jueves, 20 de septiembre de 2007

.Fuga en Helsinki., Capítulo 2: .La Leyenda de Markus Vainionpä





(Por aplastante mayoría, gana el FA, y Malvín debe ir a una muerte segura en el sauna finlandés. ¿Será una indirecta?)


Había jurado por la memoria de mis padres, la de la Wanda y la de los muchachos de los 12 orientales, que sacaría de la cárcel a mi amigo Rune .a quien había visto un total de 12 minutos en toda mi vida- o moriría en el intento; por lo tanto, elegí el sauna, que tenía menos probabilidades de borrar el mapa. ¿Y quién sabe? Si no tenía un ataque, tal vez me limpiaría un poco el organismo.


-Entra, Aatelisnainen -me dijo el brutal guardia de la prisión, mientras me empujaba al pequeÑo recinto y me alcanzaba mis toallas blancas correspondientes-, disfruta de tu relax.


Arrojé el agua sobre las piedras .aunque ponía en riesgo mi vida, había prometido que tomaría un sauna y no era cosa de empezar mi estadía en la prisión faltando a mi palabra- y me senté a esperar. Mi plan era concentrarme en mi respiración, para evitar que un broncoespasmo acabara conmigo. En cuanto al vapor, confiaba en que apenas borroneara los bordes del dibujo sobre mi cuerpo, dándole el aspecto de una remera aerografiada. Podría ser peor.


Pero entonces, al aparecer las primeras gotas de sudor sobre mi antebrazo, comprendí mi fatal error: ¡Mi propio sudor también podía borrar el plano! Entonces quise salir, pero el brutal guardia de la prisión se había marchado a su .break.; el impecable sistema laboral finés exige quince minutos de descanso por cada veinte de trabajo. ¡Todo estaba perdido!


Sólo me quedaba una posibilidad, y era impedir la salida del sudor al exterior de mi cuerpo por propia voluntad. Concentrándome al máximo, y haciendo fuerza con los músculos subcutáneos, fui cerrando uno a uno los poros de mi cuerpo. Sólo tenía que aguantar durante los quince minutos que duraba el sauna reglamentario.


Pero era una tarea titánica; A los dos minutos de tensar la totalidad de mi epidermis, el dolor era insoportable. Pero lo peor vino después: El sudor, buscando su camino, estaba metiéndose dentro de mi cuerpo. Poco a poco, iba inundándome por adentro. Sentía como si me estuvieran llenando como una bombucha de agua. ¡Si el nivel del sudor llegaba hasta mis pulmones, me ahogaría sin remedio!


A los ocho minutos, la tortura era brutal; sentía como si sobre cada poro de mi piel hubiera un tornillo de tres pulgadas hundiéndose sin piedad; los primeros síntomas del asma arreciaban en mi pecho. ¡Y el nivel del sudor ya había llegado hasta mis costillas! ¡Y todavía faltaban siete minutos para la llegada del guardia!


Entonces tomé una de las piedras incandescentes más grandes! Sentí que mi mano se achicharraba, convirtiéndose en un muÑón, en una garra inútil sin forma al tomar la piedra hirviente, pero era mi última oportunidad.


¡CRASHHHH! La ventanita de la puerta del recinto estaba destruida y el vapor se escapaba. Empecé a reir de alivio y me desmayé, confiando en que el sudor en mi interior sería reabsorbido por mis órganos internos.


Cuando desperté, estaba en la enfermería. El equipo de enfermeras islandesas de Temu Seläe me estaban sometiendo a un brutal tratamiento de resucitación que incluía frotaciones y masajes con aceite de almendras; mientras mis sentidos eran asaltados por el fondo musical del concierto que Miles Davis y Django Reindhart habían dado en Helsinki en 1959, y me hacían tragar a cucharadas un insulso paté de salmón ahumado, deseé estar muerto. Pero por fin terminaron y me soltaron al patio a modo de adertencia, luego de hacerme firmar un papel donde negaba haber sido maltratado. ¡Malditas rameras!


No podía decir que había iniciado con buen pie mi estadía en la prisión más brutal de toda Escandinavia, cuando vi a uno de los elementos fundamentales de mi plan: Chequeé en mi abdomen el rostro y efectivamente, era idéntico al que tenía frente a mí: Se trataba de Markus Vainionpä el célebre campeón finés del Festival de .Guitarra de Aire. de Oulu.


Este festival, que se desarrolla en Finlandia desde el aÑo 1996, y donde sus participates fingen tocar la guitarra eléctrica, ha creado a su alrededor una cultura de guitarristas de aire que no es superada por ningún otro país del mundo. Y de todos, el artista más legendario era Markus. En el 2000 lo tenía todo; el éxito le sonreía, salía con la única modelo morena del país y Nokia lo había contratado para ser la nueva cara de su campaÑa.


Pero eso no suavizaba su carácter violento. No por nada había elegido como instrumento imaginario a la guitarra eléctrica, símbolo del rock satánico y de lo más vicioso y repugnante de la juventud mundial. Y un día su carácter le jugaría una mala pasada.


Podría haber sido una simple pelea de borrachos en un bar, el único delito violento del aÑo en la comatosa sociedad finesa, sino hubiera sido protagonizada por el campeón de guitarra de aire. Y si para su crimen no hubiera utilizado su peculiar talento, atacando a su contrincante .un comerciante de flores que había bebido unas copas de más .con una botella rota de aire.


La mímica estuvo hecha con una perfección tan letal, que la yugular del hombre se abrió, por sugestión, y murió a la media hora. El implacable sistema judicial de Finlandia condenó a Markus a dos aÑos de trabajos forzados y reuniones de autoayuda.


Y allí estaba, en el patio de la prisión de Temu Seläe, solo y rumiando odio contra el resto de la humanidad. El resto de los presos, a pesar de contarse entre lo más violento e inmoral de toda Escandinavia .más de uno había tirado un papelito en la calle- preferían dejarlo solo. Sin embargo, era una pieza importantísima de mi plan, así que lo saludé amistosamente.


-¡Hola, Markus! Veo que estás con tus amigos de aire, ¿eh? Es un chiste.


Pero los suomis no se caracterizan por su sentido del humor. Markus me taladró con la mirada y se incorporó amenzante. Algunos prisioneros se acercaron, intuyendo una pelea, y nos rodearon para ocultarla de los guardias.


-Veo, Nuevo, que no sabes quién soy yo. Tendré que darte un curso acelerado.

-Tranquilo, Markus, bo. Mira que de golpe no soy un indefenso comerciante borracho.

-Por eso me vine preparado, Nuevo.


Con sus manos, armó un cuchillo tumbero concinta adhesiva y un trozo de vidrio de aire. Rápido como un rayo, recordando aquel cursillo con los mimos Escobar & Lerchundi que hice en una de mis misiones secretas en Buenos Aires, fingí tener en mis manos una espada láser de aire. Markus lanzó una carcajada.


-Nuevo y nerd. Tienes dos opciones, Nuevo. Una es morir. La otra es hacerme un masaje completo de pies ahora mismo, como preliminar de algo más agradable.- y me mostró una botella de aceite de almendras de aire, que fingió robar de la enfermería.


Si decides luchar en desigual combate contra el más grande campeón de guitarra de aire del mundo, arriesgándote a morir y que tu plan se vaya al diablo, vota FU.

Si decides hacerle el masaje de pies, perdiendo el respeto de toda la prisión y convertirte en la novia oficial de Markus, vota FA


(Esta historia continuará)


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