martes, 30 de septiembre de 2008

¡Descubren cómo evitar la muerte del escritor profesional!





En este excelente artículo de Hernán Casciari se habla del .e-book., el aparatito donde pueden descargarse BIBLIOTECAS ENTERAS, para luego leerlas en una pantallita. En la nota se predicen suicidios masivos de editores; lo que no menciona Casciari es el suicidio masivo de escritores profesionales.


Pero antes un poco de historia: Hace 6.000 aÑos, en el valle del Nilo… No, pará. Vamos más adelante. Hace cinco o seis aÑos, se inventó el .Napster. y todos esos programas para bajarse música gratis, y transformando para el resto de la eternidad nuestra forma de conseguir música. Como reacción, el grupo .Metallica. y León Gieco salieron a decirnos que no hagamos esas cosas, ganándose el calificativo de .buchones del sistema. por parte de los rockeritos pelilargos, con toda la razón del mundo.


Luego le siguió el turno a las películas, y ya no podíamos poner .El robot asesino. sin que antes nos acosaran con esas publicidades contra la piratería, donde nos decían que, ¡BAM! Era ilegal y ¡BUM! ERA un robo y ¡BAM BAM BAM!, en fin, no hagamos más esas cosas.


El argumento básico de los rockeritos contra los buchones de .Metállica. y de las propagandas de los DVDs era que éstos eran muy caros; que la mayoría del dinero recaudado por los discos iba para los ejecutivos de las discográficas o Hollywood (como si los pobres ejecutivos no tuvieran que pagar las cuotas de sus MANSIONES EN IBIZA) y que si sólo se pagara a los artistas la música sería más barata y ellos la abonarían con gusto.


Bueno, no jodamos. Todo bien con la anarquía y arruinar a los ejecutivos discográficos, pero tampoco seamos hipócritas. Aunque la música saliera dos centavos, nadie la pagaría si pudiera conseguirla gratis. El otro día decíamos que la gente era boluda. Bueno, tengo otra mala noticia: ¡también es MISERABLE! Y como cereza de la torta, es cómoda. Aunque no le molestara pagar esos dos centavos, evitaría hacerlo sólo para no hacer el esfuerzo de llevarse la mano a los bolsillos -o hacer clic en un botón que le saque dos centavos de su cuenta bancaria. Es una mezcla de la ley de la oferta y la demanda con la ley del mínimo esfuerzo. Existen, ya sé, almas SENSIBLES y EXCEPCIONALES que por principio pagan por su música y sus películas, justamente en bien de sostener al artista; pero un profesional no puede vivir de las almas sensibles y excepcionales. Son poquitas. Si así fuera, no existiría el concepto de .seÑa. o .pago por adelantado. y los plomeros trabajarían a la gorra.


Ahora viene la parte mala. La cosa es que tanto músicos como cinematógrafos o como se diga los que trabajan del cine SE QUEJAN DE LLENOS, porque aunque la mitad de sus cositas se consigan a CINCO MANGOS en Parque Rivadavia, la gente sigue yendo al cine, y los rockeritos siguen pagando FORTUNAS por ver a sus ídolos en vivo, con un catalejo y por entre las cabezas de otros rockeritos. Por lo cual la piratería es casi un piojo, una pequeÑa molestia. Un inconveniente que le pone un poco de .pimienta. al negocio del espectáculo. Capaz que en lugar de comprarse tres mansiones en Ibiza, este aÑo se compren dos.


Los escritores PRO-FE-SIO-NA-LES, sin embargo, no tendrán esa ventaja. Lo que quiero decir es que cuando el último libro de Stephen King esté repartido como un virus en toda la red, disponible para pasárselo al e-book, Stephen King no podrá minimizar las bajas en sus ganancias leyendo el libro en público a $300 la entrada. No, me atrevo a prever que eso no ocurrirá.


Para los escritores profesionales existe la alternativa, claro, de trabajar a sueldo en una editorial o un diario o un multimedio. Por ejemplo, escribiendo un .blog.. Sin embargo, eso viene siendo cada vez más absurdo .y no colaboraría para HUNDIRME de este modo si no estuviera convencido de que mis DíAS ESTáN CONTADOS!- teniendo en cuenta que hay millones y millones de escritores que escriben sus blogs ABSOLUTAMENTE GRATIS (algunos casi casi casi casi casi casi casi casi tan buenos como el mío), así que -gracias a la ley de la oferta y la demanda- el trabajo de blogero profesional está agonizando casi simultáneamente a su parto. Por otra parte, ¿¿¿qué futuro tienen los diarios, multimedios o publicaciones online si todo se sigue consiguiendo gratis???


