(Nuestras cámaras espían la reunión creativa donde se presentó la idea de esa propaganda donde unos jugadores de fútbol famosos juegan en una estructura metálica formada con las líneas del campo de juego ubicada en el espacio, pudiendo desplazarse sólo por sobre esas líneas)
ARGULLA: (Terminando de mostrar el Story Board) …Y al final uno de los jugadores mete un gol. Fin.
EL CLIENTE: (Interpretado por el actor que hace de dueÑo de casa en “La Fiesta Inolvidable”. Se para y aplaude con solemnidad) Gracias. Gracias. Gracias. En serio. Chicos, quiero decirles que esta propaganda va a representar un quiebre, un antes y un después en la historia de la creatividad publicitaria. Por eso, ¡gracias por jugarse el todo por el todo, por entregar hasta la última gota de inspiración en esta campaÑa!
(Todos aplauden y apoyan las palabras del cliente, menos Rolando, el probable director del corto)
BACCELI: (Cortando el murmullo de admiración) ¿Y vos, Rolando, qué opinás?
(Argulla mira un poco contrariado a Bacceli, por considerar que se apuró un poco en pedirle su opinión a Rolando – cuando todavía lo estaban elogiando. Gran silencio)
ROLANDO: A mí no me gustó. La idea tiene un par de puntos flojos. Por ejemplo, cuando los jugadores van jugando por las líneas externas, ¿no se considera que la pelota salió afuera?
ARGULLA: (Estalla) ¡No! ¡Nada que ver! ¿Ves que hablás al pedo? ¡No sabés nada de fútbol! ¡La línea se considera parte del campo de juego!
CREATIVO JOVEN 1: Ah, yo no sé, ¿eh? No estoy tan seguro.
CREATIVO JOVEN 2: ¿No es de la mitad de la línea para adentro adentro y de la mitad para afuera afuera?
EL CLIENTE: Bueno, es para pensarlo, ¿no?, no queremos tener problemas con la FIFA o…
LA ASISTENTE DEL CLIENTE: (Habla por un celular) Hola, ¿Gaby? Escuchame, buscate en el Google un reglamento completo oficial de fútbol, imprimilo y hacenos quince copias y mandá todo con una moto. ¡Bueno, pero esto es urgente! Gracias. (Corta) Ya está todo en camino.
ROLANDO: Bueno, igual eso no es lo más grave! El problema son todos esos jugadores que se caen al espacio. ¿Qué les pasa? ¿Mueren horriblemente? ¿Se desintegran?
ARGULLA: Bueeeeno, eso no imp…
ROLANDO: ¡Sí que importa, sí que importa! ¡Vos tenés que mostrar la consecuencia de una caída! ¡Es una ley básica de la cinematografía! Además, ¿qué mensaje le estás dando a los chicos? ¿Que pueden jugar en una estructura metálica en el espacio y que no les va a pasar nada?
ARGULLA: ¡Es que no importa, esto se entiende que es como una metáfora!
ROLANDO: Claro, vos lo arreglás todo con una metáfora. Pero después el juicio lo va a tener la marca, no vos.
EL CLIENTE: (Pálido) No, no, veamos qué hacemos, no queremos tener problemas de ese tipo…
ROLANDO: Además esto es un callejón sin salida, ¿vos te creés que Ronaldinho va a aceptar que filmemos cómo golpea contra un asteroide y se le quiebra la columna y se le saltan los ojos por la falta de presión?
ARGULLA: (Tiene ganas de llorar) No, no entienden, es que no están en el… No entienden… Nunca me entienden…
(La asistente del cliente le toma las manos, como diciendo “Pero sí, pero sí que te entendemos”)
ROLANDO: ¿Sabés cuál es el problema, Argulla? A tus guiones les falta “estructura”, Cuando yo hice mi película… Porque no sé si te acordás que yo hice una película, hace unos aÑos. Un largo. En fílmico.
ARGULLA: Ah, sí, tu película. Como olvidarla.
ROLANDO: (Al cliente) Se llamaba “Una lágrima, dos lágrimas, tres lágrimas, una paloma herida”. Sobre una chica de la villa que se convierte en madre soltera, una temática muy conmovedora. La crítica no la entendió. En fin, cuando hice mi película me di cuenta que la “estructura” del guión es fun-da-men-tal. Me puse a estudiar a los grandes maestros, a Ford, a Hawks, a Hitchcock, a Fabio… (Se percata de que todos lo están mirando completamente embolados)… En fin, hay que hacer otra cosa desde cero. Por ahí si hacemos un “brainstorming” en quince minutos lo sacamos.
ARGULLA: O le podemos pedir a Lecchini que lo filme él.
(Rolando se sobresalta y mira a su lado, donde está sentado un joven director, Fabián Lecchini, otro candidato para firmar el comercial)
LECCHINI: Yo lo hago, no hay problema. A mí la idea me encanta.
ROLANDO: (Completamente colorado) ¡Pero esto es poco ético! ¡Es una verguenza! Igual a mí también me encanta, ¿eh? Yo creo que el temita ese de los jugadores que se mueren no es taaan grave.
LECCHINI: (Les muestra un papel) Acá les traje el presupuesto, ya armado, mi productora tiene todo más o menos seteado. Yo creo que podríamos empezar maÑana a la tarde y en un par de días la tenemos terminadita.
ROLANDO: ¡Pero eso es imp…! No, si yo también, yo también, este… Yo también traje un presupuesto…
(Busca entre sus papeles y se pone a escribir algo abajo de la mesa, tratando de disimular)
ROLANDO: Eeeeh… ¿Vos cuánto pusiste?
LECCHINI: Y, no te puedo decir.
ROLANDO: Claro, claro, un tema de ética profesional, entiendo. En fin, acá está el presupuesto.
(Se lo entrega a Argulla. Argulla lo mira sin mucho interés, abre los ojos enormes y salta sobre la mesa para agarrarse a trompadas con Rolando. El papelito vuela a cámara y se ve que dice “gordo nabo”. Se arma un gran revuelo y en una distracción Rolando aprovecha para quebrarle el dedo índice – el dedo de decir “acción” – a Lecchini, que queda inhabilitado para filmar. Rolando filma, como siempre, y aquí no ha pasado nada)
Publicado a las 11:45 p.m.
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