.Las viejas formas son mejores.(.Old ways are better.) o algo así, dijo el mítico dibujante contracultural mundialmente famoso, gurú de la historieta mundial y eyenda viviente Robert Crumb en un reportaje reciente, y consiguió curar por completo mi .Síndrome de Culpa por ser tan Retrógrado.. O sea, tengo apoyo, tengo una Fuente Autorizada para despreciar a los amantes de las maquinolas y lucecitas de colores, para sentirme útil cada vez que tardo veinte aÑos en incorporar un aparatito a mi vida. O sea, no lo digo yo que soy un gil, lo dice Robert Crumb.
Dudo mucho que el mítico dibujante contracultural mundialmente famoso, gurú de la historieta mundial y leyenda viviente Robert Crumb se acerque a una computadora como no sea para mirar pornografía de culos; el tipo sigue escuchando discos de pasta .no de vinilo, de pasta-, sigue detestando los instrumentos eléctricos (el tipo toca el banjo. ¡El banjo!) y calculo que continúa pensando que el socialismo es .el único sistema civilizado.. Dibuja por supuesto a pluma y tinta china y como mucho claudica con con un adminículo bastante polémico llamado .Art Pen..
¿Convierte todo esto a Crumb en mejor que todos los demás? Bueno, es parte inherente de Robert Crumb, y él es, decididiamente, mejor que todos los demás, así que algo debe tener que ver. Y si Bob dice que the old ways are better, no hay más que decir, old ways are better. .No seas snob, el saractirotorongo II es una herramienta, depende del uso que le des., nos dice el moderno de siempre., y yo le contesto .En mi barrio eso se llama .exceso de equipaje., pibe.. Otro me dirá .Ppero vos tenés un blog, ¿no? ¡Tomá!., y yo le contestaré .Eso está por verse. Eso está por verse.. (y luego cambiaré de tema porque no quiero dejar de tener un blog, pero me molestó el tonito con el que me lo dijo).
Algo que seguro no tiene Robert Crumb es una cámara digital. Además de sus múltiples ventajas como no gastar en rollo (y en realidad nada más), la cámara digital tiene unos cuantos inconvenientes. El primero, como hemos dicho alguna vez, es que se trata de un objeto que a pesar de salir una pequeÑa fortuna se te puede caer por el bolsillo del pantalón. Es como andar cargando por ahí el mítico diamante Koh-i-Noor. El segundo es que provoca una especie de incontinencia fotográfica. Como no hay que andar pichuleando fotos, en la memoria de una cámara puede llegar a a haber 48 fotos de la misma puesta del sol, una peor que la otra. .Total después elijo., miente el tipo. Recién cuando se le enllena, la pasa a su maquinola; y aunque este es el momento de descartar alguna foto (no sé, en vez de 48 fotos de la misma hoja de árbol, dejar 27*), las guarda todas. .Así después elijo con tiempo., vuelve a mentir.
Una vez en la computadora, a menos que el infeliz tenga un fotolog o un blog o una boludez así, las fotos quedan enterradas para siempre y no las ve nadie. Raro es el que manda unas fotos por internet a sus famliares o se arma un álbum virtual. Más raro aún el que le da por imprimirlas. Todavía más raro, claro, es el tipo ese, el Pato Galván. No sé, siempre me pareció un tipo medio raro.
Pero no nos alejemos del tema porque acá está el meollo, la preocupación, la angustia: las fotos, entonces, se muestran en una instancia anterior: adentro de la cámara. En esa pantallita, mientras vamos describiendo .acá pasaba esto, esto era esto otro, este es mi Tío Pipiolo. y el pobre espectador entrecierra los ojos y retuerce el cuello para contemplarlas.
¿Cómo hemos involucionado desde aquellas superproducciones con diapositivas y superpantallas desplegables .lo más parecido a un microcine que tenía cualquier hijo de vecino- a esta contemplación en miniatura del Octavo Arte? Hasta la foto en papel, en cómodo y reluciente papel fotográfico que se iba pasando como niÑo revisando figuritas guardaba algún tipo de proporción humana.
