NO POCAS VECES -UNA FORMA ELEGANTE DE DECIR “ALGUNAS VECES” O TAL VEZ “MUCHAS VECES”, NO Sé- ESTE “WEBLOG” ha permitido a sus visitantes echar una ojeada en la mágica galera; en la “cocina” (metafóricamente hablando, no es una cocina de verdad) de los artículos que hacen la columna vertebral del mismo (siendo la tira la cabeza y los miravoses, muÑequitos y cosos los brazos. Es como una persona que tiene tres brazos izquierdos y ningún derecho. Y pie no, pie no tiene).
Pero no muchas veces, por no decir “nunca” he permitido que se vea la “cocina” de un artículo frustrado, o un “no-artículo”. Por ejemplo ayer, que no hubo. No sé si lo notaron. Sí, ya sé, ustedes son así, espontáneos. En estos casos la cosa empieza más o menos la noche anterior, cuando se me ocurre una idea bastante jugosa antes de irme a la cama; algo gracioso, ligero y humano, y tan redondo que su escritura se desarrollará automaticamente, casi sin esfuerzo; al día siguiente, mientras planifico mi jornada de trabajo, repaso mentalmente las posibilidades de artículo de la fecha, ninguan de las cuales me convence por ser un bodrio, y es unos diez minutos antes de ponerme a escribir que recuerdo que había tenido una idea brillante, o pasable, que en mi nivel es casi lo mismo, entiéndase esto de la manera que prefieran.
Lamentablemente, en la totalidad de los casos no me acuerdo de qué trataba la mentada idea brillante. Sólo sé que la tuve. Por la sensación. Me acuerdo de la sensación de haber tenido una idea brillante. Como de que “Ah, ah, esa es buena”. Cuando esto ocurre, paso unos veinte minutos o media hora exprimiéndome la cabeza, mientras navego por internet y veo cosas en youtube. Y nada. Como mi tiempo de escritura es limitado (una hora y cuarto máximo), descaro la idea brillante y vuelvo a repasar mi “parrilla” (metafórica) de ideas, con el mismo resultado lamentable de antaÑo. La mejor detodas ellas, sin embargo, es impracticable ya que requiere un tiempo m´Ñas largo de desarrollo y ya perdí unos cuarenta minutos tratando de recordar la idea. Qué buena estaba la idea esa. Entonces, para ganar tiempo, pongo un “Mirá vos!”, que es fácil y ahí se me fueron otros quince minutos.
El “deadline” (metafórico, no nos pongamos trágicos) se aproxima y ya no hay forma de que descuente el tiempo con ninguna de esas ideas de mierda que releo en mi listita, que hay que remarlas y amasarlas mucho para que den poca vergû, así que me dedico de lleno a tratar de recordar de nuevo la idea brillante, la idea salvadora. Por supuesto, a esta altura ya me he preguntado cuatro o cinco veces si realmente tuve esa idea o si imaginé tenerla (cosa más que probable), o si imaginé imaginar tenerla. Aún así, me digo que de cualquier modo esa idea debe existir, debe existir en el Mundo Plátónico, ideal, de las Ideas para Weblogs, un mundo de Ideas Infinitas, donde las Ideas para Weblogs retozan libremente y sólo esperan a ser capturadas. Quien logre hacerse con la Llave, con el Acceso arcano a ese Mundo, tendrá el mejor weblog del planeta y capaz que le dan un premio “Bob” y todo. ¿Por qué no puedo yo, en la oficina, en medio de papeles, videos de Toutube y gente que grita cosas, acceder accidentalmente a ese País Mágico?
Por lo general, mentras pienso en eso viene el delivery de la comida. Cuando vuelvo repaso desesperadamente la “parrilla” y de golpe se me ocurre una idea que no es tan buena, pero tiene el mérito de ser nueva y fresca y no haber sido examinada como corresponde ni por tres segundos, y mientras le doy a la milanesa napolitana o las empanadas salteÑas escribo frenéticamente. Y a los diez minutos me doy cuenta de que es exactamente igual a algo que escribí hace unos catorce meses (comprobado a través de un rápido “auto-Googleo”), sólo que un poco peor. Así que abandono instantáneamente ese vano intento.
Entonces escribo alguna estupidez que me parece semi-graciosa, le agrego un link para que la cosa no sea una total pérdida de tiempo, publico y me retiro cubierto de oprobio. Miren, las 33 estatuas más raras del mundo (falta la del Quijote Raro de la Av. 9 de julio, que es rarísima).
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