Escribe Agustín Pandolfi
Corresponsal en el exterior de “Yo contra el Mundo”.
volvepandolfi@ubbi.com
Buenos Aires, 8 de setiembre
Carta abierta al Excelentísimo Presidente de EspaÑa, Dr. José María Aznar:
Soy un argentino como tantos que está tratando de empezar de nuevo allá en su país (EspaÑa), de momento de visita acá en mi país natal (Argentina), aprovechando las vacaciones de verano y tratando de enganchar los tres días de Verbena de la Sagrada Virgen de los Santos Muertos de Arjona, la Tercera Semana Santa, el medio asueto por resaca, día puente, fin de semana largo y las minivacaciones de pre-Natividad, ya que empezar de nuevo, de cero, de la nada, en otro país, es agotador.
Le cuento, seÑor Primer Ministro o Presidente o lo que sea que me ha sorprendido bastante que usted se avenga a este lugar en el momento en que nuestros hermanos norteamericanos necesitan todo nuestro apoyo. Sólo le pido que tenga mucho cuidado porque nuestro país (EspaÑa) lo necesita más que nunca; diría que nuestro planeta, ya que con Bush medio golpeado por la prensa y Blair todavía mareado por lo del subte es el momento de asumir el liderazgo que nuestro país (EspaÑa) merece desde hace tanto tiempo. Esto se lo digo como consejo porque aparte para el currículum de usted le va a venir bárbaro.
Y le pido que tenga cuidado porque acá (Argentina) yo vivo con miedo. ¡Con miedo!
Siento un gran dolor por el deterioro que veo en las calles de mi ciudad natal (Buenos Aires), y eso que no hace dos meses que me fui. Pero veo muchos papelitos en el piso, mucho inmigrante ilegal, mucha sensación de inseguridad (bueno, esto no es que “lo veo”, pero se siente, se percibe en la sensación térmica del inconsciente colectivo del imaginario social lo que habla el hombre del común en la calle).
Un ejemplo. Recién. Quería comprarme un jugo de naranja y justo mi vieja (acá se le dice así a las madres) no estaba. Tuve que salir a la calle, ¡y tuve miedo! Y eso que eran las 9 de la maÑana. Pero acá te matan por un par de zapatillas – por eso acá yo tomo la precaución de salir en ojotas – y te roban a plena luz del día, incluso de noche.
¡Y qué triste, cuánto dolor, cuánto dolor ver que el viejo y tradicional “drugstore” 24 horas de barrio tenía rejas! ¡Rejas! ¡Como si los ciudadanos tuvieran que vivir enjaulados como los animalitos del zoológico! ¡Ni siquiera, porque algunos animales – por ejemplo, el elefante – no tienen rejas! ¡Peor que animales! ¡Con miedo! ¡Yo veo que los animalitos del zoológico no tienen miedo! ¡Es más, a mí algunos – por ejemplo, la boa constrictor, que tampoco tiene rejas sino una vidriera – me dan miedo a mí!
De más está decir que ni llegué. Cuando apareció la vieja – la del “Drugstore”, no mi mamá – y me dijo “¿sí?” yo salí corriendo, porque quién te dice que me confunde con un chorro y me ligo un tiro en la cabeza de regalo. Así vivimos. Y no sabe lo complicado que es correr en ojotas (me parece que perdí una, pero ni la voy a buscar, ya se la deben haber afanado. Me juego la cabeza).
¡Cuidado, Sr. Presidente! ¡Y cuidado con los “políticos” con los que se entrevista que son de cuidado en serio – en cuanto se de vuelta son capaces de hacerle otro “default”! ¡Y cuidado cuando salga a la calle a comprar jugo, en todo caso tome la precaución de ponerse una tirita en la parte de atrás de las ojotas así no le pasa lo que me pasó a mí!
Hoy mis amigos me quieren llevar a Avenida de Mayo, y aunque me muero de ganas de volver a probar una buena fabada asturiana – lo que más extraÑo – les voy a decir que mejor hagamos algo en casa – y hasta por ahí nomás, porque cada vez que le voy a abrir la puerta a un invitado es un operativo comando. Te digo que voy con miedo. ¡Con miedo!
Nooooooo, yo me vuelvo allá (EspaÑa) lo antes posible. ¡Me cansé de vivir con miedo! ¡Con miedo! ¡Me cansé de ser un prisionero en mi propia casa! ¡En mi propia casa! Además hoy por hoy se te mete un hombre araÑa por la azotea y por monedas te fulmina con el sentido arácnido. ¡Yo me encierro hasta el lunes que me vuelvo a esa tierra que me ha acogido como a un hijo, donde todavía se puede salir a la calle, se puede tomar el colectivo, se puede andar en zapatillas! ¡Sin miedo, sin piqueteros, sin gente pidiendo en la calle! ¡Como debe ser en un país en serio!
En fin, esa es mi visión sobre el panorama de la Argentina actual y el resultado de mi frustrada entrevista al Presidente Aznar que me encargó Podeti. Ustede sigan, sigan con la interna peronista y el tanguito y la fabada asturiana que la verdad son Gardel.
Publicado a las 09:41 a.m.
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