Las ánforas de barro cocido bajan la temperatura del agua naturalmente (sin refrigeración artificial) gracias a la evaporación. Como el material es poroso permite la exudación de una pequeÑa porción de agua que, al evaporarse, baja la temperatura del recipiente y su contenido. Cada gramo evaporado elimina seiscientas calorías del sistema, que es más eficiente cuanto más seco y cálido sea el aire que lo circunda. Con una excelente ventilación, sería posible refrescar el agua hasta los 10º con aire caliente a 30ºC y seco al 20%. ¡Mirá vos! (Fuente: El lector Fender, que lo sacó de .un folleto que me dieron en la Feria del Libro, que dice también que .En Europa se están proponiendo la vuelta a las ánforas para disminuir el consumo de energía en verano para enfriar líquidos o reponer el aire frío cada vez que se abre el refrigerador para buscar agua.. Fender sugiere, además, consultar a mi fiel asistente griego Kiriatos -por los efectos prácticos de enfriar vino griego- para más referencias. Le pregunté y me dijo que sí, que es así, que allá en Grecia todo el mundo lo sabe. Probabiliodades de exactitud: 200 %%, por costearse hasta allá. Hasta la Feria del Libro)
martes, 1 de julio de 2008
Dato 1.671: ánforas
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