viernes, 28 de octubre de 2005

¡BOTARATEADA EN EL MALBA: UNA AVENTURA DEL PLAYBOY AMARRETE!





(Mediodía en una confitería muy tilinga sobre Figueroa Alcorta. Un grupo de muchachos y muchachas sentados a una mesa se mira con cara de tedio)


JUANCHU: Muchachos, el día de hoy promete ser un moplo de novela.

MIMICHA: ¡Sí, un opio de aquellos! A menos que aparezca ya saben quién…

PACHU: ¡Pero si seguro que todavía no se fue a dormir después de la calavereada de anoche!

TITINA: ¡Ja, ja, ja! ¡Tenés razón! ¡Es incorregible!


(Aparece Chonchi Rodríguez Beterraga, el PLAYBOY MáS MISERABLE DEL MUNDO)


CHONCHI: ¡Hola, barra! ¡Pero que cara de replomazos! ¿Qué pasó? ¿Es el día internacional del plomo y se sumaron al evento?

MIMICHA: ¡Ja, ja,ja! ¡Genio y figura!

PACHU: ¡Menos mal que apareciste, Chonchi! ¡Ya nos queríamos cortar las venas con los pocillos de café!

CHONCHI: ¡Tengo una idea! ¿Por qué no vamos a comer a la costanera?

TITINA: ¡Dale, genial!

CHONCHI: ¡Bueno, paguen y vamos! Che, yo no tomé nada, está todo bien, ¿no?

PACHU: (Un poco molesto) Pero, no, Chonchi, obvio que no.


(Corte a una parrilla para turistas en la costanera, con ventanales polarizados, enormes plantas tropicales y una vaca embalsamada. Todos están sentados a una mesa. Chonchi consulta la carta, muy preocupado)


MIMICHA: ¡Pediles media vaca, Chonchi!

PACHU: ¡Ja, ja, ja! ¡Qué exagerada!

TITINA: ¡Es incorregible!

CHONCHI: (Cierra la carta) Muchachos, vámonos. Es un afano.


(Todos se quedan helados de la decepción)


PACHU: Pero pará, Chonchi, de última pago con la tarjet…

CHONCHI: ¡El Príncipe de los Playboys no puede permitir eso, Pachu! Además es cuestión de principios. Mirá, tres pesos el cubierto! ¡Son unos ladrones! Vamos antes de que nos traigan el…


(Se interrumpe, viendo sorprendido que Mimicha inadvertidamente se puso a comer un pancito untado con manteca. Todos la miran. Ella se queda helada. Aparece el mozo)


MOZO: ¿Qué se van a servir?

CHONCHI: No, nada, ya nos íbamos, ¿eh? Que acá hasta donde yo sé Rockefeller no vino, ¿eh? (SeÑala a Mimicha) Y no se te ocurra cobrarnos el pancito que no lo pedimos, ustedes nos lo trajeron voluntariamente. Por ley es así. Además ella es hipoglucémica (le guiÑa el ojo a Mimicha, que se pone colorada como un tomate). ¡Vamos, muchachos, que nos vamos a quedar a vivir acá!


(Todos se incorporan, resoplando muy fastidiados. Mimicha está a punto de llorar. Salen a la calle y Chonchi para el colectivo)


CHONCHI: (Se ríe) ¡Zafamos, zafamos bien, eh! ¡Síganme que tengo el lugar ideal! ¡El Metalúrgico! Un lugar muy tradicional en la Boca.

MIMICHA: ¿Tienen carne?

CHONCHI: (Entre risueÑo e irritado) ¡Ja, ja! Esta Mimicha, siempre pensando con el estómago. Guarda que viene el verano, querida. Van a ver, van a ver, es un lugarcito muy lindo, muy gauchito.

PACHU: ¿No podemos ir en tax…?

CHONCHI: (Los empuja medio prepotente) Che, vamos, momias, déjense de embromar con el taxi, parecen viejas, vamos que así llegamos rapidito.


(Cincuenta minutos más tarde llegan agotadísimos y embolados al Metalúrgico, una pintoresca fonda de la boca y toman asiento. Chonchi agarra la carta y la consulta muy preocupado)


PACHU: ¡Che, no está nada mal! ¡Tiene mucha personalidad el lugar!

