Frases para decirle a tu hijo de cuatro aÑos cuando querés ver “Nueve Reinas” por la tele y necesitás mantenerlo interesado para evitar que haga un berrinche y te obligue a poner el Cartoon Network:
-“Sí, sí, exacto, esta película es de terror.”
-“No, ese seÑor de barbita no es un fantasma.”
-“No, el rubio cabezón con cara de dormido tampoco es un fantasma”
-“En realidad no hay fantasmas en esta película. Pero igual es de terror.”
-“Porque sí, porque tiene suspenso.”
-“Suspenso es cuando no sabés lo que va a pasar, pero es algo muy misterioso.”
-“Lo misterioso en este caso es que van a hacer una trampa.”
-“No, todavía no hicieron la trampa. Ya la van a hacer.”
-“Sí, el seÑor de barbita es malo. Bah, más o menos. Es malo, pero no es tan malo como el Guasón. O como el Duende Verde.”
-“Y, es malo porque va a hacer una trampa.”
-“No, el cabezón también es malo. Más o menos. También va a hacer la trampa.”
-“Y, no, no hay bueno. No aparece todavía.”
-“No, la trampa todavía no pasó.”
-“La trampa es que van a vender una cosa que no es de verdad. Unas estampillas.”
-“Estampillas son esas cosas que se pegan en los sobres.”
-“No, no son figuritas. Son estampillas.”
-“Bueno, sí, son figuritas. Pero en este caso van a vender unas figuritas que no son de verdad. A ese seÑor de los anteojos que habla raro. No, no es un fantasma.”
-“Habla raro porque es de otro país, de EspaÑa.”
-“EspaÑa es ese país a donde va Bugs Bunny cuando hace de torero, cuando le mueve esa tela roja a un toro para que él lo esquive. Ese país es EspaÑa y ese seÑor de anteojos al que le van a vender las figuritas que no son de verdad es de ese país.”
-“No, todavía no lograron hacer la trampa. Falta.”
-“Uuuuh, ahora les robaron las figuritas esos motoqueros y se las tiraron al río. ¿Viste? Se las tiraron al río.”
-“Bueno, no me hables así, ya sé que entendiste, yo te cuento.”
- “No, no pudieron hacer la trampa.”
-“Ahora van a hacer otra trampa que es venderle las figuritas de verdad.”
-“No, vender no es algo malo. Bah, depende. En realidad… (Piensa. Decide no ponerse a hacer un discurso contra el capitalismo) No, bueno, no es algo malo.”
-“Y… No, en realidad ahora no están haciendo ninguna trampa. Van a comprar las figuritas y después las van a vender.”
-“La trampa ya va a venir. Creo.”
-“Y, el cabezón se enojó porque el de barbita le pidió plata.”
-“No, pedir plata no es algo malo.”
-“Lo que pasa es que el cabezón cree que el de barbita le está mintiendo, que le quiere hacer la trampa a él. En realidad el de barbita no le quiere hacer trampa, quiere comprar las figuritas para venderlas.”
-“Ahora consiguieron las figuritas. No, la chica esa no es mala. Está enojada con el de barbita, por eso está todo el tiempo con esa cara. No, no es un fantasma.”
-“Y, ahora el seÑor de anteojos quiere que la chica le lleve las estampillas.”
-“Porque la quiere mucho.”
-“La chica sigue enojada. No quiere subir, pero a cambio le pidió que le cuente al hermano de ella y de el de barbita que le hizo algo feo (al hermanito), que le robó plata.”
-“Sí, el hermanito se enojó y le pegó, es muy gracioso.”
-“Ahora parece que ya está, la chica fue a ver al seÑor de los anteojos y le pudo vender las figuritas, pero tardó toda la noche porque el seÑor la quiere mucho, quiere ser el novio y no quería que se fuera. Ahora la chica le pegó al de barbita porque sigue enojada, porque no le gustó ir a ver al seÑor de los anteojos.”
-“Sí, ya está, hicieron la trampa. Aunque no fue una trampa trampa. Igual esperá que ahora va a pasar algo.”
-“Le dio un cheque, ¿ves? Es un papelito que sirve para que en un banco, que es ese lugar donde vamos siempre a apretar unos botones para buscar plata, le den plata a cambio.”
-“¿Ves? Ahora llegaron el banco y hay un lío bárbaro, parece que no tienen más plata y no les van a dar nada.”
-“Ahora el de barbita y el cabezón están muy tristes porque no tienen plata.”
-“Uuuuuuh, ¿ves? Mirá, ahora el cabezón se encuentra en ese lugar con todos los que fueron viendo antes, el seÑor de los anteojos, los de la moto, la abuelita esa que le vendió las figuritas, ¿ves? En realidad no era verdad lo que decían, estaban todos mintiendo, como jugando a que eran otra cosa. Sí, mentir está mal, pero en este caso le mintieron al de barbita que era muy muy malo y le hizo algo feo al hermanito. Mirá, está la chica, es como novia del cabezón, ¿ves? Igual no está bien hacer trampa. No hay que hacerlo. No, el cabezón no es malo, pero tampoco está bien lo que hizo. Porque no, no hay que mentir. Y, el bueno no aparece. No hay. El cabezón es como si fuera el bueno, aunque no es bueno, no está bien lo que hizo, pero el de barbita era más malo. ¿Entendés? ¿Te gustó?”
-“Sí, ahora podemos ver Scooby Doo.”
Publicado a las 11:34 p.m.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario