viernes, 30 de mayo de 2008

¡Entrevista a esto de los blocgslosb sin concesiones!





Y esta vez, el reportaje a una primera figura de esto de los blogs es realizado nada menos que al genial Jorge Mux, Hijo Dilecto de Bahía Blanca (.la amatista del Atlántico.), co-autor del DESOPILANTE .Qué estás buscando?. y mono-creador de .Exonario. y .Monstruos y berenjenas.. El método utilizado para la entrevista fue el mismo que se viene utilizando desde hace meses, y consiste en la parte preguntada del reportaje pre-redactada y enviada por e-mail, para que el entrevistado rellene las partes faltantes; pero esta vez, subiendo la apuesta, como .bonus., porque este weblog es un .servicio., la entrevista se realizó en modo .Sin Concesiones., sin componendas ni palmaditas en la espalda, algo bien a lo macho e insultando al entrevistado, para que vean que esto es periodismo valiente y comprometido y no me como ni la punta.


Con ustedes, el Sr. Mux, agarrame el Pinolux (una humorada para empezar desde tempranito con la parte .Sin Concesiones.):


¿CóMO EMPEZASTE CON ESTO DE LOS BLOCSLOCCLOSCLOSCLOOS?

Tenía que tomar una serie de decisiones entre las múltiples disyuntivas que me presentaba la vida: ¿Lavarme los dientes o abrir un blog? ¿Comprar un par de medias, o abrir un blog? ¿Matar a mis padres y luego revivirlos como zombies, o abrir un blog? ¿Conquistar República Checa con una espada y un ejército de mercenarios albinos desnudos o abrir un blog? ¿Enemistar por una pavada a las diferentes razas de seres protobióticos del planeta Omicron 8 de la estrella Antares, o abrir un blog? Ante tantas opciones, sólo elegí¬ una: abrir un blog. La conquista de República Checa y la enemistad de seres protobióticos vino por aÑadidura y casi de casualidad. Como todo lo bueno de la vida.


Y CóMO SEGUISTE CON ESTO DE LOS CLOBLLSLOOGLO, QUE ES MEDIO COMO DICE FEINMANN QUE LO HACE CUALQUIERA, CON LA PUNTA DE LAS NALGAS, NO?

Bueno, yo hago todo con la punta de las nalgas.


¿CUáL ES TU CLBODCLOOBLOC FAVORITO, DE ESOS QUE -COMO DICE FEINNMANANMNAN- LOS HACE CUALQUIIER INFELIZ, CUALQUIER DELINCUENTE, CUALQUIER HIJO DE PUTA QUE SE COMPRó UNA COMPUTADORA, LA MISMA QUE USA PARA VER PORNOGRAFíA INFANTIL Y JUGAR VIAGRA ONLINE, NO COMO LA ESCRITURA DE DIARIOS Y DE LIBROS?

Me gustan mucho el blog de Igor, esa cosa quiso matarme; los blogs de The Bug, polenta con pajaritos y culo de camión, y lo que hace Karmelo Restelli en rumores alarmantes, (quien por ahora abandonó esto de los blogs porque se hizo famoso como cantante). Eso sí¬, contienen mucha pornografí¬a infantil; en eso Feinmann tiene razón.


¿ES VERDAD QUE CUALQUIER PELOTUDO PUEDE HACER UN BOLSLOCLCLO, SIN JEFE DE REDACCIóN NI CORRECTOR NI MíáQUINA DE ESCRIBIR NI SUELDO?

No, pará… ¿Cómo sin jefe de redacción? Lo demás no importa, pero… ¿Sin jefe de redacción? ¿Es que hay gente capaz de abrir un blog sin alguien que le diga qué publicar y qué no? ¿Quién puede ser tan inconsciente como para poner algo en la red sin ningún tipo de filtro o censura? ¿No saben que en la red nos leen los nerds intelectuales, los psicópatas y los fundamentalistas religiosos que pueden sentirse heridos por cada boludez que escribimos? No. No lo creo. Feinmann tiene que estar equivocado en eso.


¿ES VERDAD QUE NO NECESITáS QUE TE PERFOVERIFIQUEN EL CLOBLSLCCLSBOCO PARA PUBLICARLO, COMO DICE NEINFANMFNAMNAM?

Claro que es verdad. Pero si no lo perfoverificás aparecés en un listado de blogs morosos y cada tanto se te apaga la máquina o no podés escribir ciertas palabras (“Arcada” y “lechuga” las tengo prohibidas) o te aparecen dibujitos de Sarah Kay y florcitas muy hermosas tapando el texto, o te sale un tipo del baÑo y te caga a trompadas o tu mujer se va con otro o deja de pasar el colectivo por la esquina de tu casa.


¿Y A VOS ESO TE PARECE BIEN? NO, PARá. ¿Y A VOS ESO TE PARECE BIEN???!!! (ASí ESTá MEJOR)

Y, la verdad es que mucho no me gusta, pero mi jefe de redacción me da un rebencazo en la nuca cada vez que le pregunto cómo andan el tema de la perfoverificación, el de los aportes patronales, el de la jubilación, el de mi permiso para ir al baíÑo o para ver a mi familia una vez al mes.


¿CUáNDO FUE LA úLTIMA VEZ QUE MANDASTE A PERFOVERIFICARTE EL CLBOSLCLODLSO? NO, PARá. ¿CUáNDO FUE LA PRIMERA VEZ QUE MANDASTE PERFOVERIFICAR EL BLOCSLOFLCOO? NO, NO, NO. PARá. A VER. YA ESTá. ¿CUáNDO FUE LA VEZ DEL MEDIO QUE MANDASTE PERFOVERIFICAR EL CLOBSLOBOLCSLO?

Ando un poco atrasadito con la perfoverificación. La última vez fue en enero de 1974, así¬ que la vez del medio debe ser… más o menos… en el aíÑo 2143. La primera todaví¬a no la hice.


¿Y A VOS ESO TE PARECE BIEN???!!! ¡ATORRANTE, DELINCUENTE!

Pasa que ando ocupado. ¿Qué te pensás? ¿Que estoy todo el díía con esta boludez de los blogs? No, querido. Tengo otras cosas más importantes. El trabajo, mi mujer, el pago del alquiler, las príácticas de boxeo con niÑos pequeÑos…


¿Y A VOS ESO TE PARECE BIEN? ESO QUE ME CONTESTASTE RECIN. ¿TE PARECE BIEN???!!!¡CANALLA! ¡MAULA! ¡TARADO, BOLUDO! ¡PEGAME A Mí SI TENéS HUEVOS! ¡PEDERASTA!

Eh…


¿Y A VOS ESO -LO QUE ME ACABíS DE PONER RECIéN- TE PARECE BIEN???!!! PARá. ¿Y A VOS ESO TE PARECE BIEN???????????????!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! ¿TE VOY A ROMPER LA CABEZA! ¡GONCA! ¡RACISTA, NAZI! ¿Y A VOS TE PAGAN POR ESTO? ¡LADRI! CóMO SE VE QUE KLARIN TE DICE TODO LO QUE TENES QUE DECIR PARA DEFENDER A TU KERIDA PRESIDENTA KE SEGURO KE LA VOTASTE. ¡CHUPAMEDIAS, AWEONAOOOO! ¡TE VOY A BORRAR ESA SONRISITA OBSECUENTE DE LA CARA!

Sí, por algo habrás reaccionado así. Para mí que no querés perfoverificar tu blog porque no te funciona la máquina de contar visitas y si no tenés eso no te dan la oblea y no te permiten publicar, y seguro que estás escribiendo esto con el carnet perfoverificado de algún amigo. Caradura.


NADA QUE VER. ¡YO POR LO MENOS EL BLOC LO MANDO A PERFOVERIFICAR DíA POR MEDIO! ¡MANIPULADOR, EYACULADOR PRECOZ, TARADO! KóMO SE VE QUE NO SABéS NADA DE MI PAíS KE ES ARGENTINA. FORRO.

¡Ah, porque seguro que vos conocés mi país a la perfección! ¡El seÑor debe ser un MAESTRO en geografía de mi pas! ¡Zagunfio! ¡Hijo de u…!


¿Y QUé FUTURO LE VES A LOS BLOCS?

Un futuro en ascen…


¿Y A VOS ESO TE PARECE BIEN?????!!!!!!!!!!?????!!!! GRACIAS POR CONTESTAR A MIS PREGUNTAS, MUY AMABLE.

No, gracias a vos por hac…


¿Y A VOS ESO TE PARECE BIEN?


Nos despedimos así del Sr. Mux, a quien le agradecemos su pacienica y predispocisión, maula, atorrante. Miren, unos gatitos muy lindos que mueven la cabeza al ritmo de una melodía espectral (enviado por Subana Banana).


Post original

Yo contra el Humor Gráfico!





chist2.JPG


Post original

Dato 1.652: Sotreta


caparros_th.gif




caparros.gifLa palabra .sotreta., insulto favorito del cacique Patoruzito, se usa para designar un caballo casi inútil, rocín flaco y enfermizo. ¡Mirá vos! (Fuente: El libro .Painé y la dinastía de los zorros., de Estanislao Zeballos. Probabilidades de exactitud: 200 %%, porque el tipo es de la época esa de los caballos)


Post original

jueves, 29 de mayo de 2008

¡Macabra reflexión sobre el pastillazo!