Por otro lado, los blogeros gratuitos con aspiraciones profesionales confían en que sus esfuerzos gratuitos tendrán su recompensa tal vez en el trabajo en alguna editorial .que están próximas a desaparecer- o en la publicación de un libro .listo para morir a manos del e-book. Es como cuando el muchacho pasa toda la película con sus esperanzas puestas en pedirle ayuda al legendario pistolero, y cuando al final lo encuentra éste está viejo, loco y muriendo sobre una alfombrita húmeda.


Bueno, exagero. Algunos blogeros, algunos escritores estrella tal vez tengan la suficiente personalidad y empuje como para sobrevivir sin ayuda de editorial alguna ni libros publicados. Darán charlas y mesas redondas, irán a la tele auspiciados por Fravega, firmarán e-books (con un lápiz óptico) y la gente les tirará su dinero por la cabeza aunque encuentren sus obras completas con sólo apretar un tercer botón de .Google. (al lado de .Buscar. y .Voy a tener suerte.) que se llame .Bajarme todos los libros del mundo.. La sociedad necesita mantener a un breve número de niÑos mimados, mientras éstos les ofrezcan un buen espectáculo o un par de frases polémicas.


Pero, ¿qué va a pasar con el resto de nosotros, los que nos AGOTAMOS por escribir 300 palabras, o que quedamos completamente anulados durante una semana entera de trámites en la AFIP? No nos da para, además, hacer diez presentaciones por semana en librerías y universidades. Como que no se nos ocurre bien qué decir. Y aparte hay que hacer llamados telefónicos, etc. Es mucho. Es un poco injusto que quedemos fuera del mercado sólo por un leve problema de tarambanismo.


Voy a decirles lo que pasará. Quedaremos a merced de las buenas intenciones. Pasaremos la gorra después de cada escrito, esperando que ese día los lectores están con ganas de mostrarse caritativos. No es que me moleste. La caridad me parece una de las cosas más hermosas del mundo. Y nunca entendí a la gente que se enoja, gritando ofendida .¡No quiero tu limosna!.. No, no. Puedo sobrevivir perfectamente con este sistema (siempre que la limosna sea lo bastante jugosa como para financiar mi viaje anual a Montecarlo, claro).


Lo que me preocupa en realidad es lo siguiente: Yo no escribo libros de policías ni de monstruos. En vez, tengo un blog. ¿Y cómo voy a escribir un blog si no puedo INSULTAR mis lectores? Porque sé muy bien que la gente no está dispuesta a darte su plata después de que les dijiste .boluda., .miserable. y .cómoda.. Y además me parece de mala educación decirle .boludo. al tipo que me va a dar .ponele- doscientos o quinientos pesitos por mi talento. Una “gaffe” imperdonable. Y si no digo ese tipo de cosas, ¿qué otra cosa puedo decir? ¡O sea, me voy a quedar sin letra! (Ahora es distinto, porque a la gente no le jode tanto que la insulten como tener que pagar por algo)


Por último, la gente está menos dispuesta a financiarte cuando sabe que tu supervivencia depende de ella que cuando, además, tenés un sueldito. Porque la gente, además, ¡es HIJAPUTA! Le gusta ensaÑarse con el caído. Patear al mendigo. Si sos rico y famoso, las tiendas de ropa te regalan trajes, aunque los puedas pagar con el cambio chico de 1.500 dólares que se te cae de los bolsillos. Al revés, en cambio, no funciona.


En conclusión: No me interesa lanzarme a una campaÑa en contra de la piratería de literatura ni nada parecido. Primero porque, ya sabemos, es inevitable, y segundo porque me da fiaquita. Pero el tema es que cuando llegue el .e-book. y nos rompa el culo a todos, ya será TARDE para pasar la gorra; no, la única solución que veo .si es que ustedes quieren seguir leyendo este blog durante los PRóXIMOS CINCUENTA AÑOS- es generar una especie de .colchón financiero. que me permita sostenerme, ahora que cuento con un medio desde donde hacer mi pedido, y con un cierto favor del público. En otras palabras, ¿me pueden IR MANDANDO LA PLATA AHORA?


En efectivo si es posible y en billetes pequeÑos (me refiero a billetes de baja denominación, no pequeÑos de tamaÑo).


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