Escribe el Dr. Tranca
Premio Nobel de Facto de la Medicina Ilegal
ayudemedrtranca@ubbi.com
Tengo que confesar lleno de oprobio que cuando leí esta noticia levanté una ceja involuntariamente un par de milímetros. Sabiendo que la demostración de emociones muy muy muy de hombres no es, pido disculpas a todos. En mi descargo tengo que decir que luego me rompí la cara yo mismo a puÑetazos, medio como para compensar la culpa y medio porque hace mucho que no encuentro un rival a mi altura. La verdad es que fui un hueso duro de roer: mis nudillos de acero quedaron llenos de profundas heridas. Normalmente dejo que mis heridas pueden expuestas en seÑal de fiereza, pero como nunca se sabe cuándo hay que utilizar los puÑos de nuevo (el domingo viene a visitarme el abuelo O.Tranca y después de siete pernods hay que sofrenarlo un poco) excepcionalmente me las cautericé un poco, con ayuda del soldador.
Todo para comprobar luego que se trataba de una confusión: cuando leí .gastrosexual. pensé que hablaban de un hombre que se la comía (traducción literal). En cambio, se trata del hombre que atrae a sus presas femeninas (un aparte, las presas suelen ser un buen objetivo, ya que la cárcel les ha dado todo un nuevo repertorio de técnicas sexuales) a través de la comida.
Chocolate por la noticia. Todos sabemos que las mujeres les encanta comer, y nada más sensual que una chica atiborrándose de un buen guiso de mondongo. Además, el Hombre debe ejercer un Control Físico lo más absoluto sobre sus mujeres, y el tema de la comida sirve para enllenarlas en las partes adecuadas, cuando alguna clavícula sobresale de más. Por fin, una mujer que gusta de la comida es una mujer bien bien hombre y eso es invalorable.
Lo que me llamó la atención de la nota, además de su obviedad (¿acaso el Macho no ha sido el Proveedor prácticamente desde la Era de las Cavernas, época de Oro que nunca debimos dejar atrás?), es que faltó. Como que tendrían que haber mencionado otros tipos de nuevo hombre. Se ve que se les olvidó. Por suerte como siempre acá estoy yo para completarles la notita, igual no se acostumbren que yo no soy su papi para hacerles los deberes, es más, ya me hicieron calentar así que cuando termine de escribir el cagatintas de un conocido diario porteÑo va a recibir una visita desagradable.
Mientras tanto, pasemos el informe:
EL .AGUJOSEXUAL.: Pocas mujeres se resisten a un macho bien macho que sabe coser sietes en la ropa. No hace falta que les explique el .simbolismo psicológico. (incluso aunque me tenga que lavar la boca con jabón después de escribir esas dos palabritas) de atravesar un delgado género con un objeto alargado y penetrante. Y varias veces, dando seÑales de potencia exultante. Hasta la prostituta más veterana se siente virgen de nuevo al ver un hombre con aguja e hilo en mano. El dedal de acero, por otro lado (que debe tener un diseÑo lo más sencillo posible, nada de arabescos ni maricastaÑueladas por el estilo), montado sobre el más masculino de los dedos (el del gatillo) fija en el .inconsciente. (me agendo otro lavado de boca) la imagen de los guerreros de antaÑo, cubiertos de armaduras, cascos y demás protecciones, o la del más masculino de los animales (la tortuga).
Cuando salía con la brasuca la muy putarraca no tenía el menor empacho en rogarme .deixe-se o dedal, Tranquinha.. Aconsejo a todos los marcarmencitas que leen este blog de acudir a sus primeras citas con los dedos cubiertos de dedales. Tal vez por un par de minutos puedan fingir que son algo parecido a un hombre y les alcance aunque sea para terminarse el vascoletito con las vainillitas junto a la mujer de sus sueÑos.
Ejemplo de Hombre Agujosexual: Fernando Siro.