CUANDO ERA PEQUEÑO ME IMPRESIONABA EL PASTERISMO A LA LIGERA DE NUESTROS mayores. Era otra era, la era de la química. Cada desorden corporal, cada ÑaÑa, cada pequeÑa dolencia parecía tener su contrapartida bajo la forma de una cápsula ovalada o redonda (posteriormente el asunto se dividió entre amantes de la .medicina natural. anti-medicamentos y usuarios de pastillitas con motivaciones recreativas o psicológicas).


Con el correr de los aÑos me mantuve en una firme postura de marginalidad respecto de la medicina, así que no sólo no fui al médico durante aÑos sino que hice todo lo posible para no tomar ningún tipo de medicina, y así me fue. Sin embargo, he decidido claudicar; hay que saber aceptar cuándo el cuerpo necesita de un apoyo químico. Harto de un eterno cancancio (que tal vez se deba a que jamás duermo más de seis horas al día, siendo que mi carácter de tipo artístico e indolente necesita un mínimo de nueve y media) y de un eterno cosquilleo en el interior de las fosas nasales que me impide concentrarme, he decidido recetarme una inocua vitamina y un antihestamínico sin corticoides de última generación al día; seÑores, he entrado en la .Era del Pastillazo..


Sé que de ahí no se vuelve, pero me he impuesto un límite, para bno caer en el asunto de la gastritis medicamentosa: no más de tres pastillitas, en total, de lo que sea, por día. Si necesito una extra, eliminaré otra, al azar, con el socorro de dados o perinolas.


Esta fue otra entrega de .Medicina Integral Podeti.. Miren, el MOSTRO DEL PANTANOOOO de Igor nos revela el Mapa de las Zonas Bloqueadas, una animación muy buena hecha con pintadas (enviado por The Bug) y gatos que se parecen a Hitler (enviado por Mantis).


Post original

Dato 1.651: El Río Paraná


caparros_th.gif




caparros.gifHace 60 millones de aÑos el río Paraná corría de sur a norte. Con el choque de las placas terrestres que forma la cordillera de los Andes, se eleva la placa sudamericana, cambiando la inclinación de esta, cambiando la dierección del río. ¡Mirá Vos! (Fuente: Ariel Mesch, Mesch, Mesch, en fin, todo eso, que dice habérselo escuchado a un Fí-SI-CO que estaba completamente borracho. Probabilidades de exactitud: 210 %%, 200 por .Base Mesch. y un diego extra porque si el tipo estaba borracho no podía mentir. Más no puedo hacer porque hasta yo tengo mis límites)


Post original

¡Nueva tendencia que desplaza a los .Emos.!





.Yo contra el Mundo., siempre interesado por tomar contacto con las nuevas tendencias de los pibes de ahora que escuchan la música .beat., la música .progresiva. esa y por estar en .onda. y en .la pomada. y con los .nuevaoleros., porque le re interesa todo lo moderno, anduvo preguntando por ahí .luego de escuchar media docena de conversaciones cuyo contenido le resultaba totalmente incomprensible- qué diantres era un .Emo., hasta que una persona de entera confianza le explicó que parece que son unos pibitos medio darkies que andan siempre medio tristes, medio como de capa caída, que se pintan para parecer medio andróginos, o que parezca que medio les gusta cargar carne por popa y aparte se dejan un flequillo medio desmechadito que les tapa la mitad de la cara .para tapar parte de la realidad. (me explicaron además que para ver alguno en vivo y en directo podría allegarme a la Galería Bond Street pero ya no estoy para esos trotes).


Como ahora que ya sé lo que son lo más probable es que se extingan (suelo ir por detrás de las nuevas tendencias por lo menos TRES AÑITOS atrasado), esta vez me he adelantado una jugada, investigando a la movida que se viene:


Nahuel (22) tiene 22 aÑos, un corte de pelo cuidadosamente diseÑado, no trabaja ni estudia y duerme en la cama junto a sus dos hermanos. Y pega en el grito en el cielo cuando le preguntamos si es un .Emo.. Y es que Nahuel (22) es casi lo opuesto a un .Emo.: es un .Moe..


Los .Moes. son jóvenes, están en contra de las convenciones sociales, usan un flequillo completamente recto y se caracterizan por su actitud agresiva y autoritaria; cuando alguien le lleva la contra a uno de los miembros de esta tribu urbana (por ejemplo, pasándole una brocha con pintura con la cara), el .Moe. reacciona con ira, retribuyendo la contrariedad a los cachetazos, doblándole la nariz con una llave pico de loro o clavándole el dedo índice y mayor en los ojos a su prójimo.


.La precariedad laboral de nuestra Latinoamérica es un caldo de cultivo para la proliferación del .Movimiento Moe.., explica Raúl García Polastri (54), sociólogo. .El .Moe. ha perdido la esperanza de progresar laboralmente o tener una carrera, y por eso prefiere vivir de pequeÑas .changas.: Hoy es pintor, maÑana es plomero y pasado exterminador de ratas, cuando no cae en manos de seÑores pudientes que los acogen en su casa para .convertirlos en caballeros., por decirlo de una manera elegante..

.Ser un .Moe. es mucho más que una moda. Es un estilo de vida., explica Gianfranco (19), 19 aÑos, que porta un singular traje de explorador, escopetam bermudas y casco de corcho (Gianfranco pertenece a la sub-rama .Moe en áfrica.). .Siendo .Moe. lo que hago es expresar mi rabia contra este mundo de mierda, y lo hago lastimando físicamente a mis compaÑeros habituales.. Porque el .Moe. es un animal gregario: siempre anda junto a otros dos .Sub-Moes. que lo obedecen ciegamente, rapado uno y con rulitos a los costados de la cabeza el otro (en algunas ramas .Moe. se acepta la presencia de un miembro con raya al medio, cuyo peinado se desarma al sobresaltarse y le queda sobre los ojos, lo que los emparenta con los .Emos.). La vida de los .Sub-Moes. no es sencilla: .El otro día Gianfranco me hizo colocar el puÑo a la altura del ombligo, ne dio un golpe en el mismo e hizo que mi propio puÑo de un giro y termine golpeándome en la nuca., se queja Gabriel, el .Sub-Moe. con rulitos de Gianfranco.


Por eso, la movida .Moe. está tomando ribetes policiales. .Recibimos a diario cientos de denuncias por maltrato físico a estos degeneraditos., dice el Subcomisario Enrique Castrogiovanni (47). .A algunos les arrancan mechones de pelo, otros son golpeados con martillos y palas, reciben golpes alternativos en el estómago y la nuca, o bien los hacen golpearse los cráneos entre sí. El trato es brutal, aunque se supone que es parte de la inicicación para, en el futuro, convertirlos a ellos mismos en .Moes… Se sospecha, sin embargo, que los casos no denunciados se cuentan por millares.


Víctor (27), veintisiete aÑos, actual gerente de la sede de una conocida cadena de videoclubes y ex .Moe., menciona también el maltrato psicológico que sufren los .Sub-Moes.: .En esa época yo andaba mal, tenía muchos problemas con mis viejos y andaba mucho en la falopa y en la pavada, como todos los pibes de ahora, y caí en esto de los .Moes.. Me la pasaba insultando a mis dos compaÑeros, les decía cosas horribles, como .Grandísimo Idiota., o .Cabeza de Chorlito., o los amenazaba de muerte diciéndoles .Recuérdame que te mate.. Lo peor es que ellos me lo recordaban, como muestra de la sumisión total que se le debe a un .Moe.. Por suerte salí de eso, estoy mucho mejor y hoy laburo por $1.200 de lunes a sábados y de 9 a 18 acá, donde atiendo a la gente que, viste, a veces se pone medio loquita porque no encuentra el video que quiere y te maltrata, en fin, hace tres aÑos les hubiera partido a todos el cráneo con una llave inglesa..


¿Y cómo nació la .Movida Moe.? .En Inglaterra, hace siete aÑos, pero viste cómo tarda todo en llegar acá, a partir de grupos como los Woman Haters, Malice in the Palace, Three Little Pigskins o Lovers of McIntyre, todos cultores de un rock duro con violín. Los Malice son los autores de Heat is On, el himno de los .Moes.., nos dice Nahuel. .Me hubiera encantado vivir los comienzos de la Movida Moe, hoy está todo medio desvirtuado. Viene un conchetito de Belgrano y por hacerle un piquete de ojos a la novia ya se cree que es un .Moe., y nada que ver, la cosa no pasa por ahí. .Algunos parece que no entienden nada., coincide Gianfranco. .El otro día, en un encuentro .Moe. que se hizo en San Telmo algunos venían con cuatro o cinco .Sub-Moes., y esa es cualquiera. Aparte si ya son más de tres capaz que se te retoban y te empiezan a devolver los cachetazos, ¿y ahí qué haces?.. Víctor nos muestra la cicatriz que tiene bajo el ojo: .Justamente, yo me retiré el día que mi .Sub-Moe. rapado se enojó porque le partí un caÑo de plomo en la cabeza .después de que él se dio vuelta con un caÑo al hombro y me pegó accidentalmente en la cara- y me metió una trompada mientras me gritaba cosas con una voz en falsete y después se tiró al piso y empezó a dar vueltas, lanzando unos chillidos. Me dio miedo…


Moda pasajera, movimiento juvenil o violencia, los .Moes. están aquí para quedarse. En una próxima entrega investigaremos otras movidas, como la de las .Emmas., chicas vestidas con catsuits de cuero que saben karate y andan siempre con un tipo de bombín y paraguas, los .Maos., jóvenes de la comunidad china que usan gorras con una estrellita, practican la vida comunitaria y andan con un librito rojo en alto, los .Omas., adolescentes que se visten de abuela, hablan alemán y cocinan strudel y kü y los .Memos., movimiento de jóvenes que, hartos de los dobles mensajes del mundo adulto, se comunican exclusivamente por escrito, con fecha y hora.


