viernes, 7 de octubre de 2005

¡DR. TRANCA EXPLICA CóMO COMPORTARSE MASCULINAMENTE EN LA AUTOPISTA!





Drtranca.gifEscribe el Dr. Tranca

Premio Nobel de Facto de la Medicina Ilegal

ayudemedrtranca@ubbi.com



¿ES NORMAL QUE MI PIE APRIETE INVOLUNTARIAMENTE EL ACELERADOR CUANDO VEO A LO LEJOS QUE UN PEATóN ESTá CRUZANDO?


Sí, esto es completamente normal y no debe preocuparse. Es un atavismo que proviene de la época en que los seres humanos sobrevivíamos gracias a la caza (y los seres humanos maricastaÑuelas a la recolección), y nos lanzábamos a toda velocidad, al grito de “¡Comida!” cuando veíamos nuestra presa a lo lejos. En este caso, el peatón es la presa (aunque yo prefiero llamarlo “el enemigo”, un pequeÑo vicio debido a mi experiencia militar), y como le dije, no debe preocuparse. ¿Por qué? Porque usted está arriba de un automóvil que pesa una tonelada o más. Diría que el que debe preocuparse es el peatón (el enemigo), que para eso están.


¿QUé HAY DE CIERTO EN QUE CUANDO CAMBIO DE CARRIL DEBO UTILIZAR EL GUIÑO?


Tranca, tranca. Sentémonos a reflexionar un minuto, por favor. Una de las enseÑanzas que recibí durante mi breve experiencia militar es que no es conveniente suministrarle información al enemigo (en este caso, el resto de los automóviles). Considero que el enemigo es lo bastante mayorcito para averiguar por sí mismo lo que tengo que hacer, que yo no soy su papi para andar avisándole “ah, voy a hacer esto y voy a hacer lo otro”, y aparte a mí eso de andar marcando tarjeta y dejando que me controlen no me va. Por otro lado eso de estar prendiendo y apagando lucecitas como si fuéramos un árbol de navidad con ruedas no me parece muy muy muy de hombre.


¿PERO ENTONCES POR QUé LOS AUTOMóVILES TIENEN GUIÑO?


Uy, Dios Mío, parece que hoy hay que explicarles todo, no se puede creer. Tengamos en cuenta que los automóviles, por una cuestión de marketing, también son vendidos a mujeres. Es normal que la mujer, por su natural coquetería, y por un atavismo biológico que la induce a adornarse para atraer al macho, para tener hijos y que le dé plata para comprarse algo, prefiera que el automóvil cuente con algún elemento llamativo y cosmético, como guiÑos, balizas, limpiaparabrisas, burros de arranque y condensadores de flujo.


¿ENTONCES TAMPOCO RECOMIENDA EL USO DE LA BALIZA?


A ver si nos detenemos a reflexionar un poquito de vez en cuando, por favor, que no trae cáncer. En mi breve experiencia militar – que no sé si debo aclararlo, pero consistió en ver muchos de esos especiales sobre la segunda guerra mundial que dan todo el tiempo en el History Channel – he aprendido que si tenés un tanque no hace falta que vayas con un cartel que diga “miren, acá hay un tanque” (aunque al chino ese que se puso delante de un tanque tal vez le hubiera venido bien). Poner la baliza cuando nos hemos detenido – por ejemplo para tomar unos tragos contemplando el puerto desde lo alto de la autopista mientras pensamos en cosas de hombres – es completamente ridículo: si el tipo que viene atrás necesita una lucecita de colores para percibir la presencia de una mole de hierro de una tonelada o más, entonces se merece salir en todos los diarios por un trágico accidente. (También, probablemente, nos llevará puestos a nosotros, pero será en nuestra ley).


¿ENTONCES EN LíNEAS GENERALES USTED ESTá EN CONTRA DE LA COMUNICACIóN COCHE A COCHE?


Por favor, seamos civilizados y no usemos la palabra “comunicación” a estas horas de la maÑana que me descompongo un poco (Permiso, voy a vomitar y vuelvo. Ya está). NO, seÑor, no creo en la c… Ya vuelvo. Listo. Sí creo en una única seÑal, que se da una única vez y de favor y ya estás avisado y después a llorar a la iglesia, que es contar con un enorme y potente coche de origen americano, rojo y con unas llamas pintadas a los costados, con el cual le estoy dando al resto de los automovilistas (el enemigo) un mensaje muy claro: “No te metas conmigo que después de la juerga de ayer me levanté de mal humor y en cualquier momento me desgracio para toda la vida pero me llevo a unos cuantos conmigo”. Tal como los reptiles de colores flúo del Amazonas, que avisan mediante estos brillantes colores su condición de ponzoÑosos, este mensaje debe ser más que suficiente, y por cierto diez millones de veces más efectivo que el guiÑo y otros chirimbolitos de delicado efebo sin pelo.


¿LA BOCINA TAMPOCO ES MUY MUY MUY DE HOMBRE?


Ser hombre no significa que estemos impedidos de expresar nuestros sentimientos (que se reducen a bronca, hambre y victoria, y alguna combinación entre esos tres sentimientos); la bocina es el medio más idóneo para esto. En lo personal yo he desarrollado una técnica de bocinazo bastante ajustada, con la que puedo reproducir, con una modulación casi humana, la palabra “pelotudo”. En diciembre estaré dictando un seminario para enseÑar esta técnica, si es que el maricastaÑuela de Podeti accede a mi propuesta de que él y los suyos se vayan a vivir por un mes a lo de un familiar, así podemos concentranos sin molestias.


YO Sé QUE ME ESTOY GANANDO UNA PIÑA, PERO, ¿QUé OPINA DEL CINTURóN DE SEG…?


¡A dormir! Bueno, le va a doler un poco la mandíbula cuando me despierte pero tampoco voy a aceptar guarangadas en este espacio (en enero estoy por dar un curso de piÑas virtuales, si logro que Podeti me deje cuidarle el perro cuando se vaya de vacaciones. Aunque primero tengo que conseguirle un perro).


Tranca y como consejo gratis nada de sacar fotos con el telefonito que para eso más vale que se compren un tutú rosa y salgan a bailar diciendo “Guachi guau, soy la Mariquita Sánchez de Thompson del siglo veintiuno”.


Publicado a las 09:12 a.m


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