martes, 14 de junio de 2005

¡CORRESPONSAL EN EL EXTRANJERO ASEGURA QUE VUELVE SóLO SI SE LO PEDIMOS DE RODILLAS, Y HASTA POR AHí NOMáS!





APandolfi.jpg Escribe Agustín Pandolfi

Corresponsal en el exterior de “Yo contra el Mundo”.


Estocolmo, 13 de junio.

La ciudad de Estocolmo está surcada por hermosos canales, por lo que se la llama “la Venecia de Escandinavia”. Bueno, eso me dijeron, porque en realidad no pude ni ir a la estación de tren de acá de Barcelona. El chanta de Podeti me pidió que vaya a Estocolmo para recoger el sentir popular sobre el pedido de Saddam Hussein de ser juzgado en Suecia, pero no me mandó ni un mango para viáticos, como si quedara acá a la vuelta. La clásica “argentinada”.


Te digo que cuando estás en un país en serio, donde se hacen las cosas como corresponde, ahí te das cuenta cómo somos los argentinos. A mí todavía me cuesta un poco adaptarme a este modo de vida. Un ejemplo. Hace un rato. Como no me quería perder la oportunidad de escribir desde Suecia, y justo mi compaÑero de albergue el Winston se dejó el saco en el perchero me quise mandar la “argentinada” de revisarlo para ver si podía tomar prestado un poco de efectivo.


¡Es que somos así, nos la pasamos jactándonos de la viveza criolla, nos creemos re piolas y después nos quejamos cuando los políticos roban! ¡Hasta que aparece tu compaÑero de albergue sorpresivamente – y encima es medio corpulento – y se produce un entredicho!


Y de nada sirve mandarte la “argentinada” de negarlo todo, o la “argentinada” de ponerte a llorar como una nena y pedirle por favor que no te haga nada y que le vas a lavar la ropa interior durante un mes; Ni la “argentinada” de tratar de pegarle cuando te da la espalda (un tema aparte, no sirve de mucho pegarle a alguien con una percha de plástico, pero a veces es lo único que tenés a mano). No. Tu compaÑero de albergue igual te va a sacudir contra la pared. En fin, tengo que confesar que salí tan alterado que cometí la “argentinada” de patearle las plantas a la seÑora de abajo y la “argentinada” de tirarle piedras a unos gatitos muy lindos.


Todavía los argentinos tenemos mucho que aprender de cómo se hacen las cosas como corresponde; en cuanto al tema ese de Suecia, no fui pero está todo bien con lo de Hussein porque allá las cosas fun-cio-nan (bah, me imagino). Entrás en una rotisería, pedís doscientos gramos de smoösbord, el tipo te lo pone en una bolsita, le pagás, pim pam pum y en un pedalini estás en la calle (digo yo, yo me imagino que es así). ¡Como debe ser en un país en serio (porque calculo que debe ser así)! ¡Sin piqueteros, sin cartoneros, sin delincuentes ni barrenderos – allá no hace falta porque tirás un papelito en la calle y vas preso – ni políticos que roban (creo yo, no fui, pero por lo que me contaron y se ve en la tele me juego la cabeza a que es así)!¡Es así y si no me quieren creer péguense un tiro o mátense con una sobredosis de tango y ginebra y Susana Giménez, que les va a ir re bien con eso! Nooooooooooo, yo no vuelvo más, mamita querida. Salvo que me lo pidan de rodillas.


Bueno, ese es mi análisis de la realidad política europea actual. Chau.


Nota de Podeti: Para pedirle a Pandolfi de rodillas que vuelva, mandar un mail a volvepandolfi@ubbi.com


Publicado a las 09:34 a.m.


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