Post original

martes, 27 de mayo de 2008

¡Macabro preaviso de ausencia!





POR LA PRESENTE AVISO QUE MAÑANA, POR PROBLEMAS DE IMPOSIBILIDAD, no va a haber. No es ninguna novedad, porque últimamente hay poco menos que nada y por lo general sin avisar, pero se me ocurrió que, avisando, por lo menos hay éste -el de que aviso- y vamos subiendo el monto final. Tampoco se actualizarán comentarios, ya que el procedimiento de actualización se ha burocratizado mucho (Castrelli los modera, luego me los muestra a mí para que apruebe o desapruebe su moderación, luego yo lo consulto con mi gente, porque yo tengo gente -mi fiel asistente Kiriatos, Tranca y Busecca, aunque a veces también le mando un e-mail a Pandolfi, para lograr consenso-, luego de eso la cosa es revisada por una Comisión, un veedor, un Observatorio del Periodismo, un Jefe de Redacción -una medida que impuso José Pablo Feinmann-, un corrector ortográfico, luego vuelve a mí, luego a Castrelli y vuelta a empezar cinco o seis veces, o hasta que perdamos la cuenta. Ahí, recién ahí, el encargado de cosas técnicas aprieta el botón correspondiente).


Habida cuenta de eso, se pueden tomar el día. Los “libero”, por así decirlo. Pueden disponer. Lo único que el jueves estén desde tempranito -tipo 5, 5:30 a.m., como para compensar. Miren, una colección de máquinas pre-cinematográficas, un genial descubrimiento de El Oficio del Plumín y DJ P. presenta otro hiperclásico bailable.


Post original

Dato 1.650: Qué pasa si te caés en la Luna


caparros_th.gif




caparros.gifSi te caés en la Luna, caés más despacito pero te pegás el mismo golpe que en la Tierra, porque la fuerza del golpe depende de tu masa, en tanto que la velocidad depende de tu peso. ¡Mirá vos! (Fuente: El lector Fantomas, que dice que lo leyó .en por lo menos dos libros de Arthur C. Clarke, que era astrofísico, quien después fuera acusado de pederasta. Igual, un amigo de él lo defendió diciendo que nada que ver, porque el tipo era impotente. Por otra parte, los astronautas daban pasos cortitos por esta cuestión, y ellos se costearon hasta allá. Claro que esto podría haber sido una impostura para sacar ventaje en la guerra fría.. Probabilidades de exactitud: 178 %%, le tuve que rebanar un poquito por la parte de la pederastia)


Nota: Descuento que van avenir un montón de neeeeerds a decirme “eh, pero esto lo sabe cualquiera”, Bueno, YO no lo sabía y sigo siendo el dueÑo del circo, calenchu.


Post original

¡Denuncian los 7 niveles de desatención!





¿Está usted rodeado de gente que le habla? ¿Que se dirige a usted con el objeto de comunicarse? ¿Que le pide que haga .cosas., como tareas o trabajos (.cosas.), distrayéndolo de sus importantes ocupaciones personales que no se sabría muy bien decir cuáles son pero no importa?


¡Basta de preocupaciones! .Yo contra el Mundo. ofrece a continuación un rápido desglose de los 7 niveles de No Prestamiento de Atención, para que pueda usted distinguirlos y tomar las actitudes más acordes en cada caso.


NIVEL 1: La persona le habla, usted la escucha y su cerebro procesa con relativa eficacia el contenido comunicacional, pero a ud. no le interesa en absoluto lo que dice (la persona).


Actitud a tomar: Respuestas relativamente acordes a lo que le dice la persona, exhibición de un interés mayor al real acompaÑado de mirada fija e inteligente, una que otra repregunta o sugerencia que tiene que ver vagamente con el tema.


Resultado Final: La persona se va, usted la ve alejarse, piensa en el problema hasta el momento en que ésta desaparece por completo de su campo visual y luego borra el encargo de su cabeza completamente. Es posible que en el transcurso de la tarde usted se acuerde de nuevo del tema, sin terminar de entender de qué se trataba. No es para alarmarse, por regla general estos pensamientos desaparecen rápidamente, para que usted pueda seguir mirando cosas en Youtube.


NIVEL 2: La persona le habla y usted la mira, pensando mayormente en otra cosa (animales, problemas de pareja, la película que vio anoche, la situación mundial), aunque cada tanto las palabras del interlocutor penetran su .burbuja. y usted .por culpa de la vergüo las presiones sociales que vivimos en el día a día- se siente compelido a escuchar, pero como agarra los fragmentos del discurso por la mitad no entiende ni jota.


Actitud a tomar: Mirada en dirección al interlocutor, aunque debe hacer un pequeÑo esfuerzo para que los ojos no se le vayan al costadito o hacia abajo. En los esporádicos momentos de atención, se pregunta a la persona .pará, pará, ¿cómo era eso de recién?. o .¿me repetís de nuevo eso último?.


Resultado final: La persona se va y usted da media vuelta antes de que ésta se haya retirado del recinto. Antes de entregarse a sus actividades, hace un simulacro de archivamiento mental del asunto, adjudicándole un nombre .X., como por ejemplo .algo sobre el presupuesto..


NIVEL 3: La persona le habla y usted escucha los sonidos que emite (.gabba gabba, gabba, bongabonga woga woga.) pero éstos no alcanzan a ser decodificados por su cerebro, que está absolutamente ocupado en otra cosa, no siendo esta última necesariamente importante o vital.


Actitud a tomar: Mirada clavada al interlocutor para compensar la falta de atención, asentimiento con la cabeza programado para ser ejecutado periódicamente (de 30 segs. A dos minutos, depende de la duración de la charla), acompaÑado de un .Mhhh-mmmh. o un .Ajá., El esfuerzo para no mirar al costado .donde se desarrolla una charla más interesante- ya cobra cierta dificultad. Es conveniente, si es que se acuerda, que retenga una palabra del discurso de su interlocutor, cosa de que si alguien .un compaÑero de trabajo que escuchó la conversación o un mando intermedio- le hacen notar que se trataba de algo importante tipo que te pueden echar, ud. Pueda volver a consultar a la persona preguntándole, por ej: .Che, ¿cómo era eso de los remises del otro día?.


Resultado final: La persona se va, usted da media vuelta un segundo antes de que la persona deje de mirarlo, lo cual .si somos optimistas- puede hacerlo quedar como que ud. es una persona muy ocupada. El encargo no se realizará nunca a menos que alguien realice una presión enérgica, luego de tener una segunda reunión explicativa con ud (que concurrirá convenientemente unido de un anotador y una birome).


NIVEL 4: Ud. Tiene la vaga sensación de que alguien está perturbándolo, pero no éstá del todo seguro de que se estén dirigiendo a ud.


Actitud a tomar: Mirada firmemente clavada en el monitor de la computadora, donde se ve un e-mail escrito por ud. mismo o un video de Youtube con unos monos muy graciosos. Ante la percepción de la sensación descripta arriba, ud. emite unos .ajá., .mirá vos. o .dale. esporádicos, por las dudas. Puede ocurrir que la persona reaccione con disgusto, diciendo cosas como .Che, te estoy hablando., a lo que ud. contra-reaccionará repitiendo .no se sabe cómo- las dos últimas oraciones disparadas por el contrincante, como prueba de su sobrenatural capacidad de disociación y completa entrega al trabajo.


Resultado final: La persona se va, entre furiosa y desconcertada y ud. se siente notoriamente aliviado, pudiendo entregarse a sus tareas habituales con total normalidad. La tarea, afortunadamente, era una boludez y después se la olvida hasta el que te la pidió.


NIVEL 5: Ud. es arrancado de su ensueÑo por las perturbadoras palabras .Bueno, ¿puede ser para las cinco de la tarde?.


Actitud a tomar: Sobresalto y contemplación del interlocutor, que se aleja mirando unos papeles. Busca de ayuda entre los copaÑeros de oficina, a ver si alguien le informa de qué le estaban hablando.


Resultado final: La preocupación lo embarga por unos cinco minutos y luego vuelve a sus tareas habituales. Afortunadamente la tarea es posteriormente encomendada a otra persona.


NIVEL 6: Se entera, a través de una charla o reunión casual, de que alguien .de quien ud. se entera de su existencia por primera vez, sin tener muy claro quien es físicamente o a qué se dedica- le dijo o le pidió algo en algún momento de la semana pasada, acto comunicacional del cual ud. ni noticias, pero para sus adentros reflexiona que .esto bien puede haber pasado..


Actitud a tomar: Fingir que el trabajo está hecho y luego, asesorándose rápidamente entre bambalinas, realizarlo en veinte minutos a toda velocidad, o negar categóricamente que el pedido haya sido realizado alguna vez, y si no, .que me muestren el e-mail., para luego volver a la oficina a ver ese Youtube de los muÑecos esos que cantan la canción sobre el desayuno.


