viernes, 8 de junio de 2007

¡Buenas noticias para la gente que todavía no sabe que está loca!





Escribe la Dra. Raquel F. Mastronardi

Experta en Pasterismo Médico

piricucu@ubbi.com


Hace poco tiempo un muchacho entró a mi consultorio visiblemente angustiado. Lamentablemente, a pesar de mis intentos por medicarlo vía cerbatana (el Asterix © 65 mg. rebotó contra la paleta superior izquierda, notablemente hipertofiada), el paciente manifestó que no se trataba de un .enfermo., sino del gasista (su angustia se debía a que no encontraba el correcto modelo de electroválvula para mi cocina).


Son tiempos difíciles para la psiquiatría moderna, especialmente cuando usás todo tu recetario para conseguir fármacos para uso festivo. O todas tus muestras gratis. O combinaciones de pedacitos de aglomerado caídos de la parte inferior de la mesa, aspirinas machacadas y Coca Cola antigua para fabricar tus fármacos caseros. El caso es que mis últimos pacientes no han venido. Bueno, vienen personas dicindo ser mis pacientes, pero (gracias a mi dosis diaria de Yog-Sothot © 50 mb. Inyrectable) yo ME DOY CUENTA PERFECTAMENTE DE QUE NO SON MIS PACIENTES, SINO .ELLOS. DISFRAZADOS, QUE ME QUIEREN OBLIGAR A QUE FIRME UNOS DOCUMENTOS PARA QUE MI .EX. SE QUEDE CON LA QUINTA EN TORTUGUITAS, así que no les abro.


Así que aproveché para tomarme un .aÑo sabático. en mi consultorio (después de poner todos los muebles contra la puerta, gracias al Aminadab © 40 kg. Geriátrico, que te da una fuerza sobrehumana), y retomar mis estudios; repasé así esta breve lista de .enfermedades mentales raras., y luego de un par de Mejoralitos © (me estoy quedando con poco material) para prevenir el .Síndrome del acento extranjero. (porque me pareció que estaba arrastrando demasiado las erres) y el .Koro. (porque si bien no tengo pene cosas más raras han ocurrido), me senté a inventar enfermedades hipotéticas, por las dudas y porque en una de esas a algún laboratorio se le ocurre sacar una droga contra alguna creación mía y puedo pedir un porcentaje (en especies):


El .Síndrome de que te Falta Personal.: Ocurre cuando el paciente tiene la sensación de que con él no hacen ni medio enano, y debería contar con un ejército de secretarios, cadetes, mayordomos y tutores para llevar adelante sus obligaciones personales y laborales; la droga debería curar estos síntomas o tal vez bloquear su centro de escritura o provocarle el Síndrome de Tourette, para que lo echen del trabajo, se divorcie, etc. y de ese modo reducir sus responsabilidades al máximo.


La .Ausencia del Amigo Hipotético.: El paciente siente esto en reuniones de amigos; cuenta a los participantes uno por uno (dos veces) y están todos, pero le da la impresión de que falta alguien, alguien muy específico, con determinadas características, que cumple una función muy puntual en la dinámica del grupo, pero esta persona no está. Porque no existe. La droga debería bloquear los bloquebloqueantes, para desbloquear este .círculo vicioso., y tener una partecita que te ponga medio piricucú (esto es una sugerencia personal).


La .Ceguera a la RoÑa.: El paciente no se da cuenta de que su pantalón tiene una mancha de salsa del tamaÑo de un doblón espaÑol, o que su elegante sobretodo negro está prácticamente tapizado por pelos de gato. A veces se extiende al temita de los olores personales (.anosmia autoperceptiva.) y el enfermo considera que puede ir a trabajar sin baÑarse durante tres días seguidos porque .como es invierno, no se nota., percepción completamente errónea (lamentablemente, la buena educación mal entendida de los demás suele mantenerlo en su error). La droga debería provocar un shock a través de alucinaciones en las que la Srta. Rottenmayer, de .Heidi., o el profesor de .Reto al Destino., le dicen .¡A baÑarse, sucio! ¡Tenés olor a zoológico! ¡Y ponete algo limpio!.. Como pedido personal me gustaría que, a elección se pueda producir una alucinación donde Marlon Brando, completamente desnudo, te lleva a comer a un restaurante italiano y te hace el amor locamente un puerto de Nueva York, que la tuve una sola vez y a pesar de todas las combinaciones que probé no la pude repetir.


