Mi seÑora esposa me recordó hace unos días las “mesitas para niÑos” que se habilitaban en las reuniones familiares, para que los niÑos pudieran jugar y discutir a su antojo mientras los “grandes” hablaban de temas serios o pornográficos tranquilamente. A continuación propuso la idea a mi entender brillante de volver a implementarla, pero aplicada a la gente más joven que uno.
No pude estar más de acuerdo; los jóvenes (y entiendo por “joven” a cualquier persona menor a 30 aÑos) tienen la extraÑa idea de que a los que ya somos padres de familia nos interesan sus incomprensibles balbuceos, que relatan desde que tal grupo viene a la Argentina o salieron con tal persona, hasta que vieron tal película que les pareció mejor que tal otra.
No sé por qué piensan que a los grandes nos interesan estos temas; La realidad es que nosotros – la gente que ha madurado – nos limitamos a conversar sobre si el nene tiene gripe o no. Punto. No nos interesa otra cosa. Como muuuucho, como excepción esporádica, podemos llegar a contar cómo andamos del hígado y cómo se va deteriorando nuestra capacidad de emborracharnos.
Creo que la propuesta debería implementarse en forma urgente; y así como los restaurantes de la actualidad cuentan con peloteros para que los niÑos se cansen a sus anchas, creo que también es necesario la creación de PELOTEROS PARA GENTE MENOR A TREINTA AÑOS, porque no hay nada más desagradable que estar comiendo y escuchar que en la mesa de al lado un muchacho cuenta que SE COMPRó ROPA; pobre, yo lo entiendo, es joven. No paga UN CRéDITO HIPOTECARIO. Tampoco creo que por esto merezca la muerte. Por eso la medida más humana sería crear peloteros – que contengan películas, discos, candidatos del sexo opuesto y esas cosas que les interesan a los jóvenes – y confinarlos temporalmente, mientras los demás podemos debatir con tranquilidad y altura sobre las cualidades del ibuprofeno.
¿Pero por qué detenerse aquí? Otra molestia frecuente, esas personas que conocemos como “tarados” proliferan en todas las edades; el otro día una persona de treinta y seis aÑos se puso a contarme que se había comprado un APARATO DE DVD y lo bien que se veía, bla, bla, bla – ¡interrumpiéndome mientras le contaba por qué ya NO PUEDO TOMAR CERVEZA! Inconcebible.
La implementación de “peloteros para tarados” es FUNDAMENTAL, porque nos permitirá seguir frecuentando a nuestros seres queridos que se van REBLANDECIENDO, pero sin necesidad de que nos molesten contándonos eso tan gracioso que dijeron en TVR el otro día o que se compraron un “I-pod” o que se pelearon con la novia porque se sentían muy presionados. Incluso nos dará la posibilidad de ir a comer todos juntos, depositar a nuestros tarados allí y pasar un buen rato, visitándolos cada tanto con una sonrisa paternal para preguntarles si se están divirtiendo, o pedirles que nos muestren los dibujitos que han hecho – con las pinturitas habilitadas en el pelotero – con casitas, gatitos y personajes de SOUTH PARK (que es “re zafado”, según aclaran).
¡Y en ese contexto, y sabiendo que cuando se nos cante podemos volver a la mesa, no nos resultará TAN INSUFRIBLE que nos cuenten que fueron a un CICLO DE CINE INDEPENDIENTE!
Publicado a las 09:11 a.m.
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