Resultado final: Ud. jamás se entera, ni vuelve a saber nada de esa persona, hasta unos cuatro meses después, en los que durante una charla logra encadenar protagonista del evento y nombre, y dice .ah, sí, está medio loca la mina esa, una vez me dijo que me pidió una cosa y nada que ver..


NIVEL 7: Ud. se da vuelta diciendo .uh, ¿vieron este video?. y comprueba que no hay nadie en su oficina, que por cierto está en llamas.


Actitud a tomar: No se arriesgue. No actúe por iniciativa propia. Siga las instrucciones. Y si no hay nadie, recuerde no tomar el ascensor y alejarse del siniestro en cuatro patas, por el tema del humo.


Resultado final: Usted es aclamado como un héroe, por quedarse para ver si algún compaÑero suyo estaba atrapado en el incendio. Es premiado con dos semanas de vacaciones, un bounus en metálico, una oficina más grande y todos sus compaÑeros se turnan para invitarlo a una cerveza al final de cada jornada laboral, para que cuente la hazaÑa, que será cada vez más grande y con más detalles.


Post original

lunes, 26 de mayo de 2008

¡Experto en catastrofismo declara la emergencia amarillista!





Escribe el Ing. Jorge Cubero Sosa

Experto en Catastrofismo Municipal

todosvamosamorir@ubbi.com


haciendo.jpgAfortunadamente, ya que no hubo solución al fenómeno del Humito Loco que se ha instalado definitivamente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, es notorio que lentamente nuestro organismo ha sufrido una serie de mutaciones (probablemente un mecanismo de dobles vejigas con filtro inteligente, crecido como una excrecencia marronácea sobre nuestros actuales pulmones, que le permitirán a las futuras generaciones seguir respirando incluso cloro y bromuro ferroso), adaptándonos completamente a este nuevo status quo.


En cambio, decididamente la ciudad de Buenos Aires NO-ESTá-PREPARADA para sobrevivir a la reciente invasión de carteles amarillos del Gobierno donde hay una gran .Hache. y luego dice .aciendo Buenos Aires., y que .según mi simulador de catástrofes- promete desatar una verdadera lluvia de .burbujas a punto de estallar. en no menos de 72 hs., por lo que recomiendo firmemente protagonizar escenas de pánico, suicidios colectivos, saqueos, terremotos y volcanes. Por lo que me aparece en la máquina son como 90 o 127, pero ofrezco las 3 principales como una simpel muestra de las desgracias inevitables que sufriremos en las proóximas horas, empezando, ¡ya!:


La .Burbuja del Atavismo Amarillento.: Cualquier estudiante de biología o etología o antroplogía o edición de programas del Animal Planet está en conocimiento de que, en la Naturaleza, el color amarillo significa .¡Cuidado!., o .¡Alerta!., o tal vez. .¡Guarda, guarda, se nos viene la noche!. o quizás .¡Sumbudrule!.. Este es el mecanismo que utiliza la famosa rana .dardo venenoso. amarilla, quien con sus motas amarillas y negras parece decirnos, cual una Advertencia Legal de la Naturaleza .¡Cuidado! No intentes comerme, o te atragantarás y morirás entre horribles dolores y lanzando una espuma negra por la boca. Válido para todo el territorio argentino excepto Santa Fe y Córdoba..


El mismo principio, grabado a fuego en lo más profundo de nuestros instintos carnales, se ha utilizado en la decoración de los locales de Mac Donalds -para que la gente se ponga nerviosa y se vaya de allí lo mas rápido posible-, y también en el color amarillo de las semáforos, que como todos sabemos significa .precaución., o en todo caso .precaución, te podés quedar adentro del semáforo así que metele.. ¡Pero a nadie se le ocurriría empapelar toda una ciudad, TODA, una ciudad habitada por conductores de automóviles, cirujanos, operarios de maquinaria pesada y demás ciudadanos que necesitan un contexto de cierta tranquilidad para trabajar! El constante .stress. producido por estos carteles, emitiendo el mensaje subconsciente de que cierto alimento es venenoso o que cierto funcionario gubernamental te está cagando, provocaría a la largo o la corta, más probablemente a la corta, una serie de microinfartos encadenados y simultáneos en toda la población de la ciudad, sin la posibilidad de que nadie quede vivo para aplicarnos un defibrilador!


En otros países, más serios, junto con los carteles amarillos el Gobierno reparte gratuitamente las correspondientes recetas de Prozac para evitar que el stress nos liquide a todos; pero estamos en Argentina, donde se estimula desde el Estado mismo la muerte por amarillismo.


La .Burbuja de la Multiasociación de Ideas Distractiva.: Nunca en la Historia de la Publicidad y el Marketing el más desaventajado estudiante de Escritura de Propagandas ha sugerido un .slogan. tan vulnerable al sabotaje físico o virtual por parte del eventual lector: .Haciendo Buenos Aires..


La profusión de palabras y frases para transformar el citado slogan en una frase denigratoria que invaden nuestra mente al leerlo es sobrecogedora: .DesHaciendo Buenos Aires., .Haciendo Mierda Buenos Aires., .Haciendo Pelota Buenos Aires., .Haciendo Huevo., .Haciendo Cagadas., .Lo hacía más alto, lo hacía más joven, lo hacía más buen mozo pare seÑora, me está deshaciendo., etc. Además del excesivo gasto en marcador indeleble que cientos de miles de gamberros de la Ciudad ya están realizando sobre los afiches .poniendo en peligro el desabastecimieto de marcador indeleble, lo que podría llegar a poner fin a las listas de compras, con las consecuentes hambrunas y sobreabastecimiento de comida que se desprenden de este potencial flagelo- la .distractividad., por así llamarle (y por inventar una palabra) impulsada en nuestras vulnerables psiques (ya socavadas por el amarillismo de los afiches) pone en riesgo la concentración necesaria para llevar a cabo nuestras más elementales tareas diarias, desde conducir un auto, realizar una operación neurológica o manejar maquinaria pesada, lo que eventualmente producir decenas de miles de muertes, conviertiendo nuestra ciudad en un escenario apocalítico.


En ciudades más serias gobernadas por funcionarios responsables, los .slogans. políticos están diseÑados por ejércitos de psicólogos, semiólogos e incluso humoristas políticos profesionales que .al igual que los ex .hackers. que trabajan para las corporaciones- testean las frases , hasta diselÑar frases de sentido unívoco e indestructible, verdaderos tanques soviéticos de la semántica. Pero vivimos en un país subdesarrollado, donde los publicistas, con una indolencia digna de mejor causa nos dejan todo servido (dicen que la otra alternativa a este slogan era uno que decía .¿Qué pintor?.).


La .Burbuja de la Connotación Negativa de la letra Hache.: Pero la .Burbuja. más grave es la producida por la inmensa .Hache. quye protaginiza el cartel. Ignoramos si es que en realidad el Jefe de Gobierno está intentando homenajear el rugby, en honor a sus orígenes de Zpna Norte, o si es un vano intento de hacerle competencia a la Hegemonía .K. (con la burda excusa de qu la .H. está antes de la .K.), o si está tratando de que el elector eventual deje de identificarlo con las iniciales .MM., que dan la sensación de que alguien está expresando dudas; lo cierto es que la fonética inglesa de la .H., cada vez más difundida entre nuestro pueblo, nos evoca inmediatamente la idea de que alguien nos está tirando el aliento en la nuca (o en el mejor de los casos, que un degenerado te llama por teléfono y te respira), con los consiguientes giros de 180° en medio de la calle .sólo por si las moscas., para vigilar, no sea cosa que, por las dudas, etc., lo que puede traer serias consecuencias en el desarrollo de nuestras tareas diarias (como conducir un auto, realizar una operación quirúrgica, manejar maquinaria pesada, etc.) y, por fin, la muerte generalizada por accidentes, distracciones y choques.


En metrópolis más modernas y CI-VI-LI-ZA-DAS, junto con la difusión de afiches, panfletos u otro tipo de comunicaciones gubernamentales que incluyan una gigantesca letra .H., se reparte a los ciudadanos en forma GRATUITA Y UNIVERSAL media docenas de calzoncillos de lata, con el objeto de infundir un mínimo seguridad psicológica; pero estamos en una ciudad y un país donde se pretende que a nuestras preocupaciones diarias sumemos el evitar ser víctimas casuales del llamado .vicio francés..


Por todo esto, solicito al Gobierno de la Ciudad el Inmediato reemplazo de los afiches por otros en color verde, con un mensaje menos equívoco (por ejemplo, .¿Qué pintor?.) y que incluya una gran letra .Jota., medidas que no evitaran la inminente e inevitable Hecatombe que nos aguarda pero harán nuestras últimas horas ligeramente más soportables.


Parte del .Articulo. que es en serio y por la que seré acusado de .hacer política., lo que es completamente cierto porque con las escuelas no se jode: Hoy a las 5 de la tarde se convoca en la Legislatura a todas las Cooperadoras de las escuelas de la Ciudad para discutir las SUBVENCIONES ELIMINADAS por el Gobierno de ¡MACRI! a la educación, por poner un ejemplo las subvenciones para excursiones -”qué querés, que encima que la escuela es gratis se vayan a pasear”, habría dicho cierto funcionario-, o por poner otro ejemplo la SUBVENCIóN PARA EL MANTENIMIENTO EDILICIO (para que de golpe si se rompe una puerta se PUEDA ARREGLAR).


