jueves, 3 de marzo de 2005

¡UNA PELíCULA SINVERGÜNZA Y LOS TRES CRíTICOS CINEMATOGRáFICOS MáS LOCOS DEL MUNDO!





coristas.jpgHoy, ronda de críticos mirando el afiche, con la participación de mi asistente Kiriatos, el Dr. Tranca (en vivo desde el Ingmar Bergman Square Garden) y un servidor:


KIRIATOS: Ah, el afiche de esta película me recuerda mi infancia en la lejana Paros. ¡Paros, Paros, la perla opaca del Egeo, tus yacimientos de mármol, tus ruinas pre-helénicas y tus asnos salvajes! Pero no nos desviemos del tema. El patrón me ha conferido una inmensa responsabilidad y no será este viejo y agradecido griego el que la desaproveche. ¡Ah, la inocencia y la intensidad de vivir de los niÑos! En esta exultante película, en este verdadero canto a la vida, se puede ver cómo un grupo de niÑos cantores (los “coristas” del título) le dan una lección de vida y alegría de vivir a los dos viejos amargados que están adelante, sobre todo al de la izquierda, que me recuerda al gris pedagogo de me tocó en tercer grado. ¿Qué habrá sido del Sr. Rastapopoulos y su sueÑo de ver, alguna vez, el césped (vegetal que no abunda en mi rocosa isla natal)?


¡Confío en que los dos (El Sr. Rastapopoulos y el viejo amargado del afiche) hayan encontrado el Amor a la Vida que nadie debería perder, el uno merced al tiempo libre que tuviera luego de su despido por una injusta acusación de pedofilia (conozco esta palabra porque es de origen griego), el otro merced al ejemplo de esos exultantes niÑos cantores! En resumen: ¡Un canto a la vida y a la alegría de vivir, y a las cosas sencillas de la vida que nos dan tanta alegría de vivir! (Se aleja bailando una danza griega)


DR. TRANCA: Lo único que me faltaba era que el María de los ángeles Medrano de Podeti me obligara a meterme en este negocio de MaricastaÑuelas de la Divina Congregación: la crítica de cine. Acepté nada más porque como profesional médico y apasionado por la fisiología humana, una película llamada “Las Coristas” podía contener algún material enriquecedor desde el punto de vista anatómico. Lo que pasa es que el afiche… ¡Ah, “LOS coristas” se llama! ¡Me han engaÑado! ¿Pero qué es esta degeneración inmunda? Si no estuviera conduciendo una toma de rehenes (y atendiendo profesionalmente a las rehenes femeninas que van cayendo en el síndrome de Estocolmo) me mandaría ya mismo a bajarle todos los dientes al que hizo esta película. Francés, para peor.


Lo único que espero es que al final los pibes de la película se hagan bien bien bien hombres y los muelan a palos a esos viejos degenerados que los han llevado por el dudosísimo camino del corismo (no sé si se dice así, pero no puedo chequear el diccionario, escribir una crítica y abofetear a uno de mis rehenes al mismo tiempo); En resumen: una película para olvidar y para romperle bien bien bien la cara al que la recomiende.


YO: La peícula “fuerte” de esta semana es sin lugar a dudas “Los Coristas”, que pertence al género de películas en cuyo afiche hay gente posando para la foto: en este caso, una explosiva combinación de “Buena Vida Delivery”, “Los excéntricos Tenembaum” y la película esa de Alan Parker del grupo de soul que no me acuerdo cómo se llama. La película transcurre en el aÑo 1942 o 1943, a juzgar por lo que dice el pizarrón que sostiene el niÑo de adelante (al principio parece medio difícil de leer, pero es porque lo tiene al revés el angelito).


Este film narra la historia de un grupo de niÑos (los “coristas” del título) de la escuela de un pueblito, que en plena ocupación nazi, digo yo, forman un coro y gracias a esto pasa algo significativo; o zafan de ser enviados a un campo de concentración (como los futbolistas judíos de “Escape a la Victoria”), o logran escapar a otro país (como en “La Novicia Rebelde”), o logran desafiar al régimen cantando “La Marsellesa” (como en “Casablanca”).


Los destinos de los niÑos cambiarán dramáticamente gracias a su integración en el coro y la enseÑanza de sus maestros: El tímido marginado (el de anteojitos de adelante) asombrará a todos con su voz extraordinaria, el tosco rebelde comprenderá que hay cosas por las que vale la pena entregarse (el de tiradores del medio) y alguno caerá seducido por la inmunda semilla del nazismo (el que tiene cara de nazi, a la derecha en la segunda fila contando desde abajo). Memorable el personaje del maestro de canto, aunque los chicos se roban la película.


En fin: Una película que fascinará a los amantes de películas sobre la segunda guerra mundial y con niÑos con tiradotes (tipo gente de más de cuarenta y cinco aÑos) y que seguramente aborrecerán los fanáticos de Bruce Lee.


Publicado a las 10:12 a.m.


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