P. nos recibe una vez más en su hogar con la hospitalidad que lo caracteriza. De elgante polera negra y boina, nos ofrece una copa de absenta apenas tibia mientras se sienta en su piano blanco a improvisar una melodía .horrible, pero bueno, no es la música su especialidad.
A lo largo de esta serie de entrevistas que vengo llevando con este clásico de la literatura viviente, hemos hablado de lenguas clásicas, de arte, de ciencias, de epistemología, del encanto del césped cubierto de rocío durante un tórrido mediodía en el desierto de Atacama, de cetrería y de decoración de tortas para cumpleaÑos infantiles. Pero acaso cierto pudor por parte del escritor no hemos ido al punto, no hemos intentado desentraÑar el fondo de lo que interesa al lector: ¿Quién, o qué, es P.?
¿Cómo se definiría, Maestro?
P: (Suspira). Creo que no soy el más indicado para definirme a mí mismo, pero… Quisiera que no me consideraran un .Maestro., porque yo me siento muy lejos de ese .título. que con tanto cariÑo me han investido mis lectores. Yo más bien me considero un .atorrante., un pibe de barrio, de casas con parra y calle de tierra, que por azares de la existencia se ha dedicado a la literatura. Nunca dejé a los amigos de la esquina, y cuando necesito pensar me voy al café de siempre, o me junto con los muchachos para jugar un picado. ¡Todavía tengo a mi perro .Garufa., aunque embalsamado, frente a la puerta, para que me reciba como cuando era pibe!
¿Y no se contradice eso con su nacimiento en el seno de una acaudalada familia? Acá dice que nació en la calle Arroyo y que concurrió al colegio St.Thomas, en San Isidro, que y que ya a los 7 aÑos conocía Europa, New York y Hong Kong.
P: Sí, si. Exacto. Es verdad lo que decís. A veces uno idealiza la propia infancia.
También dice que nunca tuvo perro (me temo que el perro que usted seÑala es un galgo de cerámica).
P: No, no, sí, sí. Es como decís. Pero te puedo asegurar que nunca me sentí cómodo con mi origen. Es como si me hubiera rebelado siempre contra mi destino de cajetilla. Por eso siempre fui un poco .tarambana., muy de ir a la milonga, al cabarute, de alternar con vagos, borrachos y prostitutas. Probé toda clase de substancias prohibidas y me negué a ir a la universidad. ¡Me expulsaron de ocho colegios distintos! Mis viejos ya no sabían qué hacer conmigo.
Claro, yo tengo otra información. Acá dice que estuvo en el Cuadro de Honor durante toda la secundaria, que estudió Derecho, igual que su padre, y que su promedio fue de 9.97. También dice que se casó con la hija de uno de los mejores amigos de sus padres, una chica de excelente familia. Por Iglesia. Tuvo tres hijos, usted quería tener cuatro, pero sus padres tuvieron una .charlita. con usted y desistió.
P: Sí, bueno, es cierto. Lo que pasa es que siempre fui un fanático del estudio, desde muy chico para mí lo más importante fueron los desafíos intelectuales. Te diría que era un poco .freak.; un .nerd., un poco marginado, un verdadero obseso del conocimiento. Los profesores no sabían cómo responder mis preguntas que siempre fueron intelectualmente transgresoras. Ya desde joven empecé a juntarme con otras figuras de la intelectualidad porteÑa, para sacar revistas de literatura y discutir qué modelo de país queríamos, siempre desafiando al Poder.
Acá dice sin embargo que en el ambiente de la literatura mucho mucho no se lo conocía, que .era un cortado. (sic Roberto Arlt), que siempre decì.bueno, chicos, yo me voy para casa que tengo que acostarme temprano., porque trabajó en el estudio de su padre hasta los cincuenta aÑos. También tengo el testimonio de los profesores, que lo recuerdan con mucho cariÑo porque nunca preguntaba nada.
P: ¿Dónde dice eso?
Acá, en este papelito.
P: Puede ser. Yo era un poco tímido. Un poco reprimido, tal vez. Mientras los demás participaban activamente en el colegio, yo me quedaba un poco .colgado. en mi mundo interior, imaginaba novelas enteras, universos de fantasía, países fabulosos habitados por hombres con cabeza de perro y dragones, y me ponía a dibujar guerreros heroicos y excitantes mujeres vampiro; tal vez por eso…
Perdón, perdón, acá . en este papelito .tengo el testimonio de una psicopedagoga, de un electroencefalograma que le hicieron una vez, y parece que usted no se imaginaba nada de eso.
P: Puede ser.
¿Y qué nos puede decir de su participación en la Liga Patriótica, nuestros nazis criollos?
P: (Frunce el ceÑo) Bueno… Esa es una mancha en mi pasado que siempre quise olvidar. Supongo que tuvo que ver con falencias en mi educación, de mi formación. No hay día en que no me arrepienta de…
¡Perdón, perdón! Me equivoqué. Estaba viendo otro papelito, uno de otro escritor. Se me confundieron los papelitos.
P: ¡Claro, claro, justamente yo no me acordaba de nada de eso!
¿Por qué no me dijo nada?
P: No sé, usted parecía muy seguro de lo que decía. Parecía que se había preparado mucho.
…
P: Soy un poco inseguro.
Bueno. Sigamos. Usted, en otras ocasiones, se ha definido como .mediocre, alcahuete y sexualmente impotente.. ¿Sigue teniendo esta opinión de sí mismo?
P: (Frunce el ceÑo) ¿Cuándo dije eso?
En su autobiografía. Acá dice.
P: Bueno, probablemente fue una .boutade., una .provocación. muy típica mía, ¿no?
Sin embargo, tengo testimonios de sus colegas, sus compaÑeros del partido comunista (muchos estuvieron en la cárcel debido a sus denuncias), e incluso de su esposa, que testimonian…
P: ¿Seguro que no se confundió de papelito de nuevo?
A ver… No. Acá está, ¿ve? Datos de .P..
P: ¿No puede ser que sea otro P.? Hay muchos escritores que empiezan con esa letra.
¿Esto no es Desembargador Barroso 4567?
P: ¡No! ¡Eso es al lado!
¡Perdón, fue una confusión! Me confundé con el escritor de al lado.
P: ¡Claro, claro, si yo ni siquiera soy escritor! ¡Soy técnico de sonido! Incluso ahora que me acuerdo mi inicial no es .P. sino .T..
Ya me parecía que era muy distinto a la foto. ¿Ve?
T: ¡Pero si esa foto es de Bob Marley! ¡Y no era escritor, era músico!
¡Ah! Ya veo. Es la típica broma de iniciación entre periodistas. Son tremendos los muchachos de .La Vascongada..
T: ¡Pero si eso no es un diario sino una empresa de lácteos!
Bueno. Ya veo. Creo que han llevado la broma demasiado lejos. Voy a tener que hablar con Recursos Humanos.
T: Suerte.
Contracomentario preventivo: “Búuu, Podeti, pará de robar, robá, muy largo, muy corto, escribí más, escribí menos, dame, dame, dame, tomá, tomá tomá, amamantame, tapame con una frazada, contame un cuentito con animalitos y unicornios, soy un tunante desagradecido y malo, merezco unas nalgadas, no sé lo que quiero, aguante los Redondos y la Bersuit, mueran los redondos y la Bersuiiiiiit.”
No hay comentarios.:
Publicar un comentario