EL .TRAPOSEXUAL.: Imaginen el siguiente cuadro: Millones de horribles seres mutantes invaden la cueva donde la Hembra se refugia, y grita aterrorizada mientras aprieta a sus cachorros contra su pecho, la esperanza completamente perdida. Entonces, el Lomo Plateado de la tribu llega armado de un objeto de forma fálica que culmina en una suerte de estandarte que despide ácidos y líquidos asesinos, y sin que se le mueva un pelo aplasta y desintegra a los monstruos, que perecen horriblemente y chillando. Al terminar, la Hembra se abraza a sus pies, rogándole para que la tome y la penetre repetidas veces y a través de todos los orificios posibles. Eso es exactamente lo que ocurre cuando un Hombre bien bien bien bien bien Hombre pasa un trapo de piso.
Tal vez les resulte difícil creerlo pero la otra vez, para ganar una apuesta con un colega .que extirpó el órgano equivocado, algo que le puede ocurrir a cualquier profesional- me puse a consultar una Enciclopedia de Medicina y decía que hay unos cosos que se llaman .microorganismos., que no los vemos porque son así. Ya sé que parece de ciencia ficción, pero encima los cosos esos te enferman a las criaturas.
Muy bien, el .Traposexual., manejando una batería de líquidos peligrosísimos que te pueden dejar ciego, acaba con estos bichos de mierda y te salva a las criaturas de la mina. ¿Vos sabés las cosas que te hace una mina a la que le salvás las criaturas? Ah, cierto que ustedes no son médicos. Como mucho habrán .salvado. un archivo (no tengo puta idea de qué quiere decir esto, pero el maricastaÑuela de Podeti me dijo que es un chiste buenísimo) .
Ejemplo de Hombre Traposexual: Perón.
EL .PLUMEROSEXUAL.: Cuando murió el Cazador de Cocodrilos, el mundo se vio privado no de un hombre bien bien bien bien bien hombre .como un servidor, ponele-, pero sí de un hombre bien bien hombre, así, a secas, y eso ya es bastante decir. Y el tipo murió envenenado por una mantarraya. Obvio que alguien como yo no va a morir envenenado porque tengo un alto contenido de vodkina en la sangre, que te mata todo, hasta el veneno. Pero no podemos arriesgar la vida de los seres más débiles e indefensos de la casa: las mujeres. O la de algún huésped, o la de tus criaturas. O capaz que sí, porque yo no soy su papi. Bueno, de las criaturas de la casa sí soy su papi. Y no sólo de las de mi casa, pero no voy a andar revelando intimidades de la mujer del mecánico. La cosa es que leyendo .hay que ver las cosas de las que te enterás leyendo, decí que es para maricarmencitas- la vida del cazador de Cocodrilos, me puse a averiguar cosas de animales venenosos y me enteré que en los rincones de los departamentos viven unos bichos asquerosos. Por ejemplo, la araÑa de los cuadros, una de las araÑas más letales de la zoología.
Por eso es que ninguna mujer se resiste a un hombre armado de un plumero, preferiblemente de mango largo, capaz de desalojar a la más ponzoÑosa de las bestias. Les recuerda a nuestros antepasados, enfrentándose a lanzazos con los mamuts y otros bichos venenosos. El cuadro se completa si además del plumero tenemos un delantal floreado (el camouflage indispensable para que estas alimaÑas nos confundan con una porción de vegetación) y recorremos la habitación cantando con voz muy aguda (cosa que ensordece y paraliza a los arácnidos) y dando saltitos (y de ese modo estar preparados para pisotear a las araÑas que caen eventualmente desde los polvorientos rincones). El enfrentamiento cara a cara con un ser tan peligroso y mortal .sumado a la pasión por los uniformes que sienten las mujeres- es capaz de transformar a una Catalina de Rusia en una Reina Victoria, o capaz que era al revés, que yo con eso de andar leyendo libros de cosas viejas que ya pasaron y hay que joderse, ya pasó, los hombres de verdad miramos al futuro, no la voy.
Ejemplo de Hombre Plumerosexual: Steve Irwin, claro.
EL .APRESTOSEXUAL.: Si bien con el tiempo he aprendido que es una suerte de aplanadora en pequeÑo así que un poco de hombre es, sigo desconfiando del temita de la plancha. Hay algo intrínsecamente femenino en el movimiento de pasar la plancha, algo que obliga a que hasta un Ringo Bonavena se lleve la mano a la cintura .como si fueras una tetera- y ahí ya que se derrumba la civilización tal como la conocemos.
