viernes, 7 de diciembre de 2007

Sensacional concurso de esos sin premio: ¡Descúbrame mintiendo!





1) Lotro día pasé por el Barrio Chino y vi un negocio que me llamó la atención. Se trataba de unaespecie de centro de masajes chino, donde se promocionaba que te hacían un diagnóstico médico en cinco minutos, por $5, con la ayuda de una .máquina china..


Para enrostrarles a mis enemigos los médicos su ineficiencia y PéRDIDA DE TIEMPO con sus .análisis. y sus .radiografgías., decidía someterme al experimento. La eminencia, un oriental de unos treinta y pico de camisa y corbata, me dijo que esperara tre minuto mientras terminaba de zamarrear las fofas carnes del oficinista (completamente vestido, afortunadamente) al que estaba tratando, sentado en una silla ergonómica expuesta humillantemente a la vidriera.


Como el espectáculo no me parecía muy estimulante, me dediqué a observar las tarifas del profesional: masaje de 15 minutos, $15. Masaje de 20 minutos, $20; diagnóstico de 5 minutos, $5. El hombre parece tener muy claro el valor de cada minuto de su vida. 1 minuto, 1 peso. Puede ser tranquilizador o aterrador, según nuestras ambiciones y nuestros deseos de sacarle cada peso a cada minuto.


En fin, me tocó el turno. El aparato era una especie de Cerebro Mágico con dos superficies, una para cada mano. La mano izquierda se ponía con la palma ara abajo, y la derecha, con la palma para arriba. A continuación, con un objeto alargado y metálico, empezó a recorrerme la palma derecha. Por unos segundos, imaginé que, tal como en el Cerebro Mágico, se iba a encender una lucecita en un panel (en chino) donde diría .úlcerade Duodeno. o .MigraÑa. o .Pelotudismo Agudo.. No fue así.


En realidad, lo que ocurrió fue que el aparatito empezó a producirme, intermitentemente, unas pequeÑísimas descargas eléctricas en diferentes puntos de la mano, por lo que rápidamente le reasigné al objeto su verdadera entidad: .Picana..


Mientras me preguntaba qué hacía allí, pagando $5 por ser picaneado, afortunadamente, el .Diagnóstico Ramón Camps. acabó (contaba con la ventaja de la velocidad del sistema) y el Chamán me mostró un plano de esos de digitopuntura, y me explicó que, según dónde me había dolido, correspondía a un punto digitopunturístico: andaba mal de los riÑones, tenía una arritmia, problemas en la espalda, y .cansancio.. O sea, $5 para ser picaneado y que me encuentren, mitad cosas que no necesitaban un diagnóstico, y la otra mitad para que me encuentre cosas gravísimas, con lo tranquilo que estaba. Me hubiera comprado un par de medias.


2) Lotro día fui y compré queso gruyere.


¿Cuál crees, tú, lector, que es la anécdota verdadera? Miren, la orquesta de las verduras. Una idea muy ingeniosa aunque, claro, la música es medio cualquier cosa (pero mortal la flauta de zanahoria).


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