(Crítica hipotética de una película .llena de lugares comunes.)
.Es así. es un producto adocenado de esos que Hollywood realiza por docena; una película a la cual no le faltan méritos técnicos ni actuaciones correctas, pero que sin embargo adolesce de una irritante falta de originalidad. La película está plagada de los lugares comunes del género (el género cinematográfico .cine.).
Por sólo poner un ejemplo, la premisa de la película no puede ser más repetida: Tom, un delivery boy de Chicago, es secuestrado por un científico nazi y su cuerpo fusionado bio-mecánicamente con su propia motoneta, reemplazando las partes métalicas del vehículo por carnecita; de ese modo, en la moto de Tom, la carrocería es él.
Pero allí apenas empieza el desfile de lugares comunes: Tom, en su nueva condición de monstruo, lo pierde todo y decide buscar venganza. Es entonces que, aliado con un agente del FBI, va acabando uno a uno con los ayudantes del científico: a su asistente jorobado le inyecta una sustancia gracias a la cual, si se mete en el agua antes de los cuarenta minutos, le dan calambres y se ahoga; a su sicario lo transforma, luego de someterlo a un tratamiento genético, en una suerte de .hombre-esponja. que, al absorber humedad, ésta lo mata; .Si tomás sandía con vino te morís., le dice maquiavélicamente a Inge, la femme fatale sueca al servicio del científico, luego de servirle unas sandías tratadas genéticamente que, al combinarse con vino, potencian el .efecto Viagra. de la cucurbitácea y el clítoris de la mujer la parte por adentro.
Algún interés puede tener la película sin embargo para el espectador local, ya que en el segundo acto los protagonistas se trasladan a la Argentina, persiguiendo al Dr. Von Richtoffen, que quiere experimentar una máquina de control del clima en un país que los tenga todos. Sin embargo, empieza a tener problemas para llevar a cabo su plan, ya que los habitantes de este país se encuentran poco predispuestos a poner en marcha su fuerza laboral. Eso sí, son muy solidarios, aunque un poco soberbios y melancólicos; pero estas características de poco le sirven al científico, que en un memorable y resignado monólogo llega a la conclusión de que la vida es de esa manera, y no de otra (aunque lo dice con otras palabras).
Mientras tanto, Tom ha sido arrestado, pero luego de entrar por una puerta de la cárcel, sale .mediante un sofisticado plan que incluye el atropellamiento de los guardias con su propia carrocería- por la otra (ayudado por la ausencia de población carcelaria, ya que en este país nadie va preso). Pero a la salida, se entera de que el par de zapatillas donde Montgomery .el agente que lo secundaba- guardaba sus armas secretas de última generación era codiciado por los miembros de una Organización rival, por lo que fueron robadas y él mismo asesinado. Asesinado ahí, en ese lugar. .Acá te matan por un par de zapatillas., dice Tom entre lágrimas.
Luego, en el funeral de Montgomery.donde Tom reflexiona, en un monólogo que ya ha catapultado a Shia LeBouf al Oscar, que nosotros, digamos, nosotros como especie, en el día de hoy nos encontramos en este lugar, pero al día siguiente del de hoy, no (lo dice con otras palabras)- conoce a Irma, la hija del Dr. Schreiber, viejo compaÑero de studios del Dr. Von Richtoffen, que se presenta como .una separada con grandes apetitos sexuales.. Esta le explica que tiene el prototipo de una máquina que construyó su padre .para probárselo, le muestra un botón de la máquina- que sirve para fabricar embutidos argentinos para darle a la gente que tiene excesivas exigencias. Tom, desconcertado, le pregunta qué tiene que ver esto con sus planes, e Irma le revela, muy atinadamente, que todas las cosas del universo tiene que ver con todas las cosas del universo (con otras palabras).
Entonces los acontecimientos se precipitan: Tom e Irma viven un tórrido romance (que amaga frustrarse cuando Irma, en el cuarto de su hotel, intenta quitarle la ropa a Tom algo violentamente, a lo que el protagonista se niega; pero luego, por las buenas, éste accede y se entregan a la pasión .luego de que ella le saca hasta la camiseta). Luego deciden ir a Mar del Plata, ya que se han enterado que el Dr. Von Richtoffen ja instalado allí su cuartel general (.Por suerte es invierno., musita Irma, justificando su afirmación debido a su preferencia estética por esa esa ciudad en la citada estación). Al terminar el viaje .en el que ocurre el mejor gag de la película, donde un pasajero compara las condiciones de los pasajeros del tren con las que sufre el ganado vacuno al ser transportado- se enfrentan con el diabólico científico, que ha construido un gigantesco gancho que, engrampado al substrato de Mar del Plata, tirará del suelo hasta arrugar el Planeta Tierra para adentro y destruirlo. Hay que reconocer que es escalofriante la imagen de Von Richtoffen .interpretado por un caracterizadísimo Kevin Spacey- que, ante el horrorizado .¿Qué hace, Doctor?. del atribulado Tom, contesta .Y, acá… Tirando..
No se puede seguir contando el argumento sin revelar cómo concluye la película, pero básicamente termina que es así la cosa nomás, nada que hacerle, qué vachaché, hay que joderse.
En resumen, una película atiborrada de lugares comunes, que revela la pobreza de ideas de la maquinaria hollywoodense, un .tanque. norteamericano, una película chiquita y necesaria, que agradará a los incondicionales del género, para pasar el rato, un sólido entretenimiento, actuaciones notables, irreprochable desde el punto de vista técnico, sólo apta para los amantes de las emociones fuertes.
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