TITINA: ¡Es cierto! ¿Sabés lo que me pediría? ¡Un buen puchero a la espaÑola, o una paella!

MIMICHA: ¡Qué bueno, una paella para veinte!

MOZO: ¿Qué se van a servir?

CHONCHI: (Sin dejar de mirar la carta) ¿La ternerita con arroz es para compartir? ¿Para tres alcanza cada porción, por ejemplo? ¿O cuatro?

MOZO: (Lo mira sorprendidísimo) ¿Para cuatro? Nnnno, no me parece… En realidad las porciones son individuales.

CHONCHI: (A los demás) Sí, en estos lugares siempre dicen eso y después no te podés terminar la porción. Traiga una, hombre, y cuatro platos. Yo no voy a comer porque desayuné fuerte. Y medio de tinto de la casa. Es bueno, ¿no?

MOZO: Y… Es gauchito.

CHONCHI: No sea modesto. (A los demás) Ta bien, ¿no? ¿O tienen mucha hambre? ¿Vos, Mimicha?


(Mimicha se pone colorada de nuevo. Los demás contestan con monosílabos, sin mucho entusiasmo)


JUANCHU: ¡Mirá, Chonchi! ¡Ese que está en esa mesa es el famoso magnate argentino Constantini!

CHONCHI: Claro, ¿ven que tiene nivel el lugar? Lo único que se puso medio snob, con el boom del turismo. Antes una ternerita con arroz te salía…

PACHU: ¿Chonchi, por qué no lo invitamos a la mesa y le proponés una calavereada de las tuyas?

CHOCNHI: ¿Ahora?

TITINA: ¡Dale, le podés decir que convierta al MALBA en un lugar de onda!

MIMICHA: ¡Claro, que en lugar de cuadros se exhiban los mejores tragos de todo el mundo!

JUANCHU: ¡Genial! ¡Y que en lugar de ciclos de cine hagan un show con las más grandes coristas internacionales, del Crazy Horse y el Moulin Rouge y de Las Vegas!

PACHU: ¡Y contratamos a los mejores artistas de hoy en día – que no se van a negar porque nadie le dice que no al Príncipe de la Noche – para que retoquen las obras de Berni de Juanito Laguna y lo conviertan en un chico de la calle con onda, que pide plata en Montecarlo y Acapulco!

MIMICHA: ¡Y hablás con Ibarra para que hagan un puente de cristal que una el MALBA con la Floralis Genérica y de paso la conviertan en un exclusivo hotel – casino – boite, y con un restaurante con los más grandes chefs internacionales!

CHONCHI: Pará, calmate con el temita de la comida, gorda. (Mimicha baja el rostro y empieza a sollozar en silencio) Ta bien, muchachos, re divertido ¿pero cuánto podrá salir todo eso?

PACHU: (Re caliente, a punto de agarrarlo a trompadas) ¡No importa, Chonchi! ¡Eso no importa! ¡La idea es que con tu encanto los convenzas para que ellos hagan la inversión! ¡Entedés, Chonchi!!!

CHONCHI: Claro, claro, pero el tema es que tampoco quiero quedar mal. No sé. (Saca una birome) A ver, hagamos un presupuesto… Coristas del Crazy Horse… ¿Cuánto saldrá cada una?


(Todos se agarran la cabeza, desesperados. Se acerca Constantini)


CONSTANTINI: Disculpen, no pude evitar escuchar sus ideas y para mí será un honor colaborar con toda la inversión y mis influencias en este proyecto. ¡Todo con tal de trabajar junto al Príncipe de los Playboys!


(Todos se miran y gritan galvanizados de alegría. Chonchi se para y le da la mano)


CHONCHI: ¡Gracias, hombre, gracias! Pero mejor no, ¿eh? El proyecto me parece poco viable. Gracias, gracias. Muy lindo el museo.


(Constantini se va decepcionadísimo. Los amigos de Chonchi lo miran con odio. Mimicha directamente llora a moco tendido)


CHONCHI: En serio, chicos, en serio. Mirá si después quedo mal y por ahí me ponen en el VERAZ. Después para que te saquen es un re quilombo.


Publicado a las 11:12 a.m.


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