Jueves 14, 01:43 p.m., La Plata
Como Favalli, el profesor de física de “El Eternauta”, tuve que admitir que “parece que los refuerzos no vendrán nunca”. Arrepentido de haberme embarcado en esta horrible aventura, pedí que se cancelara lo antes posible. Pero mis informantes me avisan que uno de los intecrantes del Consejo Directivo de Clarín Enterprises Inc. -concretamente, mi tío Juan Carlos- rechazó el pedido, argumentando que “la idea de este mequetrefe ya nos costó varios miles de dólares” y que “a ver si con esta experiencia se hace hombre de una buena vez” y “así termina con sus botarateadas”.
Por lot anto, deberé enfrentar mi martirologio con la mayor entereza posible; esto consiste en enviar a mi asistente Kiriatos a ver si -con el fondo presupuestario asignado para mis supuestos 6 meses de estadía- puede comprarme una plaza en uno de esos camiones de refugiados clandestinos que cada tanto logran atravesar las vallas de La Plata (en realidad, salió hace once horas… Le está llevando mucho tiempo).
Mientras tanto, mi crónica debe continuar; camino, callo y observo; y lo que observo no me gusta.
Como en La India, pero en la India primitiva y supersticiosa, no en la India actual dominadora del átomo, rige en La Plata un despiadado “Sistema de Castas” atomovilístico. Están los “Veteranos”, conductores privilegiados y expertos y están los “Principiantes” o “Intocables”, a quienes se estigmatiza con un humillante cartelito en la luneta trasera (ver foto). Estos “principiantes” no tienen derecho humano alguno, deben ceder el paso siempre, la luz verde se enciende para ellos sólo ocasionalmente, su bocina es desconectada y, al libre arbitrio de los “Veteranos”, pueden ser arrancados de sus autos, arrastrados por el barrio cargando el oprobioso sambenito y apaleados por violentas bandas de “Veteranos” que recorren el “cuadrillé” platense, sin que las autoridades intervengan (ver foto).
Observo uno de estos incidentes y, cuando la banda se aleja, intento ayudar al infeliz. Claro que éste sabe que, por su condición de “Intocable”, la ayuda de un extranjero sólo lo recompensaría con la cárcel, así que se aleja de mí arrastrándose sobre sus heridas.
Aunque soy consciente de su problema, mi estricto humanitarismo puede más y me acerco nuevamente para tenderle una mano, ¡sólo para que el desgraciado reaccione arrastrándose unos metros más sobre el asfalto caliente, gritando “por favor, sinior, no toque, no toque, dólar, sinior, dólar, sinior”! Esta tragicómica escena (bueno, tragicómica para mí) se repite dos o tres -o siete u ocho- veces más, hasta que el desdichado Intocable parece enfurecerse y me insulta e incluso me arroja piedras desde su incómoda posición.
Comprensivo, le acerco un billete de $2 (con ayuda de un palo), para compensarlo por las molestias, que él recibe con lágrimas en los ojos (en esta zona del planeta, con ese dinero el pobre Principiante sabe que puede comprar tres bolsas de trigo y una cabra para alimentar a su familia). A cambio, conociendo mis derechos de consumidor, le exijo que me cuente su historia.
“Mi nombre es Kassim, sinior, yo no siempre Prinsipiante. Yo durante mucho tiempo gran conductor, sinior, gran conductor, yo tenía taxi con que recorría toda La Plata de punta a punta, en sus siete cuadras de extensión, sinior.
“Pero un día un prinsipiante cruzó delante de mí, disiendo que venía por la derecha. Prinsipiantes no tienen prioridad de paso nunca, sinior, ni de ninguna clase, son la escoria platense, yo lo sabía, todos lo saben, está en el Preámbulo de la Constitusión de La Plata. Pero Kassim hombre bueno, sinior, no quiso denunsiar ni apaliar prinsipiante, dólar, sinior, dólar, y entonces dejó pasar. Pero chófer Veterano espía vio a Kassim y le dijo ‘Ah, ¿tú amador de Prinsipiantes? Entonses es mejor que tú también Prinsipiante’, y denunsió a Kassim al Registro Platense Automotor, y ahora Kassim es Prinsipiante desde hace 27 aÑos, y es apaliado 3 veses por semana, a veses cuatro.
“¡Dólar, sinior, por favor, dólar!”
Miserias e injusticias del “País Submarino”. Confío en que el Gobierno Nacional tome pronto cartas en el asunto e intervenga esta ciudad cuanto antes (y de paso, me saque de aquí).
Post Data: Aparte, y esto va EN SERIO, viendo cómo manejan estos DEGENERADOS -La Plata debe tener los conductores más KAMIKAZES y ASESINOS del planeta, sin contar con que encima hay un montonazo, parece que hubiera tres autos por persona, y esto te lo dice un porteÑo, lo que ya es mucho decir- yo les colgaría el cartelito ese a TODOS!
Por suerte, esta vez no se c
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