Post original

Dato 679: La Máquina de Hacer Llover


caparros_th.gif




caparros.gifEntre los inventos argentinos, junto a la birome, el dulce de leche, las huellas dactilares y el bastón blanco para ciegos debería figurar la Máquina de Hacer Llover de Juan Baigorri Velar. El hombre inventa en los aÑos 20 una máquina que medía .el potencial eléctrico y las condiciones electromagnéticas de la tierra., pero pronto descubre que cada vez que la enciende, el cielo se cubre de negros nubarrones. Así, empieza a intentar hacer llover en diversos lugares de la Argentina con resultados dispares (por mencionar uno de sus éxitos, llueve en Santiago del Estero en medio de una sequía espantosa). Como todos dudan de su invención, Baigorri Velar promete hacer llover en Buenos Aires entre el 2 y 3 de enero de 1939. Corre el chiste de que .si no hace llover, a Baigorri lo van a Velar.. Afortunadamente, el fenómeno meteorológico ocurre y el funeral del ingeniero no se produce. ¡Mirá vos! (Fuente: El suplemento .La Página del craquelé. de una revista .Tío Landrú. del aÑo 1969 y fuentes de información complementarias que no vale la pena mencionar por cuestiones de espacio. Probabilidades de exactitud: 200 %%)


Post original

viernes, 23 de mayo de 2008

Pancho Medio Obsesionadito con el Tema Físico y que se ve que Algún Problema “Tapa” con lo de la Gimnasia, es Así como Yo te Digo


bigpancho_th.gif





(Enviado por Sir Lewis)


bigpanchosirlewis1.jpg


Post original

Dato 4.648: Los Lamed Wufniks


caparros_th.gif




caparros.gifUna tradición judía afirma que la existencia de 36 hombres inmensamente bondadosos, los Lamed Wufniks, justifica el mundo a los ojos de Dios: Si los Lamed Wufniks no existieran, Dios hubiera destruído el mundo hace rato. ¡Mirá vos! (Fuente: El lector Unservidor, que lo sacó del .artículo sobre Luis Piedrabuena del número 13 de la revista .Todo es Historia. de Félix Luna.. Probabilidades de exactitud: 197 %%, porque el nombre Lamed Wufnik es muy bueno. Suenan como unos Pitufos, ¿no?)


Post original

¡Y sigue y sigue y sigue!





espacio.jpg


Bueno, un chiste más sobre los del Campo y los del Gobierno, pero éste, además de estar hecho en 5 minutos, lo hice en el CO-LEC-TI-VO, que tiene más mérito porque así no les hago perder el tiempo.


El de más a la derecha es De Angelis o De Angeli, no sólo no sé como se escribe sino que me salió para el culo, pero asumo toda la responsabilidad por éste último hecho, no así por lo de tener un apellido parecido a otro que eso a esta altura es culpa de él.


Miren, el tema de Meteoro en el japonés original, un tipo que diseÑó una especie de edificio que parecen unas nubes lloviendo, un loco que se tomó la molestia de filmar unos fragmentos de .Pi-Pío., la obra maestra de García Ferré y lo puso en Youtube con la música de .Hawaii 5-0. (¡!!??) y unas fotos de islas griegas, nada más que para contagiarles mi amargura coyuntural.


Post original

jueves, 22 de mayo de 2008

Dato 4.647: Nombres creados a partir de la Metamorfosis de nombres preexistentes


caparros_th.gif




caparros.gifEn Venezuela, muchos niÑos son bautizados a través del método de la deformación de nombres preexistentes: por ejemplo, escribiendo al revés el nombre de uno de los padres (.Adnaloy.), o combinando el nombre de ambos padres (.Glendys., nacido de la combinación de .Gladys. y .Ernesto., o .Yolmar., gestado de la cópula de .Yolanda. y .mario.. ¡Mirá vos! (Fuente. Una compaÑera de trabajo que es venezolana. Probabilidades de exactitud: 200 %%, porque se costeó hasta acá, que es casi tan jodido, o peor, que costearse de acá para allá)


Post original

¡Revelan las 11 fantasías femeninas más frecuentes!





Escribe Iosune Olarticoechea

Ingeniera en degeneradismo recreativo

mepongoelpongo@ubbi.com


¿Quién de vosotras no os habéis entregado a sanas fantasíais sexuales en .ese. momento con tu chico, para elevar hasta el máximo vuestros sentidos y flipar a tope mogollón? ¿Quién de nosótrais no ha imaginado una orgía pansexual incluyendo a Goerge Clooney, Brad Pitt, Santiago Segura, Angeline Jolie y el conductor del programa .Que vamos a flipar, macho!. en ese .otro. momento con tu chico (por ejemplo, cuando estamos comprando en el supermercado), para hacerlo más interesante? ¿Qué mujer no habed proyectado en os vuestra cabeza una película digna de un verraco acusado de múltiples felonías sexuales en .aquel. momento con tu chico (cada vez que él os habla de algo)?


La Universidad de Estudios Degenerativos de Pamplona os ha publicado recientemente un trabájoid basado en una flipante encuesta realizada entre 10 millones de mujeres espaÑolas, donde os habéis detallan las principales fantasías sexuales femeninas. Para aquellas (y aquellos) que deseen enterarse de estas fantasíais, por morbo o porque capaz no tienen imaginacióin y necesitan pedir prestada alguna, paso a contárois cuáles son (éstas).¡Léedlas con tu chico y flipas juntos del morbazo!:


EL TéCNICO EN COMPUTACIóN: Todas las mujéreis, alguna vez, nos hemos calentado la cocorota con la idea de uno de estos jóvenes de hoy en día con amplios conocimientos tecnológicos, ya que todas imaginamos que tras esos rostros palidichos, esas gafas de montura negra que realzan el marco de sus rostros cubiertos por una capa sebácea y ese exceso de peso mal repartido se encuentrad un verdadero macho de armas tomar, con mucha líbido acumulada y especialmente mucha motricidáids fina en los dedos, lo que puede ayudarnos a tocar elc ielo con las manos, valgad la redundánciaid. ¡Y además, puede arreglarte el ordenador y el ratón en menos que canta un gálloid, o después de arreglar tu

ordenador y tu ratón (no sé si os me entendéisd, ja ja ja)!


EL DISEÑADOR DE OBJETOS DECORATIVOS: Pero nada se os compara ni on nos calientaid más la cocorota que estos muchachos que ofrecen sus objétois en los negocios de diseÑo de Barceloneta Hollywood, el barrio donde os se agolpan las tiendas más .chics. de toda vuestra EspaÑa: lámparas en forma de insecto, fuentes para poner piedritas, cubos de cartapesta, o el summum de la varonilidad: el constructor de velas aromáticas con olor a lavándaid o citronella. La sola idea de imaginar nuestro os cuerpo siendo masajeado por las manos cubiertas de cera caliente de uno de estos monstruos eróticus puede hacer tambalear las convicciones maritales de hasta la máis monogámica de las vírgenes de la olvidada y reseca puebla de Betanzos, de la Galicia profunda. ¡Y además, puede diseÑarte os un objeto de diseÑo en un tiémpoid menor al que te lleva reajustarte el sujetador!


EL CONDUCTOR DE PROGRAMAS INFANTILES: Puede que ese mameluco de mezclilla, esa gorra fucsia y la voz aflautada que cantaba .Vamos a comer gachas, vamos a comer gachas, tralalaloy tralalaloy. no lo revelaran, pero desde que os se destapó el escándalo sobre las .por decirloid suavemente- .inusuales. aficiones sexuales del Paquirrín, el conductor del programa infantil .¡Que viene Paquirrín!. (y que le han valido un par de aÑos en chirona y diversos juicios por paternidad intergenérica de cuatro alelos, la nueva felonía que es motivo de debate entre abogados y biólogos marinos de todo el mundo), ¿quién no quisiera caer bajo las rudas y pervertidas manos de estos chicos, incluso sabiendo que por ahí os salís medio traumatizada? ¡Y además, puede entretener a los chicos de tu pareja anterior (por las dudas no le dejéis sólois, ja ja ja)!


EL MINERO: Pero por supuesto todas seguimos soÑando con este clásico, el musculoso y rudo minero de carbón cubierto de hollín, que mientras os enceguece con la luz de su casco, te toma fuerte de la cintura, tose sus pulmones y en un rapto de furor puede aremetar contra vosotras a pala y pico al grito de .¡Todas sois unas rameras, basta, dejad de gritar, quiero quitar estas voces de mi cabeza, ahhh!. . Sin contar el calentamiento de os cocorota que produce en vuéstroids subconsicenteid la idea de un hombretón fornido y sucio intriduciéndoceed en un agujéroid bajo la tierr. ¡Y además, puédeid explorar un yacimiento de lignito, cuarzo, carbón o europio sin pedir ayuda ni lloriquear .pero si no sé manejar herramientas de minería y además no quiero entrar ahí, está oscuro y sale un olor feo. de vuestros chicos decepcionantemente metrosexuales que tratámois día a día!


