martes, 25 de noviembre de 2008

¡.Holers.: Nueva Tendencia que preocupa a padres y docentes!





Tatiana tiene 23 aÑos y en su flog Mi Agujero (que recibe 567.89043.78859.000 visitas por hora) postea a diario fotos de su cuerpo mutilado. Signo de los tiempos, los visitantes no se quejan de esta suerte de auto-degradación pública, ni envían e-mails al administrador clamando por el cierre del flog o por lo menos el borroneo de las fotos más desagradables. Por el contrario, la mayoría de los mensajes son elogiosos, alentando a Tatiana para que siga adelante (muchos de los mensajes, aunque cueste creerlo, postulan que su cicatriz es .sexy.) e incluso pidiéndole consejos para poder imitarla.


Y es que, al igual que millones de jóvenes que se reúnen en shoppings de todo el mundo con cortes de pelo incómodos, Tatiana es una .Holer., es decir, una .Agujereadora. que .en lugar de acudir a un profesional médico para tratar su herida- se enorgullece de la asimétrica y, justo es decirlo, impresionante escarificación que ¿luce? en el medio de su barriga.


En la fila para entrar a Taladro -el boliche .holer. más reconocido de Buenos Aires-, Ivana, una joven .holer. de sólo ¡13 aÑos! exhibe el .hole. en mitad de su barriga en plena calle, gracias a una bizarra remerita que llega apenas hasta la mitad de su torso. .Para mí, ser .holer. es más que una moda. Es un estilo de vida. A veces me preguntan si me lo volvería a hacer y yo contesto que sí, sin dudarlo. Ser una .holer. me define como persona. Pablo (14), su noviecito, asiente y dice que a pesar de la incompresnión de sus padres él la apoya en todo. Y para demostrarlo, sube su remera y nos muestra .mientras disimulamos nuestras náuseas- su propia y repugnante escarificación. Pablo, a pesar de ser varón .los miembros de este movimiento se enorgullecen de su ambigüsexual-, también es un .holer.. Todas los límites se han roto.


.Hoy por hoy, no hay límites de edad ni sexo ni condición social para que los chicos se prendan en esta enfermedad social hecha moda., nos dice Susana Torres Moliterni (54), titular de la Subsecretaría Nacional de Preocupación Infanto-juvenil donde llegan hasta 650 denuncias por día de padres preocupados. .Mi nene es .holer., mi nena es .holer., es lo único que escucho todo el día, un poco me tienen podrida pero los entiendo. Chicos de doce, de diez, pero también de dos y tres aÑos y gente de sesenta y ochenta aÑos, parece que esta locura autodestructiva se ha expandido como la peste. Todos se quieren hacer .holers y nadie hace nada, y te lo digo yo que soy la que debería hacer algo pero me sacaron la mitad del presupuesto por esto de la Bolsa. Y yo no quiero ser alarmista pero vamos rumbo al Apocalipsis, con gente arrancándose los brazos y la cabeza y los pulmones., concluye, mientras sufre una taque de asma.


.Lo peor es que se hace en unas condiciones sanitarias muy deficientes, en presencia de sangre, de sustancias, etc. No importa que la mayoría de las veces lo practique un médico. La pregunta es, ¿qué van a hacer estos chicos en un futuro, cuando quieran iniciarse sexualmente y les dé vergüquitarse la camisa? Aca lo que se viene es la extinción biológica de la Humanidad., protesta enérgicamente el Dr. Armando López Foresi, director de la Clínica Dermoestética López Foresi. .A mí me gustaría encontrarme cara a cara con uno de estos (hace el signo de comillas) .médicos. que practican esta intervención para preguntarle en qué estaba pensando; así, cuando estuviera concentrado en contestar, aprovechar para meterle una Ñapi en la jeta. Eso haría.. ¿Acaso esta práctica tiene conscuencias médicas? .Sí., contesta el facultativo, no sin antes pedir que apaguemos las cámaras y de decirnos .no anden diciendo que yo les dije esto.. .Si la cosa no cicatriza bien, se te puede como desarmar y se te salen todas las tripas para afuera. Fijate que cuando estos pibes eran bebítos la comida les pasa toda por ahí., explica con sencillez profesional.


.A mí no me importa si es peligroso. ¿Para qué quiero vivir hasta los treinta? Ahí es cuando empieza la decadencia.., dice Aldana, una .holer. de 17 aÑos que se pasea por el Shopping Abasto exhibiendo su .hole. o .puppo., como le dicen los .holers. de generaciones anteriores. .Con mi .hole. yo le estoy diciendo al mundo: .el Mundo no quiere aceptarme, tiene todas las puertas cerradas. Yo soy lo opuesto. Estoy Abierta. Tengo un Agujero. No, ese no, otro. No, no. Otro. Mi .hole… Entonces, ¿es una forma de rebeldía?


.Nada que ver., ríe el Licenciado Balestrini, titular del Departamento de Atención Psicológica de la Clínica Dermoestética López Foresi. .Fijate que esta cicatriz no se la hacen los chicos, sino que se la hacen los padres apenas nacen (Lo que pasa es que antes se sabía muy poco de medicina). De alguna manera es la muestra de conformismo más grande que puede hacerse. Además de qué inconformismo estamos hablando si parecen uniformados, todos iguales con el .puppo. ahí en la panza.. Interviene el Dr. López Foresi: .Por eso yo tengo que decir que en mi Clínica tenemos las herramientas, no para quitar el .hole. .lamentablemente la imprevisión de los médicos de antes le dejará una marca a los chicos toda su vida- pero sí para rellenarlo un poco. Con una especie de plastilina dermoestética. Tenemos una Tarifa Social especial, gracias al convenio que tenemos con la Subsecretaría Nacional de Preocupación Infanto-juvenil..


El rostro de los padres de Gianfranco (15), .holer. desde hace 15 aÑos revela la angustia profunda, esa angustia que sólo puede sentir un padre por un hijo: .Si sabíamos que era tan malo no lo hacíamos. Lo que pasa es que el obstetra nos decía .Délen, délen, si queda bárbaro, aparte no puede ir con el cordón umbilical unido a la mamá, imagínese qué lío para ir a la ewcuela, etc, total después la cosa esa cicatriza y ni se nota., dice inbignado Roberto (47), el padre. Su esposa Laura (45) trata de controlar el llanto: .Después, pasaron los meses y la cicatriz no se iba. A los dos aÑos empezamos a recorrer especialistas y nadie nos sabía que decir. ¡No lo queríamos llevar a la playa, ni a la pileta, porque no lo queríamos exponer a la mirada de los demás! Le arruinamos la infancia. Ahora cuando le decimos que se ponga la faja .aunque se para que se lo tape- nos dice .mamá, papá, yo soy .holer., y nada de lo que ustedes digan me va a hacer cambiar de opinión. Y llora.


.No, así estoy bien, gracias., dice Tatiana, riendo, cuando le preguntamos que va a ser de su vida y si va a estudiar o trabajar y cuándo va a cerrar el flog ese de mierda y si va a acudir a lo del Dr. López Foresi para que le llenen el agujero. Soberbia adolescente. La de quienes creen ser inmortales. Menos disculpa tienen los cientos de miles de médicos que dejaron a varias generaciones con el abdomen horrndamente deformado. La Argentina del futuro, lamentablemente, será un desfile de freaks.


.Es mi hijo y yo lo voy a querer., dice Laura, haciéndose fuerte. .Si esta es su decisión, habrá que respetarla. Aunque cueste., concluye, intentando autoengaÑarse. Y vuelve a estallar en llanto.


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