de pescado y vísceras putrefactas de calamar.
Me explicaron que se trataba del .mechoneo., una costumbre con la que se celebra a los egresados, pero en lugar de limitarse a arrojarles huevos y harina como en cualquier país civilizado, se obliga a los festejados a rodar por entre los miasmas. Luego se les tira una mezcla de vinagre y huevos y se les tira del pelo.
La cosa es que estuve a punto de sacarle una foto a la instalación; pero luego me reprimí; por algúin motivo, me pareció un poco NEGATIVO cargar mi cámara con la imagen de una montaÑa de pescado podrido.
¿Significa que me estoy haciendo viejo?
Miren, las religiones de los superhéroes.
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