EL VIKINGO: Pero por supuesto, el minero no pasa de ser una muchacha de internado .sin que nos cerremos a las muchachas de internado- puéstoid al lado de estos ejempláreis que nos calientan la cocorota cubiertos de pieles de lobo ártic, capas hechas con piel de asna joven y esos fálicos cuernos coronando sus casquetes de bronce. ¿Quién de nosovosotrais no os habéid soÑadoos con os ser raptada por un gigantón escandinávoos y os llevádooslaid a su guarida para luego ser esclavizada y colgada de un guinche para que los buitres suecos nos devoren vivas? (bueno, yo sí, pero tenéid en cuenta que soy muy desprejuiciada). ¡Y además, puede invadir y quemar una aldea en menos tiempo del que se os necesitáis para arrancaros los pellejítois del costado de las úÑais!


EL CAVERNARIO: Pero claro, el .vikingo. no pasa de tener la personalidad un bulto de ropa (de seda) abandonádoid sobre os la silla si lo comparamos con un cavernícola, con un hombre cubierto de pelo en pecho y espalda, que no pierde el tiempo en hablar (porque no conoce el lenguaje articulado) y que os muele los huesos a garrotazos para luego devoraros (en la etapa previa al tabú del canibalismo).¿Quién de nosótrais no se convierteid en la os más barata y repugnantemente lasciva de las prostitutas ante esta flipante mogollón idea? ¡Y además, puede enterrar a sus muertos, construir herramientas y ejecutar algunas formas rudimentarias de .arte. en el tiempo que necesitas para tatuarte un cartel que diga .Soy muy mala y merezco 400 nalgadas, SeÑor. en la parte inferior dela espáldaid!


EL ZIJANTROPUS BOISEI: ¡Pero al .cavernario. os dan ganas de azotarlo y gritarle .eres débil, eres débil. al lado de este espléndido ejemplar, que vivió en un medio ambiente más seco que los Australophitecus aunque no parece que fuera un ambiente pleno de sabana y que ante el cambio climático las especies de éste género recurrieron a la especialización de su aparato masticador para poder sobrevivir en un medio más seco y aparte presenta un fuerte diformismo sexual siendo los machos más robustos que las hembras! ¿O acaso no es el sueÑo de toda mujer adulta ser llevádaid a los éxtasiis de placer más flipánteis y elevados por ese paparato masticador especiualizádoid?


EL CELENTERADO: Y sin embargo, el Zijantropus Boisei pareceid un afectado estudiante de filología inglesa que cita frases de oscar Wilde y pide café con nata y el dibujo de un gatito hecho con canela en la superficie espumosa al lado del celenterado. El celenterado va al grano: no pierde el tiempo con frases románticas ni vanagloriándoseis de su cochazo nuevo. Como ese hombre honesto y brutail con el que todas vosotras soÑamos, el celenterado desprende fragmentos de su cuerpo del que nace un nuevo celenteradillo cada vez que tiene caliente la cocorota. ¿Qué os mujer no ha soÑadoid con ser poseída hasta la puerta trasera de las entraÑas por el fragmento del cuerpo de nuestro amante asexual, minetras nos grita .¡a la puta calle, perra, no te necesito; soy asexual!. Y yo sí.


EL PROTOZOARIO: ¿Pero qué mujer no ha soÑado con ser sometida sexualmente por un protozoario? Blando por fuera, blando por dentro, microscópico y con la consistencia de una baba repugnante. Pero, ¿acaso no es eso lo que buscamois, muy en el fondo, en todo hombre? ¿No fantaseamois toda ser acariciadas por las cosquilleantes cilias suaves y mórbidas de un paramecio? Bueno, bueno, yo sí.


EL CRISTAL MOLECULAR: Pero el protozoario parece una niÑita de dos aÑos vestida de osito panda, que se puso moqueta en el monoambiente y que estudia nouvelle cuisine al lado del cristal molecular. Acaso no soÑamos todas con os ser penetradas hasta la coronilla por la rígida y ríspida punta multifacetada de un cristal molecular? Qué, qué pasa, tía, yo sí, jolines, déjame en paz, tía.


LA ANTIMATERIA: Pero, ¿no es acaso el cristal molecular una nenaza vestida de pastorcilla mentirosa con un lunar al lado de los rosados labios regordetes de verraca que canta horrísonas cancioneis tirolesas mientras sirve té de menta en el jueguito de porcelánid china de su bigotuda y autoritaria tía al lado de la antimateria, la fuerza más destructivaid del Universo, el Tiranosaurio Rex de la galaxia? ¿Qué mujer que se os precie de tal no ha soÑado con la cocorota ardiendo el ser destruida átomo por átomo en un microsegundo por este cúmulo de energía oscura, de Maldad Cósmica, de Sauron de la Vida Real hasta llegar a nivekles de éxtasis capaces de tumbar un rascaciélois? ¿Vosotras no? ¿Pero que os pasáis??? ¿No tenéid sangre en las venas??? Andaid a inscribiros en un convéntoid habitado por piedras calizas, so cubos de hielo vivienteis, y estoy siendo muy generosa con lo de vivienteis!


En vunuestra próxima entrega, más reflexiones para la mujer os moderna.


Post original

miércoles, 21 de mayo de 2008

Dato 4.444: Chivilcoy


caparros_th.gif




caparros.gifEl nombre de la ciudad argentina de Chivilcoy significa “rodeado de agua”, lo cual no es cierto; ya que no tiene ese nombre por estar rodeada por agua, sino por un cacique que anduvo por ahí hace un tiempo. ¡Mirá vos! (Fuente: El lector Pablo(yo), que cita a .la colega MariaCe, que es oriunda de Chivilcoy y se costea constantemente hacia allí y además agrega que .El Ministro Randazzo es de Chivilcoy, una canción de Sumo nombra a Chivilcoy y hay una banda de rock, tambien. Protegées de Las Pelotas.. Probabilidades de exactitud: 197 %% porque no está claro lo del cacique, ¿el cacique se llamaba Chivilcoy? ¿Le pusieron .rodeado de agua. a un tipo? Mmmmm. Turbio. Igual muy bueno el dato del Ministro Randazzo, que no sé quién es)


Post original

¡Taller Literario te enseÑa a escribir noticias!





Bueno, acabáramos, me mato dando talleres literarios y ustedes van y tratan de aplicar mis enseÑanzas y son un fracaso. Un desastre. Como que me están haciendo quedar mal. Yo lo único que les pido .aparte del pago puntual de la cuota- es que no digan que estudiaron conmmigo hasta sacar un par de Nobels (o Nóbeles, no sé cómo se dice).


Hasta ahora te fue igual de mal con el guión cinematográfico y la obra de teatro, el instrucciones manual y el guión televisivo, el blosglogolsolglo y el humorismo, el libro y la poesía, la escritura de propagandas y la mar en coche. O sea, con todo te va mal, hagas lo que hagas y aparte hasta ahora ni una moneda. A esta altura ya te tendría que haber echado del Taller por bodrio, pero como soy bueno y magnánimo, mirá te voy a dar UUUUUNA oportunidad más, UUUUNA, pero UUUUUUNA para que alcances las mieles del éxito o, mirá, ni vuelvas (en todo caso mandame lo de la cuota mensual por correo).


Hoy aprenderán a escribir noticias (o .periodismo.). Me resistía a caer tan bajo porque la escritura de noticias es un robo: se limitan a transcribir al papel algo que pasó. Hay poca creatividad, salvo cuando hay que inventar noticias, pero eso es poco ético porque le estás sacando el trabajo a los escritores de libros. Además, trabajo para un medio con muchos periodistas que no quieren que ustedes les anden sacando el trabajo. Pero bueno, si viene, ponele, Oscar Cardoso o Daniel Muchnik y me dice .che, loco, no podés andar iluminando a todos estos pibes que después van y nos afanan las primicias, ya me perdí catorce Pulitzers por uno de tus entenados. yo le pondré el pecho a las balas.


Introducción: Una noticia es como una abocardadora de caÑos flexibles. Si no tiene la parte que abocarda, no sirve para nada. Veamos ahora las .partes. de la noticia:


EL TITULAR: El Titular es la parte de arriba de la noticia. Viene en letras más grandes y gordas y sería como un resumen de la noticia en dos o tres palabras, para que el que lo vea medio de costadito en el kiosco entienda de qué se trata inmediatamente. Un suponer, si la noticia consiste en que chocaron dos autos, el titular debe decir .Chocaron dos autos..


Hasta aquí, parece que fuera facilísimo, pero el .Titular. tiene sus sutilezas. Es muy frecuente que la noticia que usted quiere poner sea mentira, o que se la haya contado la vieja de al lado que sufre de mitomanía; entonces, para evitar un juicio, debe escribir el titular de tal modo que nadie esté muy seguro de lo que usted está diciendo. El truco más frecuente es el uso del .Modo Potencial., que son esas palabras que terminan en .ía.. Un suponer, .Chocarían dos autos..


Sin embargo, hay otras posibilidades. ¡Sea creativo! Por ejemplo, puede poner .Puede que hayan chocado dos autos., o .Capaz que chocaron dos autos. o .Quién te dice que chocaron dos autos. o .Chocaron dos autos, o no.. O .Yo no lo dije, pero chocaron dos autos.. O .¡Cof, cof *chocarondosautos* cofff!.. O .No te puedo decir..


