martes, 2 de agosto de 2005

¡YA NO SE PUEDE CONFIAR NI EN LA PUBLICIDAD ENGAÑOSA!





Dificilismo estimado de la lectura: 2. Lo que pasa es que ando medio exigido.


Un lector anónimo se queja de la publicidad:


“Tenés la de unas toallas femeninas que van en un bote de goma y se seca el río… ¡cualquiera! Encima para completar te muestra como logró eso la mina.. a traves de unos candados(?) microscópicos que atrapan el líquido y no lo dejan salir… Definitivamente nada que ver! Otra que me tocó de cerca fue la de unn desodorante de ambientes cuando aparecían flores que inundaban el ambiente… mi hija me hinchó tanto para que se lo compre pensando que iba a hacer lo mismo en su habitación hasta que se lo compre y se llevo una gran desilusión.”


No podía estar más de acuerdo con el lector anónimo; no sé qué ocurre con el concepto de “publicidad engaÑosa”, pero yo llevo un historial personal de amargas desilusiones gracias a estas licencias poéticas que se toma el gremio encargado de encajarnos celulares y productos de limpieza:


-La estafa de los Sea-Monkeys no fue nada en comparación con mis tentativas de poner un criadero de VERDES ENSOLVES, esas pequeÑas esferas con rostro que se comían la mugre de la ropa. AÑos más tarde, cuando aparecieron los Granbys, dije “ah, estos deben ser denserio”, pero jamás pude lograr que sobreviva uno solo ni que tan siquiera comiera las HOJAS DE LECHUGA que les ponía en su pecera.


-Otra gran decepción de mi infancia fue no lograr que el vaso creciera a medida que lo vas llenando de CINZANO. Y yo pensaba que me iba a hacer millonario vendiendo vasos gigantes invirtiendo el costo de un VASO COMúN Y CORRIENTE.


-Me he pasado la vida comprando cereales y leches chocolatadas para ver si se materializaban esos ANIMALES ANIMADOS que suelen acompaÑar a los niÑos que las consumen; incluso pensé que el famoso TIGRE DE LOS COPOS DE MAíZ, que siempre está ayudando a niÑos necesitados, podía acompaÑarme a hacerle una “visita” al vecino que se la pasa molestándome con que arregle la medianera, pero nada.


-Tampoco se materializaron esos VENDEDORES DE CAFé ANTIGUOS DE LA GUARDA por comprar la marca esa. Igual no sé si mi vecino se iba a asustar mucho con un vendedor de café, aunque un termazo no debe ser nada lindo.


-Tampoco me crecieron las piernas instantáneamente cuando probé el yogur ese del dinosaurio (Pensando también visitar a mi vecino)


-Quiero saber quién me va a pagar las paredes de mi casa que TIRé ABAJO A MAZAZOS para ver si lograba darle la mano a alguno de los habitantes del MUNDO DE LOS ESPEJOS que se la pasan corriendo de un espejo a otro.


-Mi casa no se redecoró mientras hojeaba las páginas amarillas (o los clasificados o la Segundamano, francamente a esta altura a quién le importa!!!). Tampoco logré que las paredes se corran llamando por teléfono desde mi oficina. Ni que el edificio de enfrente de mi casa se corra llamando por esos celulares nuevos. Al final lo único que hago es acumular porquerías.


-Me compré el auto ese que maneja el espantapájaros y después me recorrí el campo argentino a ver si es cierto que los espantapájaros manejan. La realidad es que ni siquiera encontré un p**o espantapájaros común y corriente, ya no hablemos de uno que manejara – y eso que le pensaba tirar unos mangos. Pensé entonces en ofrecerle el laburo a un HOMúNCULO DE CAÑOS DE ESCAPE, pero me pareció que el encuentro entre un Frankenstein de esos y su cuerpo original podía ser un poco macabro.


-Y es mentira que Alejandro Lerner use ese sombrero. Yo lo vi en SADAIC una vez y nada que ver.


¡Basta de engaÑos ocultos tras pretendidas metáforas comerciales! ¡Regreso por decreto de necesidad y urgencia a las propagandas de versitos tipo “Aceite bueno y barato” que no sólo no te mienten sino que además te hacen trabajar la mente YA!!!


RESUMEN FACILISTA DE LA NOTA: Ni me gasto. Me parece que es bastante facilona.


Publicado a las 11:49 p.m.


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