jueves, 16 de septiembre de 2004

¡SIGAN, SIGAN VOLANDO QUE ALGUIEN LOS VA A BAJAR DE UN HONDAZO!





La Comisión para el Mejoramiento del Trabajo Ajeno pasa a contestar los pedidos de los lectores y a ver cuándo alguien tiene una atención para con la misma:


CASO 1: La Srta. Mercedes González se queja de las películas “donde un actor tipo cowboy va a un pueblo tipo mejicano y se supone que no habla castellano, y a su vez los paisanos no hablan inglés (esto se deduce porque al escuchar al cowboy se miran perplejos entre sí), pero al estar doblada al espaÑol parece que sí se entendieran y entonces, ¿cuál es el problema? ¿Por qué no se entienden? ¿Por qué tienen que repetir la frase una y otra vez? ¿Por qué hacen seÑas?”


RESPUESTA DE LA COMISIóN: Algunos retoques en el guión pueden justificar la bizarra situación que acertadamente describe la lectora. Una posibilidad es convertir al cowboy en gangoso, de modo tal que a pesar de hablar el mismo idioma los mejicanos igual no le entiendan. La ventaja extra de esta opción es evidente: Si la película es un plomo (como el 85 % de las películas de cowboys) el hablar gangoso del protagonista dará pie a decenas de reideras situaciones.

CASO 2: “En la canción ‘Fantasma de Canterville’ escucho la frase ‘…en mi tumba tengo libros y cosas que no me hacen mal…’ . Según mi opinión esta frase intenta decirnos que a nuestro amigo no le gustan los libros, pero sí las demás cosas que tiene en su tumba. Por consiguiente deduje que nuestro simpático amigo fantasmita no es más que un fantasma analfabeto al que, según la canción, no le gustan los libros… ¿Sera que es librofóbico?


“¡Como admirador de León Gieco propongo una quema mundial de libros!!!” (El yako)

RESPUESTA DE LA COMISIóN: Algo alarmada, la Comisión avisa al Sr. Yako que no hace falta llegar a esa medieval solución; Seguramente el Sr. Gieco aceptará alguna de las siguientes propuestas:

1) “En mi tumba tengo libros / de Hegel y de Carlos Marx”

2) “En mi tumba tengo libros / de enorme valor cultural”

3) “En mi tumba tengo libros / y no leí ni la mitad”

4) “En mi tumba tengo libros / que empiezo a leer por el final”

5) “En mi tumba tengo libros / firmados por Jorge Bucay”

CASO 3: La Subcomisión para la Modificación de Nombres Inadecuados recibe los siguientes reclamos: “¿Quien le puso tobogán al tobogán, si es solo una rampa? Otro caso preocupante además del caso del ascensor en el caso del destornillador, como así también de las atornilladoras. ¿Debemos pensar entonces que para atornillar utilicemos la atornilladora y para desatornillar el destornillador? Propongo el nombre de ‘adminículos para comandar tornillos’. También podría utilizarse alguna palabra ajena al tornillo en sí, como el caso del martillo. que precisamente se llama así y no ‘clavador’.” (Marcelo)


“En mi oficina tenemos uno de esos ‘cositos puntuditos’ donde uno pincha papeles para que luego los agarren personas de otro sector. El problema se presenta a la hora de nombrar al famoso ‘coso pinchudo’ ya que al darle esa denominación se desata entre mis compaÑeros una especie de competencia a ver quien dice la grosería mas grande. También he intentado llamarlo ‘pinchador’ pero solo ha servido para empeorar las cosas… Le pido tenga a bien plantear esta inquietud entre los miembros de la comisión y acercarme alguna solución en caso de que esto sea posible.” (Carolina)


RESPUESTA DE LA COMISIóN: Luego de un debate de OCHO HORAS en el que algunos miembros de la Subcomisión amenazaron con retirarse y dejarla sin quórum, se llegó a las siguientes propuestas, una peor que la otra: Para “Tobogán”: “Rampa de la felicidad”; Para “Destornillador”: “Buscapolo sin lucecita”; (La Subcomisión, que no ha hecho un trabajo manual en su **** vida, confiesa no saber bien a qué se refiere el lector con “Atornilladora”); Para “Cosito Puntudito”: “El Empalador Burocrático” (Aunque la Subcomisión, que rara vez ha trabajado en una oficina, tampoco está muy segura de saber en qué consiste el adminículo descripto. El presidente Provisional de la Subcomisión ha aconsejado a sus miembros que traten de tener un poco más de mundo antes de proseguir esta tarea, y también les ha preguntado cuáles son sus antecedentes o credenciales o quién los designó, a lo cual muchos contestaron con evasivas e incluso algunos trataron de cambiar de tema diciendo “qué loco lo de Bianchi” a pesar de que el fútbol no les interesa en lo más mínimo)

CASO 4: La Comisión ve con preocupación que en la película “Todo es por Amor” se plantee la idea de que en un futuro cercano los habitantes de Uganda salen volando. Esto, creen sentir sus miembros, parece representar el regreso, deformado, envejecido y recocinado del jubilado “Realismo Mágico”.

La Comisión sospecha que cuando en una película o libro se plantea que alguien vuela, se está intentando dar la impresión de que la obra es “poética”. La Comisión siente la necesidad de advertir que esto es una ESTUPIDEZ . La imagen del vuelo podría inscribirse en el NIVEL CERO de poesía. A alguien se le ocurrió que este recurso era una marca de “poesía instantánea”, sin detenerse siquiera a pensar en que la experiencia del vuelo puede ser hasta escatológica. Sin ir más lejos, el primo de uno de los miembros le ha narrado la experiencia del “Bungee Jumping”, comentándole que el aparato digestivo sufre una especie de Armagedón interno, con consecuencias de lo más desagradables y sucias.

Por lo tanto, la Comisión advierte a futuros creadores que se abstengan de utilizar el recurso del vuelo humano, con la única excepción de nuevas películas de Supermán, donde la intención “poética” está descartada.


Publicado a las 01:11 a.m.


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