Escribe Kiriatos
Fiel Asistente griego
elouzorulea@ubbi.com
El Patrón me manda el siguiente e-mail: .Kiriatos, por favor no sé qué les pasa a estos pibes pero por algún motivo les encantó que pusiera la palabra .la era de acuario. en el A&B de ayer .una hora y cuarto escribiendo un diálogo y lo único que leyeron fue eso, en fin, margaritas a los chanchos-, así que viste cómo es esto, hay que darles lo que quieren, así se triunfa en este medio y yo de golpe estoy ocupado con unos temas indeterminados, ¿podés armarte algo alusivo sobre esto? Viste los cuentitos esos que inventás vos. Dale, armate algo y te podés tomar el mediodía libre. P.D: Por favor, una vez más, no transcribas todo el e-mail, y en todo caso sacá lo de .margaritas a los chanchos.. Esto es muy importante, ya tuve problemas la otra vez por este tipo de descuidos. Es lo único que te pido..
Este fervoroso interés por la causa de la paz y la hermandad por parte de los inteligentes lectores del Patrón me recuerda una de las Parábolas del Viejo Karayannis .esos .cuentitos que invento yo., siempre tan respetuoso del legado de nuestras tradiciones el Patrón-, la de el Aldeano Amante de la Paz.
Resulta que en una aldea de la vieja Creta vivía Panathinaikos, un aldeano que vivía intentando solucionar los conflictos ajenos. Como suele suceder con los árbitros no solicitados, sus intervenciones no hacían más que enemistarlo con los dos participantes de la conflagración, que intentaban alejarlo a piedrazos; por lo que Panathinaikos no tenía más remedio que defenderse, y como era muy hábil en el manejo de la cimitarra que le había robado a un turco durante la guerra, terminaba provocando mortales heridas a sus adversarios.
Existen incluso quienes aseguran que las intenciones de Panathinaikos no eran mediar entre los enemigos, sino meterse en la pelea para repartir cimitarrazos. Algunos testigos comentan que el aldeano con frecuencia sembraba la cizaÑa entre dos buenos vecinos, para intervenir en la pelea y provocar un baÑo de sangre.
Ocurrió que un día Panathinaikos entró a la taberna del pueblo y descubrió que dos borrachos estaban discutiendo en términos más que agrios; Dispuesto a consumar su misión de paz, el aldeano comenzó a hablarle a ambos beodos, con una voz finita e irritante. El efecto no se hizo esperar, y al grito de .Qué te metés, sos policía. y .No te peinés que en esta foto no salís., los belicosos contendientes empezaron a empujarlo contra la pared. Pan Panathinaikos extrajo su cimitarra y estaba a punto de decapitar a los alcoholizados confrontantes, cuando una voz dijo .Así como ahora predicas la paz a través del sendero de la guerra, pronto predicarás la guerra a través del sendero de la paz..
Panathinaikos observó que quien así hablaba era el Viejo Karayannis, que estaba en la zona dando una serie de conferencias sobre Sabiduría Universal, y las palabras del anciano lo dejaron confuso. Y como la confusión no era un estado que le agradara, se acercó blandiendo la cimitarra gritando .Y vos qué te prendés, lamparita., secundado por ambos borrachos.
Mientras agonizaba junto a sus otros dos compaÑeros de batalla, los tres atravesados por su propia cimitarra tal como una broqueta humana, Panathinaikos comprendió la lección: no debía levantarle la voz al Viejo karayannis. Pero antes de morir, necesitaba la última revelación, y preguntó: .Karayannis, ¿qué quisiste decir con .Así como ahora predicas la paz a través del sendero de la guerra, pronto predicarás la guerra a través del sendero de la paz.? Creo que no he comprendido el sentido cabal de tus palabras..
.No sé, me parece que armé la frase medio rápido., dijo Karayannis con la mirada algo vidriosa. El aldeano que amaba la paz sonrió, ya que Karayannis la había dado la lección más grande de su vida, y luego éste empujó a los tres por un barranco de trescientos metros de altura. Luego, Karayannis incendió el bar y el resto del pueblo, y por fin se acercó al Centro de Conferencias de la Aldea y exigió los honorarios por su serie de conferencias, las cuales no había dado nunca, y luego de que el aterrado organizador le pagara, incendió el auditorio.
Para terminar, escuchemos la canción .La Era de Acuario..
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