ASí COMO SOY GRANHERMANISTA DE PRIMERA HORA Y A MUCHA HONRA -A PESAR DEL DESGRACIADO Y CANTADO A VOCES TRIUNFO DE LA OLIGARQUíA TUCUMANA, aseguro que no comprendo cómo vio la luz el .Circo de los Famosos., esa especie de Reality felliniano dentro del programa de Susana Giménez.
Para quien no sepa de qué va la cosa, se trata de una especie de concurso donde diversos figurones de segundo grado (no digo .muertos. por la gran simpatía que me despierta el cómico Toti Ciliberto) deben, a su avanzada edad .por ejemplo, está Mateyko .aprender rutinas circenses que los cirqueros tradicionales deben aprender desde la cuna y bajo amenaza de los golpes del .Payaso Chocolate.. Luego las exhiben .rudimentariamente -, y siguiendo el mecanismo de expoliación telefónica acostumbrado, el público decide quién se va.
Francamente no puedo imaginar un argumento MáS TRISTE que un circo conformado por ancianos sin formación circense alguna, que es abandonado por sus integrantes uno por uno, hasta que .me imagino .sólo queda un domador sin animales, que probablemente se suicide ahorcándose con su propio látigo (y saltando de su silla reglamentaria). Muy lindo para una depresiva película de David Lynch, pero poco adecuado para un programa de glamour farandulero.
Miren, Diburtimentos (enviado por Baterflai).
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