Este empequeÑecimiento de la visión no se limita a la cámara digital; la multiplicidad de actividades que la gente realiza en sus telefonitos también siguen reduciendo nuestra ampltud de campo. La carta en papel, escrita en cursiva oronda de retardado ha dado paso al e-mail encerrado en una ventanita digital y el mail al mensaje de texto que aún es más pequeÑo; Y el bueno de Crumb deberá hacer el paso de sus queridos culos en una pantalla de 17 pulgadas a las ventanitas de los modernísimos I-phones y Backberrys, que han logrado empequeÑecer Internet. De los majestuosos Cinerama, Cinemascope, que amenazaban con hacernos saltar los ojos para afuera como Marty Feldman, nos hemos acostumbrado a quedarnos a ver dividís en nuestras televisioncitas, y éstas se han multiplicado pero en chiquito, en pequeÑos plasmas en el tren e incluso en el apoyanucas de los taxis.
Si fuera paranoico, por supuesto, intentaría ver en esto algún tipo de Plan, de manipulación, un intento bastante diabólico de empequeÑecer nuestro campo visual; de hacer desaparecer nuestra visión periférica. Si además tuviera un tipo de temperamento imaginativo y fóbico, pensaría que alguien o algo nos está convirtiendo en presas, y la presa es más fácil de atrapar si su campo visual es más chiquito, si sus ojos se juntan cada vez más en la parte del medio de la cara como cíclopes hasta que la visión estereoscópica desaparezca y nos movamos a los tropezones y chocándonos con los árboles. Si además de ser paranoico, imaginativo y fóbico tuviera una tendencia al fatalismo y el apocaliptismo podría especular con que los Seres Primigenios que nos están .anteojerando., por decirlo así, no quieren que seamos tanto presas como animales de cría, pero les gusta dejarnos sueltos para gozar del placer primitivo y sangriento de la caza (pero al mismo tiempo se cansan rápido; por eso quieren que nos tropecemos más o menos rápido) y además tienen unos dientitos afilados y unos pelos electrizados y montan unos chanchos salvajes y se llaman Roghkhargarn y Grönsblythe y ese tipo de nombres que son como impresionantes.
Escucho la objeción (y dale, qué te pasa, estudiaste Ingeniería en Objeción): ¿Qué pasa con el IMAX y la gente que tiene plasmas gigantes? Muy sencillo: Quienes acceden a estas prestaciones son gente adinerada. Y como no veo que tengan ningún talento en especial que los haga merecedores de tanta guita, calculo que nos han vendido. Han negociado nuestra entrega, a cambio de inmunidad y plasmas. Con los tipos esos. Los de los chanchos, Roghkhargarn y Grönsblythe. Ya sé, escucho otra objeción que parece más jodida: ¿De dónde salen Roghkhargarn y Grönsblythe? Bueno, ponele que no se llamen Roghkhargarn y Grönsblythe. Capaz que se llaman Frankundstrang y G.nyohhbytenn. O Khargstargor y Thoryenssëë. Bueno, pero, ¿qué son? ¿Son marcianos? ¿Y los chanchos esos? ¿Vos los viste? Bueno, bueno, OK, quedan algunos puntos de la teoría que falta redondear.
Pero aunque sea YO estoy haciendo algo. O sea, si .ponele- además de paranoico, imaginativo, fóbico y fatalista fuera medio resentido, en el momento de la carnicería los utilizaría de seÑuelo o lastre y les diría .jodete, viejito, yo te avisé..
¡Pero claro, todo esto no pasa de una alocada teoría (hasta que reúna algunas pruebas. Si maÑana no vengo, hagan la denuncia a Amnesty International. No le digan nada a la Policía, ni al Tío ni a mi vecino Roberto porque también están entongados: todos tienen plasma)!
*El Peine.
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