Guía básica Podeti para imaginar personas desconocidas o imaginarias:
El método Hello Kitty: Es un método que me imagino para imaginar a mis conocidos adultos cuando eran niÑos; En general visualizo su cara (exactamente como están ahora, con barba, o el mismo corte de pelo, o calvos y con arrugas) pero en un cuerpecito muy pequeÑo de niÑo de caricatura, como si fueran Hello Kittys humanos. La efectividad de este método es de un 85 %.
El método de Mutilación Facial Selectiva para Imaginar Locutores Radiales: Es un método que sirve para imaginar la cara de los locutores que hablan por radio. Por una de esas trampas de la imaginación, no logro visualizar sus ojos. Así que imagino una cara genérica (es decir, sin rasgos demasiado definidos) y con una especie de difuminado o “blur” en la zona ocular. Para darle un poco más de realismo al efecto, a veces les coloco mentalmente un par de anteojos negros, cosa que los locutores seguramente agradecerán porque les da un aspecto de lo más CANCHERO (son unos anteojos muy cool tipo Ray Charles). Este método tiene una efectividad del 34 %.
El Método de Mutilación Facial para Imaginar Personajes Literarios: Básicamente es idéntico al método para imaginar locutores radiales, sólo que, al contener las obras literarias una descripción, puedo detallar un poco más los rostros. Eso sí, sin ojos. La efectividad de este método es de un 69 %.
El Método de Casting Hollywoodense para Imaginar Personajes Literarios: Es un método aconsejado por un amigo, quien le da a cada personaje el rostro y el cuerpo de una estrella de Hollywood o la televisión argentina. Ejemplo: Leer “El Conde de Montecristo” y ponerle a Edmundo Dantés la cara de Federico Luppi (O de Diego Capusotto; depende de la seriedad con que se quiera encarar la versión mental). El problema básico de este método es que si luego se hace la película del libro nos costará mucho identificar al actor que lo encarna con el personaje en cuestión. Creo que básicamente por eso nadie está conforme con los repartos de las películas, por lo menos hasta que el aparato publicitario de Hollywood nos lava el cerebro. A mí me costó mucho ver a Sean Connery como el fraile de “El Nombre de la Rosa”, porque me lo imaginaba como el actor que hace de asesino en la película “Cazador de Hombres” (Aunque sin labio leporino). Ahora, claro, ya no me lo puedo imaginar de otro modo que no sea el ex – James Bond. Este método tiene una efectividad del 95 %.
El método de Casting Familiar: Es parecido al anterior, pero en vez de darle a los personajes el rostro de un actor famoso, le damos el rostro de un familiar, amigo, conocido o compaÑero de la primaria. Este método es sumamente recomendable por lo desopilante. Luego de darle al estudiante Raskolnikoff el rostro del pibe que atiende la casa de computación de la vuelta, nos esperan nutridos momentos de regocijo cuando nos lo crucemos por el barrio, con risillas contenidas incluidas. Efectividad: 92 %.
Nota: Los dos últimos métodos tienen una utilidad extra, que es la de contar películas. En vez de decir “Entonces el tipo…” (o “el negro” o “el asesino”), podemos, previo casting mental, narrar la película diciendo “Entonces Diego Capusotto…” o “Entonces el tío Saúl…”
Publicado a las 11:02 p.m.
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