martes, 21 de septiembre de 2004

¡SI DIOS HUBIERA QUERIDO QUE JUGáRAMOS CON LAS GALLETITAS NO HABRíA CREADO LA MANTECA!





Cosas que se pueden hacer con galletitas:


1) Se puede mirar a través de los agujeritos de las galletitas de agua, moviéndolas lentamente hasta alcanzar la posición adecuada en que el ojo logre embocar y enfocar a través de la pequeÑez de los mismos.


2) Se puede hacer un castillo de galletitas, usando la técnica de los castillos de naipes. El resultado es una construcción en apariencia más sólida pero mucho más difícil de sostenerse. El educando aprende en el proceso las ventajas de los materiales livianos.


3) Se puede, claro, hacer un cocodrilo partiéndola en forma transversal y animarlo mediante la técnica de acercar y alejar los pedazos alternativamente entre sí.


4) Se puede hacer un sandwich gigante (bien, gigante para lo que es una galletita). En la primera capa se pone manteca; luego, otra galletita. En la segunda se pone mayonesa; luego, otra galletita; en la tercera se pone mermelada o jalea de algún tipo; luego, otra galletita. Luego empezamos nuevamente con la serie. La altura final del sandwich estará dado por el ansia de desafíos bucales que desee enfrentar el usuario. Yo he llegado a morder un sandwich de seis capas sin mayor esfuerzo. El momento del primer mordiscón, en que la galletita se resquebraja y desmorona estrepitosamente y los sabores se entremezclan en la boca es memorable.


5) Cuando no hay pan pero sí galletitas y deseamos mojar el pan en el JUGUITO DE LA ENSALADA recomiendo la siguiente técnica: desmenuzamos una galletita sobre el juguito y luego -con el mango del cuchillo- aplastamos y terminamos de reducir las migajas a partículas imperceptibles. Luego mezclaremos las migajas con el juguito hasta conseguir una “pasta” de consistencia media (Se puede espesar agregando más migajas). Obsérvese que el resultado, en definitiva, no es muy diferente de la miga de pan cuando está muy mojada y blanda. La conclusión es que el pan se confecciona con una técnica de este tipo.


6) Por último, se pueden confeccionar anteojos de galletitas tipo “anillitos”. La técnica tiene sus complicaciones; Se empieza por un ojo, colocando el anillito sobre el mismo y tratando de engancharlo entre el arco superciliar y el pómulo, como un monóculo. Es difícil porque los fabricantes de anillitos, a diferencia de los de monóculos, no han pensado en esta función y el tamaÑo no es el más adecuado. Pero se puede.


Observarán que al finalizar esta etapa la expresión de la nariz queda como arrugada hacia arriba, como si uno expresara asco, y que la boca es imposible de cerrar porque debe acompaÑar esa presión en la misma dirección. Luego viene lo más difícil, que es la colocación del segundo anillito. Esto lleva más tiempo porque las muecas y movimientos musculares necesarios producen un aflojamiento del otro anillito, y a veces hay que empezar de nuevo. Paciencia.


El hecho es que, en algún momento, con tiempo y tesón, el segundo anillito será colocado. Observará que la expresión de nariz y la boca ahora se han duplicado y que sólo puede hablar reemplazando la letra “P” por la letra “C”, como Chirolita. Cuando la cara le duela puede quitárselos. Luego observará que es imposible realizar esta prueba dos veces seguidas: La naturaleza es sabia, y no desea que nuestra cara se utilice patio de recreo de comestibles de harina, así que el cerebro envía irrebatibles órdenes de descanso a los arcos superciliares, que ya no le reponderán como antes.


También observará que durante todo el día le quedan migajas alrededor de los ojos. Si alguien le pregunta al respecto, no dude en explicar lo que ha hecho en cualquier situación que se encuentre (Por ejemplo en una reunión de directorio, o en una entrevista laboral). La gente considerará que usted tiene una gran personalidad.


Publicado a las 09:03 a.m.


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