Sin embargo, difícilmente una mujer se resista a contemplar a un hombre poniéndole .apresto. a la ropa. Tal como el más rudo y grasiento enfermero del asilo para criminales dementes es el encargado de ponerle la inyección al psicópata fuera de control; tal como el que alimenta a las hienas con carne podrida, que suele ser el guardia más recio y sin pruritos del zoológico es el encargado de picanear al gorila cuando éste logra saltar la fosa .algo que ocurre casi todos los días, pero no sale en los diarios, así es el Hombre que le pulveriza el .apresto. a la ropa, porque es como .atontarla. antes de que las chicas le pasen la plancha por encima. La mujer puede planchar durante horas y pareciera que el macho no fuera más que un parásito sin función visible. Pero él espera. Se aclara la garganta con un trago de bourbon. Y espera. Y espera.
Y entonces, la mujer gira la cabeza con ojos suplicantes: un pantalón no responde al planchado, y el hombre, rápido de reflejos, se incorpora y con la rapidez de un Clint Eastwood o en el peor de los casos un Trinity, dispara el apresto (no en vano el recipiente pulverizador de apresto tiene una estructura prácticamente idéntica al de un Colt) y la prenda baja un cambio. Tose, se sacude entre esterores agónicos, y se derrumba. El Hombre lanza una sonrisa condescendiente frente a los ojos de adoración de su amada, y luego de enjugarse la transpiración con un calzoncillo viejo, vuelve a su puesto.
¿Qué mujer no cae rendida frente a esto?
Ejemplo de hombre Aprestosexual: Bo Hoskins.
EL .MAMOSEXUAL.: Por fin, no hay Hembra en el planeta que no se sienta mojadita como una esponja frente al hombre bien bien bien bien bien hombre que, llevando al extremo su espíritu de Proveedor, le pone el pecho a las balas (metafóricamente) y le da el pecho a su retoÑo (concretamente).
Es sabido que en tiempos de crisis biológica, con la debida estimulación psicológica y en casos de necesidad extrema, el hombre puede generar leche (la de lactancia, por favor no empecemos con asquerosidades). Es importante hacerle saber esto a nuestras hembras para que no se crean tan indispensables porque a veces no sé de qué se las dan. Si es necesario, tomaremos hormonas. Lo importante es que la Hembra sepa que su presencia en la casa es fruto del sentido de la Hospitalidad, no de la necesidad.
Contemplar en su esplendor la Autosuficiencia total de su DueÑo, más su capacidad de alimentar a los cachorros llevada al extremo, deja a cualquier fémina en un febril estado de delirio uterino, en el que se le puede pedir prácticamente cualquier cosa, y me refiero a cualquier cosa, desde las más complicadas evoluciones acrobático-sexuales hasta suculentos montos de dinero. No compré mi última Itaka trabajando en una oficina como un pelmazo, en eso se pueden quedar tranquilos.
A las virtudes psicológicas que despiertan el deseo de las mujeres emanadas por el .Mamosexual., se suman las físicas, ya que el Mamosexual suele tener unos pectorales muy desarrollados y llamativos que desde luego no se consiguen con ningún tipo de gimnasia ni aparatitos ni esas cositas de modelo de la revista .Honcho., sino con el arsenal mucho más sólido de la sugestión psicológica y la maternidad bien entendida, es decir la maternidad de Hombre. Al ver esos senos bamboleantes, pletóricos de proteína y Amor, las mujeres se sienten arrebatadas por una sensación de inferioridad, envidia, desesperación y hambre que se parece mucho a la Lujuria. Es el momento de mirarla con reciedumbre y ordenarle que nos pase crema de Caléndula por los pezones.
Si no cae desvanecida debido al Deseo, probablemente sea un robot asesino, lo que tampoco es mala noticia porque nos espera una buena oportunidad para hacer sonar nuestros nudillos de acero con un enemigo mas sólido que los habituales.
Ejemplo de Hombre Mamosexual: Luis Luque
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