(Nuestras cámaras espían el momento en que la Agencia Espacial Europea decidió ir a VENUS. Los funcionarios reunidos son un inglés, un alemán, un francés y un gallego. También hay un argentino, que no es europeo, pero para hacer el REMATE)
DR. BOYSENBERRY (el inglés): Bueno, acá estamous, planeando nuestra viaje al espacio. Nuestra misión es superar a los americanous, que quieren enviar a un hombre a Marte.
DR. EIFFEL (el francés): ¡Oh, la la, estos amerguicanos, siempge tan OBVIOS! Hacen una misión espacial, ¿y a dónde quieguen ig? ¡A Magte!
DR. BECKENBAUER (El alemán): (Se burla) “¡Uy, sí, mí querrerrr matarr a los marrcianos con mi grran arrrma, bang, bang!” ¡Har, har, har, har!
DR. PéREZ ALFARO (el espaÑol): ¡Ja, ja, ja, ja!
DR. EIFFEL: ¡Ja, ja, ja, ja, ja!
DR. BOYSENBERRY: ¡Ja, ja, ja, ja, ja!
DR. MARAFIOTI (el argentino): ¡Ja, ja, ja, ja!
(Todos miran al argentino. No entienden bien lo que hace allí, pero se someten a esta absurda premisa, como suelen hacerlo los personajes de los chistes)
DR. BOYSENBERRY: Bueno, ¿quién tiene una idea?
DR. EIFFEL: ¡Moi! Je propong que nous vayamme a Venus. ¿Qué les peguece? C’est un planette fascinant, podemos averguiguarg mucho acerque de su composisción y les gasses que lo fogman.
DR. BECKENBAUER: ¡Ach, qué buena idea, Gotten Himmel!
DR. BOYSENBERRY: Sí, sí, suena muy CIENTíFICO.
DR. EIFFEL: Mercí! (Entusiasmado) ¡Y además, podemme conoceg a todas esas belle femmes en enteguits plateados que lo habitan! ¡Con tgidentes!
(Gran silencio. El Dr. Boysenberry le echa una mirada severa)
DR. BOYSENBERRY: ¡No podemos estar diciendo eso! ¡Seremous el hazmerreir de la comunidad científica intarnacional!
DR. EIFFEL: Pego, ¿acaso ustedes dudan de l’existence de cettes jolie filles?
(Todos miran para otro lado y hacen ruidos de desaprobación, como “¡bah!”, “¡tsss!” y “¡tsk”! El Dr. Eiffel putea en francés, contrariado)
DR. BOYSENBERRY: Qué decepcióun, Dr. Eiffel, lo creía más seriou. ¿Cuál es su idea, Dr. Beckenbauer? Los alemanes se caracterizan por su seriedad.
DR. BECKENBAUER: ¡Jawohl, mein Dokterr! Mí también quierre irr a Venus! ¡Crreo que serr un planeta perrfekt parrra estudiarrr la evolución de las manchas solarrres!
DR. BOYSENBERRY: ¡Perfecto! ¡Ese es el tipo de proyecto que necesitamos para que nos den la plata! (Saca una birome y un papel) A ver, voy anotando. “Las manchas solares”. ¿Qué más?
DR. BECKENBAUER: ¡Y además, prrropongo invadirr y sojuzgar a las frauleins venusinen con enterriten plateaden y trrridenten!
DR. BOYSENBERRY: “Frauleins venusinen con trid…” (Se sobresalta) ¿Cómo ha dicho?
DR. BECKENBAUER: ¡Es un plan perrrfekten! Luego, forrmaremos un ejérrrcito de herrrmosen frauleins que con sus enkanten nos ayudarrrán a forrrmar UN IMPERRIO GALáCTIKEN!
(El Dr. Boysenberry suspira y abolla el papel. Mira al Dr. Perez Alfaro, sin muchas esperanzas)
DR.PéREZ ALFARO: Hombre, yo propongo olvidar todas estas tonterías de viajes a Venus ni qué hostias. El planeta que debemos conocer no es otro que Mercurio!
DR. BOYSENBERRY: (Se le ilumina la cara) ¡Ahí está! (A los otros) Espero, seÑures, que estou los haga oulvidar estas fantasías adolescentes de planetas habitadous por mujeres y tridentes. (Se levanta y le da la mano enérgicamente al espaÑol) ¡SeÑor Pérez Alfarou, usted hace honour a su nouble raza!
DR. PéREZ ALFARO: Bueno, nada, y que luego de ahí sí, será fácil viajar a Venus a ver si podemos ligarnos a esas chavalas con enteritos plateados. Pero sin compromiso. Cada uno en su planeta, que yo no quiero críos ni líos ni nada.
DR. BOYSENBERRY: ¡Exactou, y además podemous… (se sobresalta y hace un ruido inarticulado como hacen los actores cómicos cuando tienen una reacción tardía) ¡Usted también! Me ha decepcionadou: pensé que los espaÑoles eran más reprimidous. (Mira al argentino) Y bueno, sólo nos queda usted: ¿Qué tiene para decir?
DR. MARAFIOTI: (Hace una media sonrisa, como para decir algo muy ingenioso) Nada, yo sólo…
(Tiene un ataque al corazón y no llega a decir el remate. Como consecuencia, la historia se torna trágica: La Agencia Espacial Europea se disuelve, los americanos llegan a Venus primero, derrocan a la Reina, ponen una empresa que administre el petróleo de Venus, se forman grupos de mujeres con enteritos plateados que hacen atentados todos los días – con sus tridentes y cada quince días se envían grupos de venusinas terroristas a Guantánamo, donde las alojan en condiciones vergonzosas y las obligan a usar enteritos color cobrizo)
Publicado a las 11:20 p.m.
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