En 1963 el presidente norteamericano Kennedy dio un famoso discurso en Berlín, en el marco de la guerra fria que mantenía EEUU con la URSS. Para demostrar calidez humana, terminó el discurso con una frase celebre: “ICH BIN EIN BERLINER”. Se dice que lo correcto hubiera sido decir .Ich bin berliner., ya que al decir .ein berliner. estaba dando a entender que era .una berliner., es decir, un tipo de factura alemana rellena de dulce de membrillo, llamada precisamente .berliner.. ¡Mirá vos! (Fuente: Ariel Mesch, mesch, Mesch. Meeeeeeeeeeeeesch. ¡Meeeeeeeeeeeesch! MESCH. ¡Me-e-e-e-eeeesch! Aparentemente, desde ultratumba .incluso en el encabezado de su e-mail puso .búuuu.. No cita fuente. ¡No la necesita! Probabillidades de exactitud: 1.999 %%. O sea, 2.000 %% por .base Mesch. pero hubo que bajarle un poquito porque me vi obligado a formatearlo un poco. Para evitar insultos de los intolerantes de siempre. Bueno, me voy a hacer unas cosas)
miércoles, 19 de noviembre de 2008
Dato 1.610: .Soy una bola de fraile.
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