Cuando es muy bueno (ponele que en los autos que chocaron iban Maradona, Isabel Sarli, Osama Bin Laden y el Papa), el .Titular. es revestido con el carácter de estrella y va en la tapa, solo, sin la noticia. Después, adentro, va otro titular muy parecido .que se queja amargamente de que .por un cachito así no me eligieron a mí.- con la noticia debajo.


LA .BAJADA.: La .bajada. son unas palabritas que van abajo del .Titular. y arriba de la .Noticia., y que resumen un poco la .Noticia. pero no tanto como el .Titular.. Es como el ni chicha ni limonada de las noticias. Un suponer: .El siniestro se habría producido en las inmediaciones del centro porteÑo, entre los ocupantes de los vehículos estarían el ex jugador de fútbol Diego Armando Maradona y otras figuras de la política y el espectáculo..


Pero la .Bajada. es fundamental. Supongamos que usted quiere enterarse de la noticia, pero no al punto de leer toooooooda la noticia, qué te creés, que no tengo nada que hacer en todo el día; pero el .Titular. resulta muy escueto. Entonces allí hace su entrada la .Bajada.. Es como una especie de zaguán de la noticia, para quien no se anima a entrar de lleno pero quiere espiar un poquito. Es bueno que la .bajada. incluya algúin nombre propio, para que el lector pueda, a la hora del almuerzo, fingir que está informado (.sí, terrible, leí que en uno de los vehículos estaba Diego Armando Maradona.).


Basado en la existencia de la .bajada., algunos medios están experimentando con el .Puentecito., que es un texto que va entre la .Bajada. y la .Noticia., y que es un poco más largo que la .Bajada., luego otro que se llama .El Portón., que es más corto que la .Noticia. pero más largo que el .Puentecito., y así cuatro o cinco .partes. intermedias más, para que el lector vaya entrando en la información en forma escalonada, para que no sea tan brusco. Incluso algunos medios muy de avanzada ya están experimentando con el .Sótano., un texto que va abajo de la .Noticia., que todavía es más largo y más detallado, incluyendo el peso, altura y árbol genealógico de cada actor y la historia tras el nombre de la calle donde pasó el siniestro y dos o tres especulaciones sobre cómo podría continuar la cosa (juicios, muertes, etc.). Eso sí, es para diarios que miden como dos metros.


LA .NOTICIA.: Acá estamos en el meollo de la cuestión, en la .cosa. per se, la columna vertebral, el relleno, el quid de la cuestión, la madre del borrego. Acá no quiero caer en el didactismo, así que dejo librado a vuestra creatividad y buen criterio cómo se escribe la noticia.


LAS .NEGRITAS.: Una vez escrita la .Noticia., es importante que el lector entienda cuáles son las palabras importantes (recuerde el lema principal del Periodismo, la Escritura y, por qué no, el Conocimiento Humano en general: .La gente es estúpida y para que entienda las cosas hay que metérselas a mazazos.), así que debe remarcar, con birome, las palabras importantes. Un suponer, la frase .Chocaron dos autos. debe leerse .Chocaron dos autos., porque acá lo importante es que pasó algo con autos, no que eran dos y mucho menos que hayan chocado, lo que es un poco bajón (de paso, dejamos abierta la puerta a la pauta publicitaria de la Industria Automotriz).


No escatime. Ponga .negritas. por todas partes, que aparte después -cuando le pasan la máquina que hace las .negritas. sobre la tipografía final-queda buenísimo, como en colores, moteado, como si la noticia fuera un Dálmata. Y ya sabe el temita que tiene la gente con los Dálmatas, se pone loca.


LOS INTERESES ESPURIOS: Como sabe todo el mundo, el periodismo cobra un sueldo pero también gana un montón de plata con el tema de los intereses espurios. Por ejemplo, con este artículo yo ya cerré un trato con Shell y Esso y Petrobrás al mismo tiempo, para ocultar el tema de que la nafta es tóxica, cosa que es mentira: ¡La nafta no es para nada tóxica, Shell, Esso, Petrobrás, Esso, Petrobrás, Shell!


Por cada interés espurio incluido en una noticia se cobra un dinero .X., Shell, Esso, Petrobrás, Petrobrás, Esso, Shell, pero hay que tener cuidado porque en una de esas en lugar de un interés espurio pone un interés espúreo, que es otra cosa.


Por supuesto, ustedes no pueden esperar, al principio de su carrera, poner intereses espurios de clientes importantes como Shell, Esso, Petrobrás, Petrobrás, Esso, Shell, Shell, Esso, Petrobrás, Petrobrás, Esso, Shell, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch. Capaz pueden poner un interés espurio del chino de la vuelta. O de una seÑora que haga trabajos de costura (que los haga mal, tipo que deje agujas en la ropa que te pinchan, porque sino no es un interés espurio sino un .chivo.). Y tampoco van a cobrar una guita .X. sino, qué se yo, jamón crudo, o productos de limpieza o un zurcido invisible (mal hecho).


Después de todo este trabajo, la noticia quedaría así:


CHOCARíAN DOS AUTOS


El siniestro se habría producido en las inmediaciones del centro porteÑo, entre los ocupantes de los vehículos estarían el ex jugador de fútbol Diego Armando Maradona y otras figuras de la política y el espectáculo


En el día de ayer, habrían chocado dos autos en Corralitos y Desembargador Barroso, lastimándose seriamente un montón de personas importantes, por lo menos más importantes que usted. Afortunadamente, según, no se habría producido ninguna muerte importante de estas personas. El reparto de las personas en los dos autos habría estado realizado de la siguiente manera: en uno, Maradona, Isabel Sarli y Osama Bin Laden, y en el otro, el Papa.


Fuentes policiales habrían informado que la cosa no fue culpa de la nafta, que no es tóxica para nada, nada que ver, qué te pensás, y que habría sido proporcionada por una o mas de las siguientes empresas petrolíferas: Shell, Esso, Petrobrás, Petrobrás, Esso, Shell, Shell, Esso, Petrobrás, Petrobrás, Esso, Shell, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch.


Después de esto, se cobra el suedlo del día, el interés espurio y a casa, a nominarte para el Pulitzer. En un próximo taller veremos cómo se escribe la parte de las necrológicas y cómo utilizarlas para hecerle bromas a sus amigos, Shell, Esso, Petrobrás, Petrobrás, Esso, Shell, Shell, Esso, Petrobrás, Petrobrás, Esso, Shell, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch.


Post original

martes, 20 de mayo de 2008

¡Macabra e Impúdica Exhibición Literaria!





NO POCAS VECES -UNA FORMA ELEGANTE DE DECIR “ALGUNAS VECES” O TAL VEZ “MUCHAS VECES”, NO Sé- ESTE “WEBLOG” ha permitido a sus visitantes echar una ojeada en la mágica galera; en la “cocina” (metafóricamente hablando, no es una cocina de verdad) de los artículos que hacen la columna vertebral del mismo (siendo la tira la cabeza y los miravoses, muÑequitos y cosos los brazos. Es como una persona que tiene tres brazos izquierdos y ningún derecho. Y pie no, pie no tiene).


Pero no muchas veces, por no decir “nunca” he permitido que se vea la “cocina” de un artículo frustrado, o un “no-artículo”. Por ejemplo ayer, que no hubo. No sé si lo notaron. Sí, ya sé, ustedes son así, espontáneos. En estos casos la cosa empieza más o menos la noche anterior, cuando se me ocurre una idea bastante jugosa antes de irme a la cama; algo gracioso, ligero y humano, y tan redondo que su escritura se desarrollará automaticamente, casi sin esfuerzo; al día siguiente, mientras planifico mi jornada de trabajo, repaso mentalmente las posibilidades de artículo de la fecha, ninguan de las cuales me convence por ser un bodrio, y es unos diez minutos antes de ponerme a escribir que recuerdo que había tenido una idea brillante, o pasable, que en mi nivel es casi lo mismo, entiéndase esto de la manera que prefieran.


Lamentablemente, en la totalidad de los casos no me acuerdo de qué trataba la mentada idea brillante. Sólo sé que la tuve. Por la sensación. Me acuerdo de la sensación de haber tenido una idea brillante. Como de que “Ah, ah, esa es buena”. Cuando esto ocurre, paso unos veinte minutos o media hora exprimiéndome la cabeza, mientras navego por internet y veo cosas en youtube. Y nada. Como mi tiempo de escritura es limitado (una hora y cuarto máximo), descaro la idea brillante y vuelvo a repasar mi “parrilla” (metafórica) de ideas, con el mismo resultado lamentable de antaÑo. La mejor detodas ellas, sin embargo, es impracticable ya que requiere un tiempo m´Ñas largo de desarrollo y ya perdí unos cuarenta minutos tratando de recordar la idea. Qué buena estaba la idea esa. Entonces, para ganar tiempo, pongo un “Mirá vos!”, que es fácil y ahí se me fueron otros quince minutos.


El “deadline” (metafórico, no nos pongamos trágicos) se aproxima y ya no hay forma de que descuente el tiempo con ninguna de esas ideas de mierda que releo en mi listita, que hay que remarlas y amasarlas mucho para que den poca vergû, así que me dedico de lleno a tratar de recordar de nuevo la idea brillante, la idea salvadora. Por supuesto, a esta altura ya me he preguntado cuatro o cinco veces si realmente tuve esa idea o si imaginé tenerla (cosa más que probable), o si imaginé imaginar tenerla. Aún así, me digo que de cualquier modo esa idea debe existir, debe existir en el Mundo Plátónico, ideal, de las Ideas para Weblogs, un mundo de Ideas Infinitas, donde las Ideas para Weblogs retozan libremente y sólo esperan a ser capturadas. Quien logre hacerse con la Llave, con el Acceso arcano a ese Mundo, tendrá el mejor weblog del planeta y capaz que le dan un premio “Bob” y todo. ¿Por qué no puedo yo, en la oficina, en medio de papeles, videos de Toutube y gente que grita cosas, acceder accidentalmente a ese País Mágico?


