Escribe el Ing. Jorge Cubero Sosa
Experto en Catastrofismo Municipal
todosvamosamorir@ubbi.com
El precio actual de la verdura en la Ciudad Autónoma .de niveles comparables a los de Tokio, Manhattan y el barrio de Queensway en Londres, combinados y sumados -nos pone al borde del desastre ambiental.
Decididamente, nuestra ciudad NO-ESTá-PREPARADA para soportar los efectos del .estreÑimiento extremo. producto de, por ejemplo, siete pesos el kilo de tomate o 15 pesos el kilo de ají. La posibilidad de una .Burbuja de estallidos de estómago tipo la película Alien, el Octavo Pasajero ante la imposibilidad de evacuar por los caminos habituales., más una .Burbuja de sistema cloacal estallando hacia adentro por reacción a la ausencia de uso, seguido de la absorción .por vacío .de todo el Río de la Plata, dejándonos sin agua potable. y por último una .Burbuja de extinción de vacas debido a la excesiva demanda de queso rallado para acompaÑar la obligatoria guarnición de arroz blanco o fideos debido a la ausencia de puré culpa del precio de la papa (dos pesos el kilo y es para EN-CE-RRAR-SE en el refugio de supervivencia que tenemos todos en el fondo, ¿qué? ¿ustedes o tienen? ¿y cómo hacen?) y consiguiente baja en las proteínas de la población, degenerándose ésta en una raza anémica y albina., es IN-MI-NEN-TE. Está por ocurrir. Diría que ya está ocurriendo. De hecho, a mí, lo del estallido del estómago, me está ocurriendo ahora. A ver. Permiso.
Ya volví. Fue una falsa alarma. Mi organismo aún deja salir los desechos por la vía natural. Los estoy viendo en mi cámara digital (le he tomado una foto para dejar testimonio a los supervivientes débiles, degenerados y fotosensibles).
En otros países, ante la carestía de los vegetales, el Estado sale a repartir gratuitamente chicles laxantes o yogurcitos para el tránsito lento, pero lamentablemente en nuestra ciudad debemos chocar diario a diario con la imprevisión.
Sólo nos queda prepararnos para que la muerte masiva por estreÑimiento y derivados sea rápida y con menos de siete .dols. en la escala del sufrimiento. Yo, por las dudas, ya me he fabricado mi traje aislante (sobrante de la reciente falsa alarma de nevada mortal) para no ensuciarme con los miasmas expulsados durante las inexorables explosiones de estómago. También estoy tratando de evitar la mía, tomando mucho mate frío y ensalchichándome el abdomen con varios cinturones a manera de .chaleco antibalas al revés..
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