Porque, como sabemos, tienen una palabra para cada cosa que hay.
La de hoy: Kleineorangehautdreinkapü/em>, y sirve para designar esa sensación, tan única, tan especial y levemente desagradable, de pelar una mandarina, dejarla un rato (media hora, ponele) en contacto con el oxígeno, y luego, al morder un gajo, sentir que el hollejo no estalla como corresponde, sino que se .resquebraja. y es feísimo. Fijate, a mí me llevó como cinco renglones, y ellos con decir .Kleineorangehautdreinkapü ya está.
Continuando con mi reconocimiento a los comentaristas que ya es seguro que son de carne y hueso, miren, para Weltklang, que me pidió .algo de John Zorn., lo primero que encontré, y no por vago sino porque a los tipos no los conozco pero el video decía .Batman. y con eso para mí está todo dicho; para Minerva, el capítulo de la blancura de la ballena, de Melville, en inglés auténtico; y para Baterflai, que le gustan las cosas raras de arte y de fotografía, qué mejor que los collages de David Hockney, que seguro que los conoce pero nunca está de más. Y espero nunca conocer a más de otros quince lectores porque el temita del agradecimiento se va a ir haciendo complicado.
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