Por lo general, mentras pienso en eso viene el delivery de la comida. Cuando vuelvo repaso desesperadamente la “parrilla” y de golpe se me ocurre una idea que no es tan buena, pero tiene el mérito de ser nueva y fresca y no haber sido examinada como corresponde ni por tres segundos, y mientras le doy a la milanesa napolitana o las empanadas salteÑas escribo frenéticamente. Y a los diez minutos me doy cuenta de que es exactamente igual a algo que escribí hace unos catorce meses (comprobado a través de un rápido “auto-Googleo”), sólo que un poco peor. Así que abandono instantáneamente ese vano intento.


Entonces escribo alguna estupidez que me parece semi-graciosa, le agrego un link para que la cosa no sea una total pérdida de tiempo, publico y me retiro cubierto de oprobio. Miren, las 33 estatuas más raras del mundo (falta la del Quijote Raro de la Av. 9 de julio, que es rarísima).


Post original

¡Dejate de embromar con la nueva carrera!





La Universidad .Yocontraelmundo. de Ciencias de la Gente, porque acá si estamos con alguien es con .la Gente., está a punto de abrir la nueva Carrera de Licenciatura en Estar Hinchado las Pelotas.


El programa -si te ponés tan en puta de que querés saber de qué se trata- se detalla a continuación (consúltenlo y déjense de joderme la vida):


PRIMER AÑO: Introducción al Resoplido: Resoplido suave, mediano y grande, hasta llegar al Resoplido Mayor (conocido como .El Huracán.). Debate: ¿Sirve el Resoplido si el que está al lado no lo escucha y no te pregunta .Eh, loco, qué te pasa.? Discutimiento Obsesivo 1: Contradicción Vehemente de Cada Cosa que Dice tu CompaÑero de Oficina que se Sienta Medio atrás Tuyo. DiseÑo de Hipersensibilidad: Taller de GruÑidos cuando tu Jefe te Pide Algo. Inconformismo Locatario Básico: Se estudian a fondo (División Política, Clima, Cultura e Hidrografía) los lugares donde uno querría estar en lugar de donde se está efectivamente (Módulo 1: De Albania a Dinamarca).


SEGUNDO AÑO: Alejamiento de Gente: Resoplido Aplicado, Introducción al Chistido, Taller de Cara de Pocos Amigos y, por fin, cómo mantener una conversación de media hora con alguien sin quitar los ojos de la computadora. Discutimiento Obsesivo 2: Defensa apasionada de la .cosa. que atacabas hasta ayer. Calistenia Basica: Levantamiento de la Silla para dar Cuatro Vueltas en Círculo Mientras se Mascullan unas Cosas y luego Sentarse de Nuevo. Ventana 1: Cómo mirar a través de ella mientras se piensa en cosas feas. Respuesta Brusca 1: De .Ahora no puedo. a .Dejate de romper las guindas, forro, sos peor que la sífilis, decí que me pagás el sueldo que si no terminábamos mal. (incluye un taller opcional sobre cómo buscar trabajo en los Avisos Casificados). Mirada Torva Aplicada: Este aÑo el módulo girará en torno al debate .¿es indispensable entrecerrar los ojos para ejecutar una mirada torva?.. Ciencias de la Depresión: Cómo irse a dormir aunque sean las cinco y media de la tarde y haya un solazo que parte la tierra. Inconformismo Locatario Medio: De .Djibouti. a .Haití..


TERCER AÑO: La Carrera se funde con el Curso de Tarjetería EspaÑola de la Universidad, debido a la sobreabundancia de vacantes (la mitad del estudiantado abandona la carrera al gruÑido de .ya me tenía recontrapodrido hasta el forro de las pelotas la carrera esta del orto para pelotudos.). Introducción a la Tarjetería General: ¿Qué vendría a ser más o menos una tarjeta, y qué forma tiene? Discutimiento Obsesivo 3: Cómo seguir una discusión aunque el otro tipo se haya rendido, te haya pedido perdón e incluso te haya ofrecido dinero en efectivo con tal de pasar a otro tema. Ciencias de la Vueltecita: Introducción. Vueltecita a la Manzana, mirando el Piso. Máster de Resoplido: se intenta voltear un seÑor de ochenta kilos con el aire expelido. Respuesta Brusca 2: De .¡Dejame en paaaaaz!. a (con los dientes apretados) .Andate-de-mi-vista-ya-mismo.. Hipersensibilidad Avanzada: Las mil formas de decir .¿Por qué me decís eso?.


CUARTO AÑO: Estudio Integral de EspaÑa: Su Historia, su Gente y cómo se relaciona todo esto con la Tarjetería. Ciencias de la Vueltecita 2: Se intenta cubrir cuatro manzanas a la redonda. Sobreactuación del Hinchamiento de Pelotas: Técnica en Arrojado de la Cabeza hacia Atrás mientras se grita .¡Arrghhh, no puedo creer que sean tan boludos!. Inconformismo Locatario Avanzado: De .Holanda. a .Myanmar.. Respuesta Brusca 3: De .Andate a Cagar. al puÑetazo liso y llano. Quejidos 1 y 2. Gemidos 1, 2 y 3. Ruidos Guturales Indefinidos 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7. Regodeo en Fantasías de Vandalismo Básico: Del pinchamiento de gomas imaginario al sobre con un sorete en la puerta del vecino virtual. Ingeniería en Evaluación del Pensamiento Ajeno: Se debatirá la veracidad de la siguiente teoría: .¿Es posible que todos los demás sean unos completos idiotas y que no entiendan un carajo de lo que digo?.


QUINTO AÑO: Introducción a la Tarjetería Europea. Introducción a DiseÑo de Cosas de cartulina espaÑolas. Ciencias de la Vueltecita 3: ¿Qué ocurre si al volver de la Vueltecita no se te pasó? Discutimiento Obsesivo 4: Cómo discutir con uno mismo, y ganarse, y enojarse poque perdiste. Ingeniería en Cambiamiento Total Imaginario de Vida (incluye un Seminario de Autoevaluación para saber si uno se sentiría cómodo en un Monasterio y otro de Regodeo en la escena en la que te vas de la oficina diciendo .chau, me pudrí, muéranse, hatajo de fracasados.). Inconformismo Locatario más Avanzado: De Namibia a Yugoslavia. Teología: De .Uy, Dios Mío, qué Pelotudo. a .Pero será de Dios.. Ventana 2: Cómo mirar a través de ella pensando cosas espantosas y detenerse justo justo antes de que te dé el impulso de tirarte, del que capaz cuando te estás cayendo te arrepentís. Taller de Dibujitos Garabateados representando demonios y ahorcados y penes y cosas así.


SEXTO AÑO: Siguen las deserciones .acompaÑadas por una renuncia masiva de los docentes, que dicen .no, los pibes de hoy son unos anormales, hasta acá me tienen, yo si no se reimplantan los castigos físicos, vara, rama de abedul y granos de maíz en el piso no vuelvo.- y se funde la carrera con los alumnos de la carrera de Licenciatura en Caligrafía Cursiva Inglesa. Historia de Inglaterra 1. DiseÑo de Curvas. Introducción al Alfabeto. Tarjetería Aplicada a la Cosa EspaÑola (incluye Taller de Emoción porque .ya casi casi estamos ahí, eh, en la Tarjetería EspaÑola per se.). Ciencias de la Vueltecita 4: El Portazo antes de la Vueltecita. ¿Herramienta Indispensable o gesto que te Hace Quedar como que sos Medio Histeriquito? Mirada Torva Aplicada 2: Sostenimiento de Mirada Muy Serio mientras alguien medio desubicado con quien no tenés mucha confianza te hace chistes y observaciones personales sobre Vos. Inconformismo Locatario Avanzadísimo: De Zambia a Zimbabwe. Mascullamiento. Murmuración. Masticamiento de Saliva. Ingeniería en Evaluación del Pensamiento Ajeno 2: Se revela la verdad: Y sí, son todos idiotas.


La carrera tenía un doctorado pero francamente hasta acá estoy de la carrera, hasta acá, así que la dejamos así y no sé si así y todo tengo ganas de inscribirte, mirá, llamame otro día, será de Dios.


Post original

Dato 4.242: Gitanos


caparros_th.gif




caparros.gifLa palabra .gitano. proviene de “egiptano” porque antaÑo se creía que los zíngaros provenían de esa región (Egipto). ¡Mirá vos! (Fuente: Ariel Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Meche, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Meche, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesc

h, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Meche, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Meche, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Meche, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, M

esch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Meche, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Meche, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Meche, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch,

Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Meche, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Meche, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mes

ch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Meche, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Meche, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Meche, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, M

esch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Meche, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Meche, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, compre .Moriremos como Ratas., Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mes

ch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Meche, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Meche, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Meche, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch,

Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Meche, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Meche, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Meche, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch

, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch, Mesch


Post original