Una buena manera de empezar la semana es arrastrándonos por el fango y PIDIENDO PERDóN!!!
¡Perdón, perdón, perdón! ¡Perdón! ¡Perdón, perdón, perdón! ¡Perdón a la Srta. C., mi maestra de inglés de sexto grado, a la que me habían encomendado entregarle una flor al final del acto del Día del Maestro, pero no la encontré y mis amigos se estaban yendo así que dejé la flor ahí, en el escalador del patio así que nadie le dio la flor! ¡Perdón! Durante aÑos me torturé con la idea de que todas las maestras se iban con su flor a su casa, menos la Srta C., que se iría muy triste pensando .nadie me quiere. a su pequeÑo y triste departamento abandonado por siete gatos para luego emborracharse (no conozco el dto. de la Srta. C., es así como me lo imagino). ¡Perdón!
¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón a esa viejita a la que le patié el bastón en la esquina de Corrientes y Paraná hace unos 15 aÑos! No fue a porpósito. En serio. Nunca le patiaría el bastón a una viejita a propósito. ¡Perdónnnn!!!
¡Perdón a mi hermano mayor, por haberme enganchado con él a ver una doble función donde supuestamente daban .El mago de Oz. y .La Máquina del Tiempo., a la que quise ir porque daban .El Mago de Oz. y él porque quería ver .La Máquina del Tiempo. (que era para grandes) pero resulta que en vez de .El mago de Oz. daban .El Picnic de los Campanelli. así que me negué rotundamente a entrar y mi hermano se tuvo que volver sin ver .La Máquina del Tiempo.! En mi descargo tengo que decir que tenía unos seis o siete aÑos, aunque como decía la secretaria de Hitler, .ser joven no es excusa.. ¡Perdón! ¡Perdón!
También le pido perdón por haberle usado un pulóver que era de él en una función de .La Cosa., una obra de teatro donde masticaba una galletita a través del pulóver. Para peor, ahí ya era grande. Igual ya le había pedido perdón, pero no importa, ¡perdóoooon!
Ya que estamos, perdón a ese espectador del espectáculo .La Cosa. (aÑo .88, C.C. Ricardo Rojas) que, en la parte en la que arrojaba galletitas de animales al público, un galletitazo fue un poco más intenso de lo recomendable y el tipo .un seÑor mayor, voluminoso- se cayó del asiento. ¡Perdón! Fue un accidente. ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! A veces no controlo mi fuerza hercúlea. ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón!
¡Perdón a ese pibe de primer aÑo al que junto a mi amigo F. le dejábamos anónimos sin ningún sentido, firmando .La Mano Negra.! En mi descargo tengo que decir que no queríamos asustarlo; ¡sólo volverlo loco! Era como un experimento. ¡Pero sé que experimentar con seres humanos va en contra de las leyes más básicas de la bioética! Así que, ¡perdónnn!
¡Perdón a mi amigo S., por haberlo amenazado, para divertirme con tirarle una especie de hacha de su abuelo que había llevado al viaje .íbamos a acampar- por la ventana del tren, zarandeándola y diciendo .mirá, mirá lo que hagoooo, mirá lo que hagoooo., hasta que efectivamente una flojera muscular desprendió el hacha de mis dedos! El hacha reposa hoy en algún lugar de la Patagonia argentina. Era grande y ya le pedí perdón 400 veces, pero, ¡perdóooooon!
¡Perdón a la Democracia, la Constitución y las Instituciones Republicanas, por haberme puesto contento el 24 de marzo de 1976 por el hecho de que debido al Golpe, ese día no hubo clases! Era chico. Sí, ya sé, la Secretaria de Hitler.
¡Perdón a ese motociclista al cual atropellé llevándome de costado, no a bordo de un auto sino como peatón! Más allá del leve daÑo físico, debe haber sido muy humillante que, estando sobre un vehículo, te atropelle una persona. ¡Perdón! Bah, mentira, no me siento tan arrepentido. Sólo quería vanagloriarme un poco de mi fuerza hercúlea. ¡Perdón por mi vanidad! ¡Perdónnnnnn!!! Y era grande.
¡Perdón al dueÑo de ese hotelucho de Amsterdam al que dejé sin electricidad durante tres horas por enchufar incorrectamente uno de esos aparatitos para calentar agua! En mi descargo tengo que decir que por poco me quedo seco yo mismo. ¡Y perdón por no hacerme cargo y quedarme encerrado en el cuartito por las dudas y no decir nada y hacerme el oso! Y, es así, nada que hacerle, los argentinos somos así, viste cómo somos, etc.
¡Perdón a todos mis acreedores, sin que esto signifique una liberación de mis deudas! Ya va, ya va, ya te pago, ya te pago, pará un poquito, Roma no se hizo en un día, piano, piano, pero igual, ¡perdón! No es del todo mi culpa: ¡Soy irresponsable! ¡Me gasto la plata! ¡Se me va, se me va, se me escapa como arena entre los dedos! ¡Encima no se en qué! ¡No me doy lujos! ¡No la disfruto! ¡No es que me voy de joda todas las noches! ¡Simplemente se me va, es como una enfermedad! ¡Soy un enfermo! ¡Un hombre muy enfermo! ¡Perdónenme por ser un hombre muy enfermo! ¡Ya va, ya va! En especial, perdón a los del videoclub .Estilo., por haberles quedado debiendo $15 aprovechándome de la confianza con que siempre me honraron. ¡Yo qué sabía que a los pocos meses iba a cerrar! Sólo espero que no haya sido por mi culpa. ¡Perdón!
¡También les pido perdón a todas las personas a las que les dije que iba a hacer una cosa -tipo hacer un dibujito o escribir o llamar o ir al cumpleaÑos o algo- y después no la hice nada y ni le avisé ni nada, o cuando le avisé era tarde, es más, me hicieron saber que era tarde con una especie de fría cordialidad! ¡Perdón! Ya les pedí perdón pero va de nuevo, ¡perdón! ¡Perdónenme por mi informalidad! ¡Ya va, ya va!
¡Perdón a todos los que he perjudicado con mi desafortunada intervención en sus vidas! ¡Perdón a mis seres íntimos y amados a los que maltraté, garqué, no devolví cosas o les rompí otras, grité, pisé o golpeé o agarré los dedos con la puerta o por poco maté accidentalmente, no llamé, falté, me ausenté, desaparecí del mapa, mentí, ensucié y/o arruiné la vida! ¡Perdón! ¡En serio! ¡Perdón! ¡Perdón por existir! ¡Perdón por haber sido un obstáculo circunstancial en su felicidad y bienestar! ¡Perdón por las fallas de mi carne y mi conciencia! ¡Perdón por mi imperfección! ¡No soy perfecto! Diría incluso quen estoy bastaaaaante lejos de ser perfecto! ¡Soy MALO! ¡Poluto! ¡Encenagado! ¡Merezco unas nalgadas! ¡Perdón! ¡Perdónenme! ¡Perdóooon! ¡Peeeeeeeeer-dóoooooooooon!!!
Faltan, pero peor es nada.
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