La cría de caballo y burra se llama burdégano. Como los mulos son más útiles que los burdéganos, el hombre se dedica más ampliamente a la cría de los primeros. El burdégano presenta formas menos perfectas, es de menor tamaÑo y tiene las orejas más largas, como la madre. Del caballo conserva tan sólo la cabeza, que es larga y delgada; las ancas, que son amplias; la cola, peluda en toda su longitud, y el clásico relincho. También revela el carácter perezoso de la madre. Pero el caballo y la burra no se aparean nunca por propia voluntad, por lo que la cría de burdéganos exige el concurso del hombre: por otra parte, entre caballos y asnos en libertad existe siempre un odio que acaba en encarnizadas peleas. El asno, en cambio, se une voluntariamente con la yegua, que por cierto no parece aceptarlo de buen grado. ¡Mirá vos! (Fuente: El lector Marco, que los sacó del internet. Probabilidades de exactitud: 40 %, porque se contradice con el dato anterior al que le di un 60 %, pero con 40 igual promociona la materia así que no levantemos la perdiz y aquí no ha pasado nada)
jueves, 6 de octubre de 2005
Dato 473: Burdéganos
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