La .Lectura Sanitaria Obsesiva.: El pobre y delirante enfermo no puede ir al baÑo sin tener algo para leer; a veces trata de compensarlo leyendo las cajitas de los remedios del botiquín. Por lo general agarra lo prmero que tiene a mano. En los casos más graves, la elección de la lectura empieza a imponerse sobre la urgencia y el paciente se pone exquisito, recorriendo la biblioteca y murmurando .no, ya lo leí hace poco., .no, necesito algo más ligero., .no, tiene que ser más largo (ando medio seco)., o .no, no estoy de acuerdo con las cosas que propone Barthes., mientras se retuerce sobre sí mismo como la serpiente sobre el báculo de Esculapio. No son raros los casos donde el paciente, perdón por lo gráfico de la expresión, se hace popó encima sin haber logrado decidir su lectura. La droga debería producir analfabetismo instantáneo, y estar combinada con carbón.


La .Percepción de Rolando Hanglin.: El enfermo ya no reconoce a sus pares y los confunde a todos con Rolando Hanglin; por tanto, pasa a aburrirlo contándoles sus desgracias con algúin servicio (celular, cobro de impuestos, subte, cuidacoches, seÑorita que cuida a los nenes en los peloteros del restaurante, etc.), lo mal que lo trataron en el Servicio de Atención al Cliente, las veces que tuvo que llamar, lo que tuvo que esperar, y termina diciendo .una vergü o .no cambiamos más.. O, en casos muy extremos, .muy bueno el programa, Rolando.. La droga debería noquearlo, darlo vuelta como una media, dejarlo piricicú y terminar la juerga haciendo que se anote en la Legión Extranjera, para que enriquezca su bagaje personal con anécdotas más interesantes.


El .Síndrome de que te Vas Quedando.: Se conoce también como .Síndrome del Culo Pesado.. Al paciente parece no importarle dónde está, mientras no se tenga que levantar (o .mover el culo.). Cuando tiene que ir a trabajar, no quiere; y lo va postergando con una serie de actividades indeterminadas. Esto sería lógico. Desgraciadamente, cuando se tiene que ir de su trabajo a su casa toma exactamente la misma actitud: su problema no es .a dónde ir., sino .ir.. Algunos estudios indican que si estuviera cavando trincheras mientras lo bombardean y alguien le dijera .listo, te podés ir, hay un helicóptero esperándote., pegaría un grito de júbilo y luego se quedaría cuarenta minutos más ordenando papelitos y mirando el aire, pensando si se va o no (y arriesgándose a perder el helicóptero). Es muy muy complicado hacer que se vaya de las reuniones. La droga debería, no curarlo, sino provocarle otra enfermedad mental, tal vez el Amok, y dolores hemorroidales.


Estos y otros males tendrían una cura segura si los laboratorios tuvieran en cuenta las necesidades del público, y si hubiera podido mandarles este e-mail. Lamentablemente, ELLOS ESTáN AQUí, TOCANDO OTRA VEZ A MI PUERTA, IMPOSTANDO LA VOZ Y DICIENDO .DOCTORA, DOCTORA, SOY YO, GABRIEL, NECESITO QUE ME ABRA, ESTOY CON UNA CRISIS RE GRAVE., ASí QUE COMO PRIMERA REACCóN ME TRAGUé LA HOJA DE CUADERNO DONDE LOS ESTABA ESCRIBIENDO Y DESPUéS ME ESCONDí EN EL CUARTITO DE LOS ESCOBILLONES.


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